
«El Málaga CF ‘ficha’ a Antonio Hidalgo y a Sandrito otra vez…»
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Subidón absoluto en Estadio Nuevo Los Cármenes para todos. Para el Málaga CF, que ganó fuera de casa de nuevo. Para la afición, que sueña con cotas mayores y que vivió un sábado de ensueño. Para Juanfran Funes, que cumplió el sueño de verse como entrenador profesional en su tierra, americana del míster para señalar que era día importante. En definitiva, los tres puntos de Granada creo que son los que van a marcar un antes y un después definitivamente en esta temporada que parece que puede ser histórica. Tres puntos de esos que te sirven para ir a más dentro de una Liga eterna a 42 jornadas como es esta Segunda División.
Sobre el césped fueron Aaron Ochoa y David Larrubia los protagonistas de la jugada del gol. Excelente pase del pequeño irlandés y gol tocado por la varita mágica del mediapunta del barrio de La Luz, porque a Larru le salen las cosas hasta cuando falla. Es la señal que yo creo que demuestra que este Málaga va a pelear por el ascenso a Primera. Sobre el verde estaban ellos, pero por un momento yo vi a Sandrito y a Antonio Hidalgo. A David Larrubia se le está poniendo cara del de Granollers con estos goles vitales que viene marcando y que están dando puntos importantísimos para el equipo.
Son jugadores muy diferentes, pero el papel de Larrubia y el que tuvo Antonio Hidalgo en aquel Málaga de Juan Ramón Muñiz pueden empezar a ser muy parecidos. Ocho goles lleva ya Larrubia, a seis de la cifra que alcanzó el que fue ídolo del último ascenso a Primera en 2008. Aaron Ochoa está empezando a asomar la patita, que diría aquel. Su pase del gol, una pena que no le cuenta como asistencia, me recordó a otra jugada de aquella campaña del ascenso.
Recuerdos bonitos para el Málaga
Estadio de Balaídos, partido ante el Celta de Vigo. El Málaga jugándose medio ascenso en tierras gallegas y un partido que parecía destinado a derrota. El monstruo de Las Galletas entró al descanso para dar brújula a un Málaga perdido. El canario se inventó un pase por encima de la defensa que dejó solo a Iván Rosado para que certificara una remontada de muchos quilates.
El de Sandrito fue por arriba, el de Ochoa por abajo, pero ambos pases están al alcance solo de genios de la bola. Larrubia y Ochoa, Hidalgo y Sandrito. Uno ya empieza a tener la ilusión de aquel semiadolescente que daba sus primeros pasos en esto del periodismo. Mitad plumilla, mitad aficionado. Casi como podría pasar este curso, donde un posible ascenso me puede pillar de baja por paternidad en esas fechas. Como dijo Juanfran Funes, toca arroparse, aunque ya mismo hará calor, cada noche y soñar.
PD: A Víctor Berbel, mi ‘compañero’ de muchas aventuras cuando casi no teníamos bigotillo. No te deseo suerte, porque la suerte sólo se la desea uno a los que la necesitan, y tú vas sobrado de talento y profesionalidad, pero sobre todo de humanidad.

1 Comentario
Cari 31
Y ha Juan Peralta de delantero centro jejejejeje