
«Entre paraguas y chisteras»
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La noche del viernes pasado fue de las más desapacibles que se recuerdan en mucho tiempo en un día de partido en La Rosaleda. Por momentos diluviaba y hacía muy difícil a los futbolistas hasta ver el balón, y a los espectadores que acudieron a las gradas observar el partido, más preocupados de taparse con los paraguas evitando el chaparrón. No estamos acostumbrados en Málaga a jugar con esta climatología, pero, poco a poco, los pupilos de Funes se fueron asentando en el campo, los paraguas se fueron cerrando y apareció la principal herramienta que utilizan los magos, la chistera.
Mago fue Larrubia, que está en un momento de forma magistral. El cambio de entrenador, con una apuesta más ofensiva con respecto a lo que ordenaba Pellicer, le libera y le permite llegar más fresco al área rival. Fruto de ello, cada vez que pisa la zona donde se suelen decidir los partidos, está más fresco y tiene más capacidad para pensar y decidir con acierto. El primer gol que le hace al Burgos es un claro ejemplo, como también el que marcó en Córdoba.
Magos fueron Chupete con un golazo de cabeza que hace que su cuenta goleadora se eleve a 10 y, con ello, su cotización aumente (ojalá que el mercado invernal no nos dé ningún sobresalto). Dani Lorenzo no paró de ordenar el juego en el centro del campo, donde el marbellí no paró de dar sentido a lo que hacía y se erigió en señor del juego. Alfonso Herrero, elevado de nuevo al título de ‘santo’, hizo con un paradón el mejor truco de magia para evitar que el Burgos marcase al comienzo del segundo tiempo. Rafita, otro partido más, nos engaña a todos haciéndonos creer que es zurdo cuando está jugando como lateral izquierdo siendo diestro. Izan, pese a su juventud, parece un veterano curtido en mil batallas, y Niño, por último, sacó la barita mágica para marcar el tercer gol y finiquitar el partido.
Y lo mejor de todo es que el equipo en conjunto exhibió una solidaridad en el campo que permitió, una y otra vez, llevar a la práctica lo que tanto demandan los entrenadores, recuperar el balón tras pérdida. Por cierto, solidario fue Dotor que no dudó en hacer una falta para cortar un ataque prometedor del Burgos a sabiendas de que le iba a costar una tarjeta amarilla que le privará de jugar el lunes 2 de febrero en Miranda de Ebro, donde tampoco podrá estar Murillo por idéntico motivo de acumulación de amonestaciones. El de Malagón fue el más fiable de los centrales. Me encantó el detalle final de los tres goleadores, Larrubia, Chupe y Niño, haciéndose un selfi en el mismo terreno de juego nada más pitar el final el árbitro, como me parece una muy buena noticia la renovación de Carlos Puga que se ha ganado a pulso. Al César lo que es del César, y en esta ocasión hay que darle la enhorabuena de la operación al director deportivo, Loren Juarros.
Y dejo para el final a Juanfran Funes que, una jornada más, y espero que sean muchas por el bien de nuestro Málaga, supo ganarle la partida a su rival en el banquillo contrario, Luís Miguel Ramis. El Burgos, pese a la derrota tan abultada, puede que haya sido el mejor equipo que ha pasado por La Rosaleda en lo que llevamos de temporada, pero es que este Málaga, que juega con los mismos jugadores que se perdían hasta hace dos meses, está tan transformado anímicamente que le sale todo. Eso sí, no me gustaron los primeros quince minutos de la segunda parte, donde los malaguistas quisieron contemporizar, empleando un menor ritmo y jugando con el marcador a favor, lo que pudo costar caro de no ser por el ya mencionado Herrero y porque los burgaleses fallaron una ocasión increíble. Por fortuna, el equipo reaccionó y sentenció.
Ver al Málaga en lo alto de la clasificación después de tantos meses de penurias, incita al malaguismo a soñar, pero sería un error caer en la euforia. Las competiciones se deciden en las 10 últimas jornadas y será a partir de entonces cuando podamos hablar firmemente de ascender, por ahora hay que seguir picando piedra. Quién lo diría hace dos meses. Paso a paso y que siga la racha.
José Manuel Velasco
Redactor Onda Cero Málaga

3 Comentarios
Alfonso Carlos
El temor es que pienso que esté equipo no lo veo preparado para asumir tres derrotas seguidas.Aunque el objetivo de superar los 60 goles en liga si se cumplirá.Y que se cumpla la profecía del entrenador del Ceuta: Es que Larrubia con Niño con Chupete cada vez inflige más respeto a los adversarios del fútbol de segunda división: hay mucho talento en ataque ,aunque me preocupa que todavía seguimos concediendo demasiadas ocasiones de gol a los equipos contrarios y por ejemplo: equipos como Mirandés ,Cultural Leonesa y Real Sociedad B ,a pesar de sus debilidades defensivas juegan con mucha alegría al ataque y seguro que nos generarán claras ocasiones de gol: Ojalá este Málaga salga vencedor en un más que previsible intercambio de golpes que preveo en estos próximos tres partidos!
Sí La Liga te da limones...
Al hilo de lo que comentas, el empate del Zaragoza con el Castellón (habiendo ganado ya una semana antes al mismísimo líder), la victoria del Eibar frente al Almería, la del Granada al Cádiz o el encuentro de ida en la Rosaleda frente al propio Mirandés deben servir de ejemplo al vestuario para erradicar cualquier conato triunfalismo o exceso de confianza en Miranda del Ebro. Todos los rivales muerden, incluso el colista, y los partidos no se ganan en la previa sino sobre el césped. El lunes hay que salir con el cuchillo entre los dientes porque es lo que los nuestros se van a encontrar allí, un equipo herido, necesitado y enrabietado que va a pelear a muerte. La situación es ilusionante pero todavía queda media liga, además la mitad más dura porque todo el mundo se juega algo, todavía no hay nada definitivo pero algunos ya le ven las orejas al lobo y van a ir a muerte.
Confianza máxima en nuestro equipo, pero que nuestro equipo no se deje llevar por la euforia ni se confíe en exceso que los partidos hay que jugarlos.
Antonio
Meses de penuria no,años de penuria