
El Pizarrón: El Málaga resucita tras arrollar al Deportivo de la Coruña
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Como hacen los grandes. En un partido que parecía una final, el Málaga y sus jugadores respondieron ante el Deportivo de la Coruña. El equipo de Sergio Pellicer pasó por encima de todo un Deportivo de la Coruña que aterrizaba invicto en La Rosaleda. El olfato de Chupete, el talento de Rafa y la garra de once jugadores que salieron al campo como se debe. Es cierto que un gran Alfonso Herrero y algo de suerte acompañaron, pero el partido del domingo demuestra la capacidad de esta plantilla.
Un inicio arrollador. Pellicer salió con un once de puerta grande o enfermería. Rafita se impuso en el lateral derecho a Gabilondo. Su velocidad podía ser clave para defender a Yeremay y, además, llega muy bien a línea de fondo, por lo que es muy complementario con Larrubia. Por el otro lado, Joaquín volvió directo a la titularidad, ni fantasmas por lo que pasó con Niño. Por último, el técnico da continuidad a un centro del campo que crece a pasos agigantados cada partido que pasa. El Málaga inició el partido arrollando al Deportivo de la Coruña. Intensidad, presión, garra y buenas decisiones. Se dejó atrás el uso de la posesión estéril, cada vez que había balón se intentaba buscar a los extremos para que estos fijasen y encarasen. Sumado todo esto a una intensa presión tras pérdida que, si no surgía efecto, acababa en falta para reposicionarse.
Así nació el primer gol. Una apertura que deja a Joaquín en un mano a mano con Loureiro, posición ideal para el de Miraflores. El extremo sacó los pasos de baile y dejó atrás a uno de los mejores defensores de la categoría. Y lo mejor, cuando levantó cabeza, pudo ver el área cargada con hasta cuatro jugadores. Juanpe, Rafa, Larrubia y Chupe esperaban atentos. Este último fue quien recibió solo y puso al Málaga por delante.
El ‘modo supervivencia‘ surgió efecto. Es lo que le venía fallando al equipo. Hacer un buen inicio y darle continuidad. El domingo fue así. Tras los 20 minutos iniciales las energías fallaron. El equipo se recogió en un bloque compacto de 15 metros, formando un 442 y defendiendo lejos de la portería. Esto provocaba que el Dépor no pudiese circular por dentro con facilidad y se viese obligado a desplazar en largo (14/25). Todo esto funcionó por la pareja de moda en la Costa del Sol. Chupe y Rafa mejoran cada día y fueron clave en la presión del equipo. En la jugada del segundo tanto, Rafa inicia una presión secundada por su compañero, tras varias disputas de balón, Rafa se encuentra en una posición para dejar a Chupe en total ventaja. Pase y definición de 10 para doblar la ventaja.
Recoger lo sembrado. En eso consistió la segunda parte. El cambio ofensivo del Dépor al descanso no pudo hacer efecto ante el tercer tanto malaguista. De nuevo una presión iniciada por Chupe y Rafa que acaba en recuperación de Rafita. A partir de ahí solo calidad. Asistencia de tacón del ‘9’, que cada día es mejor lejos del área, y definición de killer del sevillano. El equipo de Antonio Hidalgo lo intentó, pero se encontró a un centro del campo inmenso. Dani Lorenzo, en su tercera titularidad consecutiva, firmó un partidazo en salida de balón y haciendo girar al equipo. 54 toques, 2/3 en regates y 10 acciones defensivas. Juanpe brilló en aquello que no es lo suyo. El jerezano completó el partido con más acciones defensivas de un malaguista esta temporada, 12. Además, 55 toques, 84% en pases y séptima titularidad seguida.
El partido es tan completo que cuesta encontrar algo negativo. Los laterales estuvieron notables, los centrales solventes y sin errores. La pega puede ser que el banquillo sigue sin ser una baza importante para el equipo. Este encuentro debe servir para que jugadores y cuerpo técnico se den cuenta de su propia capacidad y empiecen a crecer a partir de esta victoria.
Foto: La Liga
