
‘Manotazo’ al golpe de Valencia: liderato en BCL y a una victoria del 2º en la ACB
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El Unicaja se llevó un mazazo muy duro en su visita a Valencia a la Copa ACB. El cuadro de Ibon Navarro fue superado con mucha facilidad por parte del Real Madrid. Los de Scariolo demostraron su gran fondo de armario y su gran potencial físico y de talento. Victoria blanca por 30 puntos de diferencia que pudo ser mayor si el equipo blanco lo hubiese necesitado. Los cajistas se quedaron muy lejos de competir. Con las bajas de Tillie y Tyson Pérez y con un Alberto Díaz que jugó muy pocos minutos en el segundo cuarto y donde el propio Ibon Navarro, días después, admitió su error de darle entrada. El equipo malagueño estuvo muy lejos en la intensidad y garra que le caracteriza. Un golpe que dolió en el vestuario. Provocó rabia y dolor. El parón de las Ventanas FIBA se usó para recargar pilas y para entrenar más fuerte para lo que se avecinaba, sobre todo, con la clasificación de la BCL en juego. Después de cuatro partidos, con cuatro victorias, el equipo ha superado la crisis. Se ha metido como líder de grupo, y con factor cancha, en los cuartos de final de la competición europea. Y en Liga Endesa, tras ganar al Bàsquet Girona y al Casademont Zaragoza, se ha puesto a una victoria del segundo puesto.
Primero llegó el oficio y después apareció el brillo. El Unicaja, en un partido donde tuvo hasta 17 puntos de ventaja en el tercer cuarto, acabó sudando para sacar la victoria de la pista del Bàsquet Girona. Un buen partido ante el equipo de Moncho Fernández que venía de ganar cuatro de sus últimos cinco encuentros en Liga Endesa. Sólo había perdido ante el Barça en el Palau dentro de esa racha. Los malagueños ganaban por 83-90 con una buena actuación de Webb III, Djedovic y Kalinoski. Un resultado previo a la fecha marcada en rojo: la visita al Elan Chalon.
El duelo ante el Elan Chalon estaba marcado en rojo
El viaje a Francia tenía la obligación de victoria para los malagueños. Si hubiesen caído ante el Elan Chalon (capaz de eliminar al UCAM Murcia en la fase previa y de derrotar a la Penya en su propia pista) y el Joventut sumaba la victoria ante el Würbuzrg (fue lo que acabó ocurriendo), el Unicaja habría llegado a la última jornada del Round of 16 sin depender de sí mismo. Antes esta situación debía aparecer el ADN del campeón. Serios y logrando el objetivo. El equipo de Los Guindos vencía por 70-80 en un día donde Djedovic llevó la voz cantante del ataque, Webb III puso la puntilla y Alberto Díaz manejó el último tramo de encuentro a su antojo. Un triunfo que daba opciones al cuadro andaluz de acabar como líder del grupo K como finalmente ha acabado consiguiendo.
En esos dos primeros partidos, el Unicaja logró el objetivo de las victorias. Serio y con oficio, pero lejos de su mejor nivel de juego. Daba la sensación de que se iba a necesitar más para batir a la Penya en el Carpena. Para coger confianza, se ponía en el camino el duelo ante el Casademont Zaragoza. El equipo maño, muy afectado desde la lesión de muñeca de Trae Bell-Haynes, viajaba a Málaga con Yusta y Robinson como principales amenazas. Y con Joan Plaza en el banquillo. Se trataba del segundo encuentro para el técnico catalán en la capital aragonesa. No fue impedimento para los de verde y morado. A partir del segundo cuarto, el Unicaja se sintió muy cómodo sobre la pista. En ataque y en defensa. El balón fluía y el acierto llegaba. Los malagueños acabaron anotando 20 triples y llegaron a los 112 puntos de anotación. Un día donde Perry, que venía de dejar dudas en Francia, lo bordó. El internacional por Montenegro firmó 22 puntos con un espectacular 6/7 en triples. Sulejmanovic, Djedovic, Cobbs, Barreiro y Audige consiguieron alcanzar los dobles dígitos de anotación.
Las sensaciones del equipo ante los maños fueron muy buenas. Ibon Navarro insistía en lo que ya llevaba varias semanas apuntando. Veía al equipo bien y en progresión. Quizá el Casademont Zaragoza, equipo que está metido de lleno en la lucha por la permanencia, no era la mejor piedra de toque. Pero la de este martes no ofrecía dudas. Llegaba el Joventut. El cuadro de Miret ha hecho una apuesta clarísima por la BCL. Y la guinda ha sido la de Jabari Parker. El estadounidense fue el mejor del equipo de Badalona. La Penya llegaba a Málaga con Ricky Rubio. El base de El Masnou no jugó en el partido de Liga Endesa jugado en Málaga, pero sí estuvo en la primera vuelta del Round of 16 de la BCL. Dos nombres que elevan mucho el nivel del equipo catalán.
El Unicaja sabía lo que se jugaba. Necesitaba ganar por 5 puntos para acabar como líder. Aceptó el reto y el Carpena remó. Un equipo que hizo mover el balón a un gran nivel y que lo bordó en defensa, sobre todo, en el último cuarto. Dejó en 14 puntos al Joventut en los últimos 10 minutos. Todos aportando. La versión colectiva que siempre ha caracterizado al ‘plan‘ de Ibon Navarro. El equipo se repuso a cuatro bajas muy importantes. Tyson Pérez, Kravish, Chris Duarte y un indispuesto Olek Balcerowski se perdieron el choque. Jugadores que mejoran mucho las prestaciones de los cajistas. No se echaron en falta. Los cajistas vencieron por 86-74 y se aseguraron el factor cancha para los cuartos de final de la competición europea.
Tras las cuatro victorias firmadas por el Unicaja después del parón de las Ventanas FIBA, el equipo de Ibon Navarro da un paso muy importante en BCL y Liga Endesa. En la competición continental, espera a un segundo clasificado del Round of 16 de cara a los cuartos de final. Dos triunfos le separan de su cuarta Final Four consecutiva. La llama de la tercera BCL consecutiva sigue viva. Por su parte, el cuadro malagueño ha vivido dos últimas jornadas muy beneficiosas en ACB. El Unicaja cuenta con 15 victorias y está empatado con el UCAM Murcia y el FC Barcelona. Empatado con el tercer clasificado y a una victoria del segundo clasificado: el Valencia Basket.
