
QUE EL VILLARREAL PAGUE LOS PLATOS ROTOS
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@SuarezRMarca | No debe ser difícil romper un plato roto en un escenario con tanta cerámica alrededor. Pero sí lo es que sea el Villarreal el que los pague cuando enfrente está un Málaga incapaz de vencer a domicilio desde hace casi un año natural, e incapaz también siquiera de ganar un partido desde el mes de noviembre.
Pero si algo le sobra a Marcelo Romero es autoestima y confianza en sus posibilidades. Y esa fe, que no ciega pero sí absoluta, es la que intenta transmitir a sus jugadores. Que tengan tranquilidad, que disfruten de la calma, que más tarde o más temprano, con todas las oportunidades de peligro que se generan, los goles y las victorias llegarán. Sólo es cuestión de paciencia dice el técnico blanquiazul.
Es por ello que seguirá confiando en el mismo bloque y sistema. Obligada la entrada de Torres por el lesionado Juankar. Y obligada debería estar por su pésimo estado de forma la suplencia de Juanpi, lo que podría dar entrada al último fichaje, José Rodríguez. Keko, con más fondo físico en sus piernas, podría reemplazar a Ontiveros para dar más mordiente a la parcela ofensiva por la derecha.
Y es que hace falta mucha capacidad arriba teniendo en cuenta que el Villarreal, sin dejar de lado su alma de equipo de toque y de llegada, es el menos goleado de las grandes ligas europeas. Escribá ha mantenido lo bueno de Marcelino y ha sumado sus dotes defensivas. Y aunque ha pasado por algún mínimo bache, en los dos últimos encuentros parece haber vuelto a emerger el submarino amarillo.
La diferencia en la clasificación es muy clara y los objetivos, ahora mismo, muy distintos. Pero aunque el favoritismo vaya para el lado local, el que más urgencias tiene es el Málaga. Tres meses es demasiado tiempo. Ganar es innegociable, aunque sea en La Cerámica. Que los platos rotos los pague el Villarreal, que para eso es el anfitrión.
