
EL AÑO DEL GATO COMIENZA EN BALAÍDOS
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@SuarezRMarca | La vida, tarde o temprano, te otorga la posibilidad de la revancha, de dar un punto de justicia a aquello que perdiste o se te quitó a destiempo. A Marcelo Romero se le truncó su carrera como futbolista hace unos once años en Balaídos, donde su rodilla empezó a hacer crack. Curiosidades del destino, ahora la nueva vida del Gato en los banquillos la arranca también en el estadio vigués.
Allí intentará estrenarse con un triunfo que disipe las dudas que su nombramiento creó, pero también que le quite a los futbolistas malacitanos ese amargo sabor que les han dejado los turrones después de la dimisión de Juande y de que se filtrara que algunos pesos pesados tienen demasiado poder en el vestuario. Es por ello que el Gato ha querido hacer grupo y llevarse a todos, incluídos los lesionados o los que ya no tienen ficha, como Weligton, que será casi un miembro más del staff técnico.
De la alineación no se ha filtrado nada, si bien Kameni parece haberle ganado la partida a Boyko. Se sabe que a Romero le gusta jugar con dos puntas, pero también que lo primero que quiere hacer es acabar con la fragilidad defensiva que acompaña al equipo desde el inicio de la Liga. Reforzar el centro del campo podría ser la alternativa, donde Recio le ganaría la partida a Juanpi. Jony también podría ser uno de los beneficiados de la llegada del técnico hispano uruguayo.
Enfrente, un Celta que viene con la eliminatoria de Copa encarrilada tras la goleada en Mestalla y que cuenta con la siempre amenazante presencia de un Aspas que aún no sabe lo que es marcarle al Málaga. La verticalidad de Bongonda, la sapiencia de Wass o el poderoso centro del campo con Marcelo Díaz como conductor son avales más que válidos para un Berizzo que quiere empezar el año liguero aguando la fiesta del debut a Romero.
Primer partido de Liga para ambos en un 2017 que los blanquiazules malagueños querrían que fuese el año del Gato.
