
El CD Mirandés habla de final contra el Málaga CF
Compartir esta publicación
El Mirandés llega al duelo de este lunes ante el Málaga CF con el agua al cuello. Los jabatos afrontan la cita de Anduva como lo que es para ellos: una auténtica final. A ocho puntos de la salvación y con el calendario apretando, el conjunto burgalés sabe que cualquier tropiezo más puede dejarle muy tocado en la pelea por la permanencia. No hay margen de error y en Miranda lo saben. Por ello, catalogan el encuentro como una final. Así lo han publicado en sus redes sociales en la previa del mismo.
El milagro del CD Mirandés pasa por el Málaga CF
La dinámica del Mirandés no invita precisamente al optimismo. El equipo ha mostrado serias dificultades para sacar adelante los partidos, especialmente en defensa, y la ansiedad empieza a pesar en un vestuario que ve cómo las jornadas pasan sin que la distancia con la zona segura se reduzca. Eso sí, Anduva sigue siendo un escenario incómodo para cualquiera y los rojillos se agarran a su condición de local y al empuje de su afición para creer en el milagro. Juanfran Funes analizó en la previa el envite y mencionó como Alfonso Herrero, exguardameta jabato, le indicó la fuerza de la afición del Mirandés.
“Un rival engañoso. Ha jugado solo dos partidos de local. Imaginemos que nosotros no hubiéramos jugado en La Rosaleda; en esa circunstancia estaríamos seguro en una situación muy difícil. Eso es un cambio importante. Creo que veremos un Mirandés muy distinto en esta segunda vuelta porque también se está reforzando muy bien en el mercado y los fichajes están dando ya sus frutos. Van a cambiar casi medio once. El día de Gijón lo vimos, le pusieron las cosas muy difíciles. Compiten muy bien y los errores puntuales les están lastrando. Nos van a poner en dificultad”, decía el técnico malaguista.
En el fútbol, las dinámicas lo son todo. Desde Miranda del Ebro se agarran a que una victoria frente a uno de los mejores equipos de los últimos dos meses en Segunda podría ser el revulsivo perfecto para tratar de darle vuelta a la situación. Por delante, 18 partidos y 54 puntos en juego para mantener viva la llama de la esperanza.
Buscan convertir Anduva en un fortín como ya lo fuera antes. La derrota ante el Andorra, tras el exilio de Mendizorroza, supuso el final de una racha histórica de 470 días sin perder en casa. La última derrota en Miranda se remontaba al 5 de octubre de 2024, cuando el Granada se llevó los tres puntos. Desde entonces, el Mirandés había construido una fortaleza casi inexpugnable en su ciudad: 14 victorias y cinco empates, sin contar las nueve jornadas que disputó este curso en Vitoria, en el feudo del Alavés, con un saldo de dos triunfos, un empate y seis derrotas.
Enfrente estará un Málaga CF que llega en un contexto bien distinto, pero consciente de que no hay partidos tranquilos en esta categoría. Las seis victorias consecutivas en liga han catapultado a los malaguistas hasta la tranquilidad de los puestos de promoción de ascenso y ven ahora la pelea por la salvación desde el balcón mientras cambia la perspectiva de la temporada. Ojo, es inevitable mirar ya resultados de equipos de arriba, pero en caso de vencer, los malacitanos volverían a darle un puñetazo importante al descenso, disminuyendo aún más las remotas posibilidades que hay de que se lo topen de aquí al final de la temporada.
El Mirandés, herido y necesitado, considera el partido como una final y tan solo acaba de arrancar el mes de febrero; para el Málaga, una prueba de madurez en un campo donde nadie regala nada y donde los equipos al límite suelen sacar su versión más peligrosa.
