
2025: un año irrepetible, maravilloso y precioso para el Unicaja
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2025 será un año histórico para el Unicaja. Como también lo fue el 2024. El club de Los Guindos logró levantar tres títulos y seguir ampliando el palmarés. El equipo de Ibon Navarro, tras un nivel de juego excelso, logró conquistar la Copa ACB en Las Palmas de Gran Canaria tras superar al Joventut, a La Laguna Tenerife y al Real Madrid en la gran final. Tras tocar metal en febrero, logró hacer lo propio en la primavera y en el otoño. Revalidó dos títulos. El primero de ellos en Atenas. La segunda Basketball Champions League consecutiva. Tras ser campeón en Belgrado, el Unicaja también lo consiguió en Atenas. La conquista griega tuvo un mérito extra, ya que el equipo malagueño tuvo que sobreponerse al ambiente infernal que provocó la afición del AEK y también tuvo que superar en la gran final al Galatasaray, el único equipo que había logrado batirle durante el curso en BCL. El título continental volvió a dar derecho a viajar a Singapur donde el Unicaja volvió a salir campeón de la Copa Intercontinental de la FIBA.
Un equipo de ensueño donde Ibon Navarro pudo contar con 14 fichas. No era el deseo expreso, pero la situación que coleaba con Dylan Osetkowski y su posible sanción, obligaba al Unicaja a contar con una plantilla muy larga. Una característica que acabó siendo ventajosa. El equipo soñó con poder hacer el póker de títulos y luchó también por ser campeón de la ACB. A diferencia del curso previo, donde consiguió el mejor balance histórica del Unicaja en liga regular, acabó como 4º clasificado. Cabeza de serie, pero caramelo envenenado. El Unicaja, en series al mejor de 3 y 5 encuentros respectivamente, tenía que emular lo logrado en la Copa de Badalona en 2023. Tenía que cargarse al Barça (cuartos de final) y al Real Madrid (semifinales) para llegar a la final por el título.
Tres títulos: Copa ACB, BCL y Copa Intercontinental de la FIBA
La primera parte del trato la consiguió. El equipo superó al Barça y rompió una maldición histórica. Por primera vez, logró imponerse en una serie de playoff al conjunto culé. Tuvo que hacerlo con remontada y épica. El primero de los encuentros fue a la prórroga, pero la aparición estelar de Anderson hizo que el equipo blaugrana empezara con ventaja y con la opción de cerrar la serie en el Palau Blaugrana. No lo consiguió. Ahí llegó la mejor actuación del curso de Olek Balcerowski y el polaco lideró un triunfo donde el Unicaja dominó de cabo a rabo. El tercer partido dejó uno de los mejores recuerdos de 2025 aunque no se transformara en título. El Unicaja y un Carpena hasta la bandera lograron vencer en el tercer partido de la serie. Remontada en la eliminatoria y en el último punto. Tyson Pérez hizo creer, Tyson Carter aportó los puntos en los momentos más calientes y Kameron Taylor hizo un tapón para la historia. Una clasificación muy sufrida y trabajada que afectó en lo físico a la hora de enfrentarse al Real Madrid. El equipo blanco se llevó la serie de semifinales por 3-1. El Unicaja, que volvió a quedarse fuera de una final liguera, sí pudo presumir de ser el único equipo capaz de sacarle un triunfo en el playoff a quién acabó siendo campeón.
Llegaba el verano y el final de una era. En el último encuentro ante el Real Madrid ya se olfateaba en el Carpena. Una generación de oro se rompía. Un núcleo se mantenía, pero los jugadores de mayor talento acababan marchándose a por cotas mayores. Dylan Osetkowski y Tyson Carter ponían rumbo a Belgrado para jugar en el Partizán y en el Estrella Roja, respectivamente. Kameron Taylor y Yankuba Sima se marchaban al proyecto de Valencia Basket con el nuevo Roig Arena y consiguieron en 2025 algo que el Unicaja no ha logrado en todos sus años de historia: conquistar un título en el Carpena como fue la Supercopa Endesa. Melvin Ejim, en una decisión de club, también ponía punto y final a su segunda etapa en el club andaluz y se marchó a Hiopos Lleida donde continúa dando un gran nivel en la Liga Endesa.
En el tramo del 2025 correspondiente a la presente temporada, el Unicaja ha bajado a zonas terrenales. Un equipo más vinculado al territorio BCL y con jugadores que deben acoplarse a la idea de Ibon Navarro. Algunas de las nuevas caras, como la de Castañeda, no ha salido bien. Eso ha obligado al club malagueño a saltar al mercado en mitad de la temporada (algo que desde la primera temporada que inicia el técnico vitoriano sólo había sucedido con la llegada de Sima tras la grave lesión de Lima). Augustine Rubit, por la lesión de Kravish, y Chase Audige, para buscar lo que no estaba aportando Castañeda, son las nuevas caras que intentan que el Unicaja dé un paso adelante de cara a lo que llega en 2026.
«Irrepetible, maravilloso y precioso«, así definió Ibon Navarro el 2025 para el Unicaja. El entrenador es consciente de que en el deporte profesional sólo se vive del presente y considera que «ya no hay crédito«. Ante la pregunta de qué deseo le pide al nuevo 2026 lo tiene claro: «ojalá lo mejor de 2025 sea lo peor de 2026«. No será nada fácil. Aunque el Unicaja lo intentará. De momento, el equipo ha dado un paso de gigante tras su convincente victoria ante el Joventut para estar en la Copa ACB de Valencia. Allí, si todo va por cauces racionales, le tocará defender el título al Unicaja. Defender no es responsabilizar. Otras plantillas como Real Madrid, FC Barcelona o el propio Valencia Basket como anfitrión serán los que tengan que cargar con la presión.
2026: el ‘plan‘ de Ibon Navarro buscará nuevas aventuras.
