
El Baskonia emula al Unicaja de Badalona y se alza con la Copa en Valencia
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El Baskonia se corona como nuevo campeón de la Copa ACB. El equipo vitoriano sucede a la victoria del Unicaja en Gran Canaria. Un triunfo que ha tenido detalles muy parecidos al título logrado por el equipo de Ibon Navarro en 2023 en Badalona. En primer lugar, el equipo vasco ha eliminado a los mismos equipos, aunque lo ha hecho con diferente orden. En cuartos de final dejó por el camino a La Laguna Tenerife. En semifinales superó al Barça y en la gran final lo ha hecho ante el Real Madrid. Los de Galbiati, con propio cántico como sucedió con lo de ‘Ibon tiene un plan‘ en tierras barcelonesas, se llevaron el trofeo tras superar a los blancos por 89-100. Trent Forrest fue designado como MVP de la Copa. Realizó 22 puntos, 11 asistencias, 9 rebotes para un 38 de valoración. Doble-doble a las puertas del triple-doble. Ya fue vital para sacar adelante los dos encuentros anteriores. Tampoco se entiende el partido sin las figuras de Luwawu-Cabarrot (28 puntos) y Omoruyi (23 puntos). De esta forma, el Baskonia emula al Unicaja de Badalona y se alza con la Copa ACB en Valencia. El Baskonia vuelve a tocar metal. No lo hacía desde 2020 cuando se llevó la victoria de la Liga ACB de la burbuja. También en la ciudad del Turia.
Una final que contó con la presencia del rey de España, Felipe VI, en el palco del Roig Arena. 11 años después, el jefe del Estado presenciaba una gran final. No lo hacía desde la edición de Gran Canaria en 2015 cuando el Madrid se impuso en la final al FC Barcelona. Se trataba de su primera final desde que fue proclamado como monarca en el estado español. Parece acercarse al baloncesto. El curso pasado, tras no hacerlo por la conquista de 2023, invitó al Unicaja a la recepción real a La Zarzuela. Hoy le tocó presenciar un espectáculo a pesar de algunos abucheos que le cayeron, sobre todo, por parte de las aficiones de Baskonia y Barça. También gran parte de aplausos. Sonó el himno de España y a lo que importaba: al juego.
Comenzó el Real Madrid con un gran arranque. Parecía la prolongación del último cuarto del milagro de las semifinales ante Valencia. Parcial de 13-2 en sólo tres minutos. Lo tenía que frenar Galbiati. Gran acierto. A través de Luwawu-Cabarrot, muy afinado en el lanzamiento durante la primera mitad, el Baskonia se agarraba al partido. El conjunto blanco contaba con ventajas, pero nunca era capaz de romper el partido. El Baskonia se puso cuatro arriba, 26-30, y desde ahí, el Madrid impuso un parcial de 14-0 para voltear el partido, 40-30 con un mate de Len a 5:00 para el descanso. Fueron los momentos de inspiración de Andrés Feliz autor de ocho puntos de ese parcial, incluyendo dos triples.

Era una final, y toda la tensión que implica pronunciar esa palabra se reflejó desde el salto inicial. Luwawu-Cabarrot continuaba a lo suyo y, antes de que Galbiati decidiera sentarlo en el tercer cuarto, ya había alcanzado los 25 puntos. Coincidiendo con su descanso y con la cuarta falta de Kurucs a 2:24, el equipo de Scariolo aprovechó para asestar un nuevo golpe y ampliar diferencias hasta el 72-64, a menos de un minuto para cerrar el tercer periodo. En ese instante, tres jugadores del Baskonia acumulaban 50 de los 64 puntos del equipo: Cabarrot con 25, Omoruyi con 15 y Forrest con 10, mientras Howard aún no se había estrenado. En el Madrid, la anotación estaba más repartida: Campazzo sumaba 12, Feliz 13 y Hezonja 12. Tres tiros libres de Cabarrot —que regresó para la última posesión y recibió una falta de Maledon a un segundo del final— dieron aire a los suyos antes de afrontar el último cuarto (72-67).
Como ya había sucedido tras los anteriores tirones del Madrid, el Baskonia volvió a reengancharse al partido. Un 2+1 de Forrest, que además forzó la cuarta falta de Garuba, puso el 74-73. El Madrid parecía haber subido un punto su intensidad defensiva, pero el Baskonia encontraba soluciones en ataque; un triple de Omoruyi a 6:14 colocó el 79-79. El Roig Arena disfrutaba de un auténtico partidazo. Los blancos acusaban jugar el inicio del último cuarto sin Campazzo, Tavares ni Hezonja. En plena dinámica positiva, el Baskonia recuperó la delantera gracias a un Omoruyi imparable, que castigaba una y otra vez a la defensa rival hasta llegar a los 23 puntos. Scariolo pidió tiempo muerto con 79-81 y 5:34 por disputarse.
Los vitorianos estaban muy metidos en el encuentro, como demuestra que su primera falta en el cuarto llegara a 4:21, y además en labores defensivas. Ambos equipos encadenaron aciertos hasta dejar el marcador en 85-85 a falta de tres minutos, mientras el Madrid alternaba defensa individual con una zona 2-2 y emparejamientos específicos entre Campazzo y Cabarrot. La primera canasta de Howard llegó a 2:15 del final, culminando una gran acción defensiva de Diakite con un tapón sobre Tavares (85-87).
Después, Campazzo falló un tiro libre y Forrest amplió la ventaja con otro 2+1. En ese momento, el Baskonia ya sentía que la victoria era posible: lo había creído desde el principio y ahora lo tenía al alcance, ampliando la renta con dos tiros libres de Howard (86-92 a 1:11). Un nuevo tapón de Diakite, esta vez sobre Hezonja cuando se disponía a lanzar de tres, junto a más tiros libres de Howard y Forrest, dejaron el título prácticamente sentenciado. Una canasta final de Kurucs certificó un triunfo inesperado pero totalmente merecido para el Baskonia, que vuelve a proclamarse campeón de Copa.
