
La paciencia tiene premio: el camino de Murillo al 2029
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El Málaga CF ha cerrado este viernes la última de las renovaciones pendientes de los canteranos. Todos ellos ya tienen mínima vinculación con el club hasta mínimo 2028. El último ha sido Diego Murillo, quien en este caso ha firmado hasta el año 2029. Una firma junto a Loren Juarros tras asentarse como uno de los nombres más importantes de la defensa y el once malaguista, y que representa un ejercicio de paciencia y creencia en sí mismo hasta lograr los objetivos.
Después de tres años en el filial tras su llegada a Málaga, Murillo debutó con el primer equipo el pasado 24 de septiembre de 2022 con Pepe Mel. «Yo estaba en Albacete sin contrato ni nada y da la casualidad de que mi agente actual contacta conmigo, empiezo con él y, al acabar la temporada, se me ofrece un contrato en Málaga. No me lo pensé. Con el filial he estado tres años. Recuerdo que debuta Mousasa conmigo y eso me hizo feliz. Debuté de lateral derecho ante el Villarreal B en La Rosaleda, siempre lo llevaré en mí», decía Murillo ante los medios del club junto al anuncio de su renovación.
En la temporada siguiente, con el descenso del club a Primera Federación, el de Malagón obtuvo una ficha de primer equipo, aunque su protagonismo fue un poco a cuentagotas durante la temporada, salvo el tramo de final e inicio de 2023, donde sí acumuló varios partidos consecutivos. Pero terminó la temporada sin apenas minutos. Aunque su mayor presencia fue como lateral. «Con Pelli era más polivalente; siempre he intentado hacerlo lo mejor posible. De central puedo sacar mis mejores virtudes», decía.
El primer tramo de la temporada pasada quizá fue el más duro en cuanto a minutos y escasez de protagonismo desde su llegada al Málaga. Con constantes rumores sobre su salida como cedido ante la falta de ritmo competitivo. De hecho, hasta la jornada 30, Murillo solo contó con 3 minutos en el curso. Sin embargo, con la llegada del cambio de esquema de Pellicer, con el dibujo de cinco defensores asimétrico y el manchego como lateral, ante las dificultades que estaba pasando el equipo, Murillo terminó como titular indiscutible la campaña.
Hasta este curso, donde el defensor blanquiazul se ha hecho imprescindible en el once, aprovechando la lesión de gravedad de Álex Pastor a inicio de curso. Con la llegada de Funes al banquillo, el elegido al principio fue Ángel Recio, pero tras unas molestias musculares de este, Murillo regresó al once, aprovechó de nuevo la oportunidad y desde entonces ha disputado todos los minutos disponibles. «Funes es un entrenador muy cercano y amable. Es una persona muy lista y eso le hace grande. Nunca he sido capitán y él me ha dado la confianza para serlo; no llevo el brazalete, pero me siento capitán«, afirmaba.
Después de una carrera de mucho esfuerzo, una mentalidad que sirve de ejemplo para sus compañeros y 52 partidos a sus espaldas con el Málaga, Murillo renueva hasta 2029: «Muy feliz por los 50 partidos y la continuidad que estoy teniendo ahora. Quiero seguir mejorando diariamente, tengo hambre de llegar a grandes cosas con el Málaga y estar en una categoría superior pronto».
