
MÍCHEL TAMPOCO FRENA LA SANGRÍA
Compartir esta publicación
@JuanjeFernandez || La maldición persigue al Málaga en defensa. El equipo blanquiazul cuajó un partido muy serio desde la zaga, pero los errores puntuales permitieron al Alavés llevarse los tres puntos de La Rosaleda haciendo dos goles en tres disparos a portería. La ley del mínimo esfuerzo es la que empiezan a aplicar los rivales para tumbar a uno de los equipos que peor defiende de la Liga. Míchel no ha tenido tiempo de asentarse, pero los grotescos errores atrás se vienen repitiendo desde que arrancó la temporada. Ni Juande Ramos, ni Marcelo Romero han conseguido frenar una autentica sangría de goles en contra que amenaza con batir registros dentro del club.
Ayer fue el turno de Demichelis y Kameni. El defensa argentino, que ya no tuvo su día en el partido ante el Betis, falló en ambos tantos vitorianos, mientras que el camerunés parece pasado de forma y lejos de la versión que maravilló a todos la temporada pasada. El veterano defensa acabó siendo pitado por el público de Martiricos, que recordó su salida del club hace tres años y mezcló sentimientos. El error en el último minuto fue de novato, pero lo cierto es que Kameni podía haber hecho mucho más. La afición blanquiazul no es tonta y empieza a colocar el foco sobre los futbolistas.
Los malaguistas acumulan 15 partidos consecutivos encajando gol. Un registro que es ya el segundo peor en la historia de la entidad. La temporada nada tiene que ver con la anterior. El Málaga de Javi Gracia consiguió batir positivamente todos los números de los de la Costa del Sol en defensa. Algo impensable a día de hoy para Míchel y los suyos.
