
CRÓNICA | El ‘factor’ del bicampeón tumba al Joventut (86-74)
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El factor del bicampeón. El Unicaja venció a la Penya por 86-74 y termina como líder del grupo K del Round of 16 de la BCL. Un partido donde estuvo soberbio en la defensa del último cuarto. Un esfuerzo colectivo en un día donde Ibon Navarro no pudo contar ni con Tyson Pérez, ni Duarte, ni Balcerowski ni Kravish. Cuatro jugadores de una gran importancia. Se multiplicaron los jugadores malagueños. El partido fue muy igualado durante los tres primeros cuartos y medio y se rompió a partir de la segunda mitad del último cuarto. Alberto Díaz lideró la defensa del equipo, Kalinoski y un inspirado Killian Tillie llevaron la manija en el ataque y Sulejmanovic y Rubit se hicieron gigantes en la posición del ‘5‘ a pesar de la gran altura que tienen los pívots del equipo de Dani Miret. Victoria por 12 puntos. Los cajistas tendrán factor cancha en la eliminatoria de cuartos de final que comenzará el Martes o el Miércoles Santo. Esperan a un segundo clasificado de otro grupo como rival.
Llegaba la batalla madre de la segunda ronda de la BCL para el Unicaja. Un partido que sabe a Final Four o, incluso, a eliminatoria del playoff por el título de la Liga Endesa. Llegaba el Joventut. El cuadro de Ibon Navarro se presentaba al choque con la obligación de ganar el partido por al menos de cinco puntos de diferencia si quería acabar como líder de grupo y contar con factor cancha en la posterior ronda de cuartos de final. Algo que siempre ha tenido el cuadro malagueño en las últimas tres ediciones. Las tres en las que ha llegado a la Final Four. Los catalanes aterrizaban en el Carpena después de ganar al Barça y con dos grandes nombres propios dentro de su roster lleno de talento: Ricky Rubio y Jabari Parker. El base volvía al Carpena y como leyenda del baloncesto español que es, recibió la ovación inicial de la afición del Unicaja. El americano supone un salto de calidad para una Penya que tiene entre ceja y ceja ganar la BCL siendo el anfitrión de la Final Four.
En clave cajista, Ibon Navarro sabía que no iba a poder contar ni con Kravish, ni con Tyson Pérez ni con Chris Duarte. A esa amplia lista de bajas se sumaba Olek Balcerowski. El polaco salió resentido de su esguince de tobillo ante Casademont Zaragoza y se quedaba fuera de la lista. El técnico vitoriano se vio obligado a tirar del canterano Manu Trujillo para completar la convocatoria. Una vez repasado el parte de bajas había que centrarse en el objetivo de la tarde noche. A pesar del adelanto horario, 30 minutos antes de lo que suele ser habitual en los duelos de BCL en el Carpena, la afición cajista respondió al llamamiento de Ibon Navarro. El pabellón prácticamente lleno y muy metido desde el primer momento.
Y eso que el partido no empezó bien para los andaluces. Parcial inicial de 0-8. Ricky Rubio repartía el juego y la Penya lo aprovechaba. Hunt, con una canasta desde el suelo, Rubio desde la personal y las acciones de Kraag y Birgander obligaban a la afición del Unicaja a lanzar un aplauso que provocara reacción en el equipo malagueño. Y así lo entendió el equipo malagueño. Barreiro, tras un rebote en ataque, estrenaba el casillero cajista tras consumirse los dos primeros minutos de partido. Contestaba Ricky Rubio con un triple. Era un 2-11 a falta de 7:44 para acabar el primer cuarto.
Audige conseguía el primer triple cajista. Vino bien. Fue entrando el Unicaja desde la defensa y el descaro. Lo tuvo Rubit. El pívot con pasado en el Bayern de Múnich tenía que vérselas con rivales que le superaban claramente en altura en el puesto del ‘5’. No se arrugó. Entraba con mucha ambición y sacó muchas faltas. De hecho, la Penya se metió muy rápido en el bonus y le penalizó en el primer cuarto. Webb III, con un triple que entró llorando, reducía la distancia a sólo un punto (12-13, a falta de 5:54 para el final del primer cuarto). Hakanson, con un triple lejano, y Henri Dell, con una penetración por izquierda, elevaban la ventaja al +6. Pero fue en ese momento cuando apareció el mejor momento andaluz en el partido. Coincidía con la entrada de Tillie al campo. El francés desde la línea de personal y con un triple lograba colocar al cuadro malagueño por primera vez con ventaja en el encuentro (21-18, a falta de 1:46). Tenía que frenarlo Miret con tiempo muerto. Aunque no le sirvió, ya que el propio Tillie y Djedovic, ambos aprovechando la situación de bonus del equipo de Badalona, colocaban el 25-20 al final del primer cuarto. Por primera vez en la noche se alcanzaba el +5. La cifra mágica que daba el pase como líder de grupo. De menos a más el equipo de Ibon Navarro.
El segundo cuarto comenzaba con una penetración de Kalinoski que ponía la máxima para el Unicaja en el +7. Necesitaba Joventut una marcha más y su nueva estrella asumía galones en ataque. Balones a Jabari Parker. Forzaba varias situaciones de tiro libre con las que empezaba a sumar el equipo catalán. Cobbs entraba a la pista y actuaba como base puro. Dio puntos al equipo y siempre aporta desde sus rotaciones. Aún así, la Penya reaccionó con Parker y Hakanson anotaba un triple que ponía a los suyos a dos puntos (29-27). Rubit y el propio Cobbs daban la réplica y permitían darle oxígeno al cuadro cajista. Devolvían el +7 que era la máxima local. Se intercambiaban los miniparciales. Se hacía la goma en el marcador. Kraag y Ruzic para reducir otra vez a los dos puntos de diferencia.
Ibon Navarro modificaba estructura y mandaba a Jonathan Barreiro a la posición del ‘4’. Le salió bien. El gallego, con mucho ímpetu como caracteriza, lograba cortar con mucha fuerza hacia el aro y encadenar dos canastas consecutivas. Mantenía una mínima ventaja el Unicaja. La Penya lograba poner el 39-39. Lo empataba. Sulejmanovic conseguía un gran mate y al posterior ataque, tras tres capturas cajistas, se erró con tres lanzamientos exteriores. Estuvo poco fino el equipo malagueño desde el triple en el primer tiempo (4/18). Eso lo penalizaba Parker que se echó el equipo a las espaldas en el segundo cuarto y le daba a los catalanes su primera ventaja en el partido (41-43). Ibon Navarro solicitaba tiempo muerto. Jugada clásica para Perry. Coast to coast y canasta en penetración. Empate en el marcador al descanso (43-43). Tras los primeros 20 minutos, el objetivo para el Unicaja no había variado ni un ápice a nivel matemático.
Comenzaba lleno de electricidad el tercer cuarto. Parcial fulgurante de 9-0 para el Unicaja para encender al Carpena. Alberto Díaz provocaba una falta en una acción de tiro de tres puntos y Kalinoski resucitaba su emblemático catch and shot para poner el 52-43. Era el +9. Era la máxima. Lo frenaba de forma inmediata Dani Miret. Al igual que el tiempo muerto que tuvo que pedir en el tramo final del primer cuarto, la reacción tenía nombre y apellido: Jabari Parker. El número 2 del Draft de la NBA en 2014 anotaba un triple, realizaba un mate y conseguía anotar un tiro libre que ponía el marcador en el 52-49. El parcial de 9-0 se convirtió en un 0-12. Devolución de parcial con un Carpena que se encendía con las decisiones arbitrales. Durante la reacción de la Penya, a Barreiro se le indicó una falta técnica tras una rigurosa personal de Tyler Kalinoski. Con el Carpena muy metido en el partido en la protesta y los árbitros permitiendo más contacto del habitual en la BCL. A partir de ese momento, el partido entró en una serie de minutos de partida de ajedrez. Se devolvían las canastas. Un golpe tras otro. Combinados. Era Killian Tillie, con una canasta de dos puntos, quién daba ventaja de dos puntos al término del tercer cuarto: 62-60.
Y en el último cuarto, como batalla que se estaba jugando, el Unicaja sacó los tanques. Las mejores armas. Y para elevar la capacidad defensiva existe un nombre propio. El del capitán. Alberto Díaz aportó una intensidad increíble desde atrás a un equipo malagueño que se comió el párquet. Cada bola era luchada como la última. El partido llegaba con mucha igualdad hasta el ecuador del último cuarto. Pero el Unicaja empezó a achuchar en el marcador con un parcial de 6-0 que protagonizaban Tillie, estuvo excelso y ya da la sensación de que la lesión en la rodilla la ha dejado atrás, y Kalinoski, un guerrero que siempre quieres del lado de tu trinchera. Era un 74-67 a falta de 4:31 para el final. Estaba dos puntos por encima del objetivo. Apretaba el Carpena que aprovechaba el tiempo muerto para entonar el himno a capella. Ambiente de partido grande.
Tras el tiempo muerto de Miret, emergió la figura de Sulejmanovic. Ante la baja de Balcerowski, los interiores que tuvieron que ir al ‘5’ se crecieron. Se comió a Birgander y le castigó mucho en la transición. Volaba sobre la pista y conseguía anotar dos canastas consecutivas que ponía a los cajistas, por primera vez en el encuentro, con más de 10 puntos de ventaja. 78-67 y quedaban 3 minutos. El objetivo del factor cancha se empezaba a tocar con la yema de los dedos. Tillie, en otra transición, aprovechó la asistencia de Alberto Díaz para poner el 80-67 a falta de 2:35. El Mohicano llegaba a la grada. El último cuarto era un escándalo.
Parker y Ricky Rubio quisieron alargar el asunto. Kalinoski le dio más suspense porque después de forzar una falta de tiro sobre la bocina de tres tiros, sólo anotó uno desde la personal. Ya no era dañino. El trabajo, muy duro y ante un equipazo, estaba hecho. El Unicaja acababa ganando por 12 puntos de diferencia y se quedaba con el liderato del grupo y con el factor cancha en el playoff. El cuadro malagueño ya espera a un segundo clasificado en el sorteo de este próximo viernes donde también se conocerá el camino hacia el título. El objetivo del triplete consecutivo de BCL del Unicaja sigue más vivo que nunca.
