
MÍCHEL INSTAURA EL CERROJO EN DEFENSA
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@Carloshernando_ | Según transcurrían las jornadas, el Málaga se iba convirtiendo en una de las peores defensas de la competición. Juande no daba con la fórmula atrás y frenar la sangría de goles que sufría el equipo partido tras partido.
Con el primer entrenador, el club recibió nada menos que 26 goles en sus 16 partidos al mando del banquillo blanquiazul. Los principales damnificados de todo esto fueron Llorente y Koné, señalados por todo el malaguismo aunque el madrileño comienza a recuperar su mejor forma.
Marcelo Romero llevó las riendas del primer equipo en diez jornadas, consiguiendo cinco puntos de treinta posibles. Esto es sinónimo de goles en contra y derrotas, traduciéndose en 17 tantos encajados y siete encuentros perdidos.
Y aquí llego Míchel. El madrileño ha instaurado un cerrojo recuperando al mejor Llorente, al que ha emparejado con Luis Hernández, descartando de esta forma a Demichelis. Con Rosales, Juankar, Torres, Ricca y un intermitente Kameni ha logrado un hito esta temporada: que el rival no celebre ningún gol en cuatro ocasiones.
0,85 goles encajados son los números del actual técnico y aun puede mejorarlos en las próximas cinco jornadas. Uno de los puntos débiles de este año ya ha sido solventado y el malaguismo espera que no vuelva a serlo la siguiente temporada, para la cual contará incluso con nuevos efectivos como Villanueva o Luis Muñoz.
