
León: el lugar del fin de la ‘era Pellicer’
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82 días. Algo menos de 3 meses. Momento en el que el Málaga CF perdía en el Reino de León y provocaba el final de la segunda etapa de Pellicer como entrenador del club blanquiazul. Un día donde los malaguistas se quedaban con 15 puntos en la tabla en 14 jornadas. Habiendo logrado sólo 4 victorias. Un equipo perdido que fue incapaz de generar peligro después de verse perdiendo por 1-0 en el marcador tras el gol de Ribeiro (no estará en La Rosaleda por sanción) en el tramo final del primer tiempo. El lenguaje gestual y lo que desprendía el Málaga CF en aquella noche de lunes de noviembre dejaba a las claras que se producía un final de ciclo. Una derrota que dejó a los de Martiricos con los mismo puntos que el 20º clasificado. Derrota y viaje largo. Era un secreto a voces que Pellicer ya era pasado. La oficialidad llegaría en el momento en el que el equipo tocaba tierra en la capital de la Costa del Sol. León fue el lugar que puso el fin a la ‘era Pellicer’.
Casi 3 meses después, la película ha cambiado por completo. Si en el duelo de la primera vuelta, la Cultural lograba superar al Málaga CF en la clasificación, ahora están separados por 13 puntos de diferencia. El conjunto blanquiazul ocupando zona de playoff y habiendo encadenado 9 jornadas sin perder y 6 victorias consecutivas. Por su parte, con Ziganda todavía como técnico (el segundo en lo que va de temporada en el conjunto leonés), la Cultural atraviesa su peor momento del curso. Por juego, resultados y por cómo ha quedado el equipo tras el mercado invernal. Tiene menos fichas que al inicio de la campaña. Ha perdido jugadores y los refuerzos que han llegado no ilusionan a la parroquia del Reino de León. Llega a Málaga con una racha de siete partidos sin ganar y habiendo sumado sólo 2 de los últimos 21 puntos. Caprichos del destino, misma racha con la que llegaba el Mirandés al duelo de la pasada jornada.
Pellicer tras perder en León: «Ahora es el entrenador el que divide»
León tiene una simbología importante en la temporada blanquiazul. Fue el día donde se tocó fondo. El partido donde los jugadores transmitieron no tener ningún tipo de confianza. Sin respuestas. Pellicer ya daba mensajes claros de que su etapa en Málaga había terminado. Aprovechando un lema que rezaba en una pancarta del Reino de León, el técnico de Nules mandaba un claro mensaje a la afición. «Unidos somos el doble y divididos somos la mitad; ahora es el entrenador el que divide«, pronunciaba el entrenador tras perder ante la Cultural. Tras ese partido, y con una semana de mucho ruido, el Málaga CF apostó por Funes para asumir las riendas del primer equipo. Un técnico con muchos años en el club, pero que no tenía experiencia en la élite. Además, saltaba al primer equipo teniendo al filial como colista en el grupo 4 de la Segunda Federación. El tiempo y el trabajo han sido los dos principales argumentos que le han dado la razón a Funes de estar más que preparado para asumir el banquillo en la categoría de plata.
Ante el Mirandés, partidos siguientes ante Valladolid y Zaragoza inclusive, el juego del Málaga, ya con Funes en el banquillo, no difería mucho de lo visto en León. Sí empezó a cambiar la suerte. Frente al Mirandés, después de ir ganando por 2-0 y ver cómo el partido se igualaba en los últimos minutos, Einar encontró un balón suelto dentro del área y logró que un añadido sonriera al equipo blanquiazul. A la semana siguiente se visitaba Pucela. Un día donde el Valladolid asedió a los blanquiazules que salieron con un empate. Punto meritorio porque se volvía a sumar lejos de La Rosaleda después de seis derrotas consecutivas.
Tras la segunda mitad de Albacete, el equipo se cargó de energía. Desaparecieron los miedos y se vio a un Málaga que iba hacia la portería rival con total decisión. Se ganó en el Belmonte, al Almería, en Gijón después de la Navidad, a la revelación del Ceuta remontándole e imponiéndose a un tempranero tanto visitante, coraje y compromiso en Córdoba para mojarle la oreja a Iván Ania y ganar el reto al técnico blanquiverde, venciendo al Burgos a base de calidad individual a mansalva que demostraron Larrubia o Chupe con sus golazos. Llegó el ‘Funesbuque‘ y la ilusión a Martiricos. Ahora, el duelo del domingo llega en una situación diferente para el técnico de Loja. Tendrá que jugar en La Rosaleda después de perder un partido de Liga. Algo que lo único que debe generar es el hambre de volver a ganar y demostrar que una derrota, dentro de la lógica de la ‘Hypertensiones‘, la puede tener cualquiera.
León: el lugar del fin de la ‘era Pellicer’.
