
«Larrubia, mon amour, je t’ aime…»
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La cantante Aitana interpretó por primera vez la canción que compusieran Víctor Galindo y Zoilo Tuñón en el año 2022: «MON AMOUR”. Resultó ser un éxito rotundo entre un público joven que dejó de ver, a partir de entonces, a Aitana como una cantante de letras infantiles para los más pequeñines de la casa, y la convirtió en una de las intérpretes del pop español con más relevancia de los últimos años. Como es obvio, el extraordinario futbolista LARRUBIA no es la «niña» de la canción, pero no me cabe la menor duda de que al malaguismo no le importaría en absoluto entonar esta estrofa a coro con la cantante:
Son las seis de la mañana y me da igual. Voy a salir a la calle, voy a ponerme a gritar. Voy a gritar que te quiero, que te quiero de verdad.
Y es que la obra de arte de anoche, en el segundo gol que materializó LARRUBIA, bien podría decirse que equivale a besarse futbolísticamente junto a la Torre Eiffel en París, ahora que ya nos acercamos al día de los enamorados. Para la parroquia blanquiazul, el 2-1 en el simultáneo de La Rosaleda significó muchas y variadas sensaciones que les llevaron a un éxtasis colectivo: primero, por la alegría de celebrar el gol de la remontada junto al bigoleador de la noche; y segundo, por lo que ello representaba.
Sí, porque ese gol supuso que, una vez más, el equipo era capaz de remontar un encuentro que no merecía ir perdiendo, a la vez que dejaba en un mero «accidente» laboral —fruto de las circunstancias— la derrota en Anduva. Representaba también, si es que alguien tenía alguna duda aún, que el libreto futbolístico de Juanfran Funes no iba a variar más que en lo mínimo necesario, pese a que el equipo se viniese de Miranda de Ebro sin un solo punto.
Es más, dio la impresión anoche de que el conjunto de la capital de la Costa del Sol logró liberarse de su ansiedad por ganar el envite a tiempo de conseguirlo y de forma más que merecida. Ganar un nuevo encuentro en La Rosaleda después de una derrota que quebró una racha histórica de triunfos dejó claro que el grupo está fuerte y que va a seguir dando alegrías importantes a la afición costasoleña en lo que resta de la temporada.
Todo el equipo y su entrenador se merecen el aplauso colectivo del malaguismo, que bien podría entonar sin miedo a equivocarse aquello de:
Niño, tú me tienes loco. Paso de cero a cien, contigo implosioné.
LARRUBIA, MON AMOUR, JE T’AIME. LA ROSALEDA ya se ha enamorado de su 10.
¡Memoria, Compromiso y Fe! Sobre todo, esto último.

2 Comentarios
Malaguista
Os he estado escuchando al mediodía sobre el no gol de la Cultu, y mucho VAR para arriba y para bajo.
Pero ninguno habría dado la clave: el VAR no pudo entrar porque el árbitro pitó la (inexistente) falta a favor del Málaga. Una vez pitada, el juego se pasa y el VAR no puede decir nada.
Siendo periodistas especializados en fútbol, no os habéis dado cuenta?
Sergiojess
Yo lo vi igual. El árbitro pito y todo lo que pasó después ya no valía. Por lo tanto el var no podía intervenir y no se puede hablar ni de gol anulado.