
El Pizarrón: El Málaga vuelve a marcar a balón parado en dos partidos consecutivos dos años después
El empate del Málaga CF en Riazor dejó claro algo que toca analizar en ‘El Pizarrón’: este Málaga es casi invencible. Los de Funes completaron un gran partido ante uno de los rivales más complicados de la temporada y consiguieron responder un golpe que parecía definitivo. El balón parado empieza a dar puntos a los malaguistas que apenas habían sacado provecho de esta faceta. Antes de esta semana los malaguistas solo sumaban dos tantos de pelota parada y ahora estas acciones suman puntos. Una semana complicada, con dos salidas duras que se ha saldado con dos puntos y la sensación de que este equipo no va a perder ningún partido.
Málaga vs Deportivo: una partida de ajedrez
Tanto Dépor como Málaga son dos equipos muy parecidos, pero diferentes en fondo y forma. El equipo de Antonio Hidalgo marcó una defensa de uno contra uno para obligar a los malaguistas a arriesgar constantemente. Además, cuando lo conseguía, siempre era una jugada ensuciada. Por su parte, los de Funes no fueron a presionar hasta la portería rival, pero si una vez los coruñeses entraban en su campo, negaban pase dentro para obligar a jugar por fuera. El Málaga entró bien al partido, valiente con balón y superando por momentos al Dépor, pero fallón en el último tercio.
El centro del campo fue inédito. La entrada de Juanpe, como pivote, desplazó a Izan Merino al interior derecho. Una posición que puede parecer rara, pero el canterano aporta mucho recorrido y llegando, siendo el jugador más parecido a Dotor. En izquierda, Ochoa fue el sustituto de Dani Lorenzo. Debido a la presión de los locales, el Málaga tuvo que variar la salida de presión. En algunos momentos Juanpe partía con los centrales para juntar al equipo y tener más opciones de pase. En otra, Murillo y Montero estaban solos a la salida de meta y, una vez el balón se ponía en juego, Izan y Ochoa aparecían para aprovechar el espacio generado, girar y jugar. Una primera parte de pura igualdad donde ambos equipos prefirieron no perder lo que no habían podido ganar.
El Málaga CF parece invencible
En la segunda parte, el Dépor salió a morder y al Málaga le costó encontrarse en el partido. Los cambios dieron resultado y los locales encontraron el primer gol. Un gran pase de Altimira que deja a Montero en una situación complicada, como último hombre y con un pase de fuera a dentro. Quizás, con la línea tan adelantada, tiene más responsabilidad Rafita, quien no encima al lateral rival. Pero poco duró la alegría. A los cuatro minutos, el Málaga ya habría empatado con el segundo tanto a balón parado de la semana. Desde hace dos años el Málaga no anotaba en dos partidos consecutivos desde el balón parado, allá por 2024 frente a Recreativo de Huelva y Alcoyano. Un centro medido por parte de Dorrio, que muestra su capacidad como centrador, y una lectura de la jugada increíble de Niño, que acaba mandando el balón al fondo de la red.
Esta última semana ha dejado una clave, el Málaga es prácticamente invencible. Sacarle los 3 puntos al equipo de Funes es complicado. Dos derrotas desde la llegada del lojeño, el que menos de LaLiga Hypermotion. Además, una cifra que muestra esto son los minutos que ha ido por detrás en estos 19 partidos. Apenas 256 minutos de los 1962 disputados (incluyendo descuentos). Un 13% que muestra la dificultad que presenta el Málaga CF a sus rivales y que, cada vez que se pone por detrás, demuestra una gran capacidad para dar la vuelta al marcador con una facilidad asombrosa. En Zorilla fue donde más tiempo se estuvo por debajo en el marcador (56), seguido de Miranda (48) y el duelo en el Belmonte (44).
