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CRÓNICA | Un ‘thriller’ del Unicaja derriba el ‘muro’ en Berlín y le lleva a Badalona

El Unicaja ya está en Badalona. Se mete en su cuarta ‘Final Four‘ de forma consecutiva de la BCLvenció por 85-88. El cuadro cajista ante el ALBA Berlín en un duelo que se convirtió en un auténtico ‘thriller‘ que se tuvo que resolver en la prórroga. El equipo malagueño sabía que tendría que sufrir para sacar la eliminatoria hacia adelante, pero el sufrimiento llegó en el momento más inesperado. Los malagueños dominaban por 16 puntos de ventaja cuando restaban cinco minutos para terminar el último cuarto. A partir de ahí, Kayil, que acabó en 25 puntos, se echó el equipo a la espalda y forzó la prórroga tras tener cuatro tiros libres en los últimos compases. Falló los dos primeros y cogió su propio rebote para forzar una nueva falta que le llevó al acierto. Kalinoski tuvo la bola, muy clara, para evitar la prórroga. En el tiempo extra, a pesar de que la forzó el equipo alemán, el Unicaja mostró mucha personalidad y saber estar. DjedovicSulejmanovicDuartePerry, todos ellos en dobles dígitos de anotación, lideraron el triunfo que lleva al equipo de Los Guindos a las semifinales.

El Unicaja llegaba a Berlín con el objetivo de clasificarse a su cuarta ‘Final Four’ consecutiva de la Basketball Champions League. El equipo malagueño aterrizaba en la capital de Alemania después de una dura derrota en Miribilla donde se quedó lejos de luchar por el triunfo ante un rival que se ha convertido en directo. Tocaba mudar de piel. Debía ponerse el traje de la competitividad que sí ha tenido en competición continental desde el parón de las Ventanas FIBA tras la mala actuación en Copa ante el Madrid en Valencia. Con Rubit como descarte, Ibon Navarro metía en convocatoria a Cobbs y Audige. Con esa variación con respecto al sábado, buscaba meterse en semifinales del torneo continental de la FIBA.

Barreiro, tras forzar una falta en penetración, adelantaba al Unicaja al estilo futbolístico de ganar por la mínima (0-1). Normalmente, a esta ventaja no se le suele hacer mucho caso en el baloncesto, pero fue un dato a tener en cuenta para el cuadro malagueño en la primera mitad. Hasta el inicio del segundo cuarto no volvió a contar con ventaja en el electrónico. El propio Barreiro, al llegar muy tarde a una acción defensiva, brindaba un 2+1 a Griesel que daba iniciativa en el marcador al ALBA Berlín. Posteriormente, Tillie apoyándose en el cristal lograba una nueva canasta. Sería la única que anotaría el equipo de Los Guindos en un lapso de cuatro minutos. El primer cuarto no solo dejaba como noticia negativa la mala puntería ofensiva. También daba el infortunio de que Olek Balcerowski, único ‘5’ puro en la convocatoria, cometía dos faltas personales en un abrir y cerrar de ojos.

Delow lideraba el ataque local durante gran parte del segundo cuarto. En el Unicaja no aparecía nadie. Perry y Duarte asumían balones, pero se quedaban lejos de anotar. Muy precipitados. Tuvo que ser Djedovic, picando piedra, quién fue forzando personales hasta meter a los alemanes en el bonus. Su papel, junto a un triple de Webb III, acercaba al equipo malagueño a dos puntos en el marcador (12-10, a falta de 2:47 para llegar al final del primer cuarto). Kayil y, de nuevo, Delow daban puntos a los germanos que se marchaban con ventaja de dos puntos tras los primeros 10 minutos de encuentro. El propio Webb III, con un mate, anotaba la última canasta del acto. 15-13 en un cuarto con muy poca producción ofensiva. Los números del Unicaja en lo ofensivo eran escalofriantes. 4 de 18 en tiros de campo y sólo un triple en 10 intentos.

Debía cambiar la dinámica, sí o sí, el equipo de Ibon Navarro si quería tener chances de resolver la eliminatoria en el segundo encuentro. El primer impacto en los primeros compases del segundo cuarto fueron buenos. Canasta tras reverso de Justin Cobbs (siempre le da criterio a lo que hace y decide sin complicarse) y una buena penetración de Djedovic, ponían otra vez al Unicaja con ventaja (15-17, tras los primeros 70 segundos de juego). A partir de ahí se entró en un intercambio de canastas y de ventaja. Del +1 alemán al +1 andaluz y viceversa.

Quién tomó protagonismo fue Emir Sulejmanovic. El ex del Zaragoza está creciendo en protagonismo con las ausencias y problemas que se han producido en el juego interior. Anotó 8 puntos de forma prácticamente consecutiva. Durante ese parcial, habilitó a Alberto Díaz en el lanzamiento exterior. El capitán, completamente liberado, no perdonó. Wood era quién replicaba a Sulejmanovic, sobre todo, desde el triple. Su acierto le llevó a colocar el +4 para el ALBA Berlín dentro de un segundo cuarto donde reinaba la igualdad. Con el 34-30, a falta de 2:26 para llegar al descanso, Ibon Navarro lo frenaba. No quería dar ningún tipo de ánimo al cuadro germano. Tras la pausa, Tillie y Duarte lograban anotar, pero era Agbakoko quién daba ventaja a los berlineses al descanso. 36-34 en el tanteo. La igualdad del segundo cuarto se reflejaba también en lo numérico. Parcial igualado a 21.

Una versión lejos de la brillantez en el Unicaja le dejaba a solo dos puntos en el marcador. Si se mejoraba, alcanzar la ‘Final Four’ esta misma noche era muy factible. El cuadro malagueño estaba en el partido con buenas cifras anotadoras de Sulejmanovic y Djedovic. Los generadores y los que deben asumir los puntos no habían aparecido. Tampoco lo habían hecho en el primer punto de la serie. Les tocaba hacerlo ya. Un mensaje que captó Chris Duarte. El dominicano comenzaba el tercer cuarto, muy bueno en su actuación individual, con un triple. Con otro acierto exterior, Djedovic colocaba por delante al cuadro andaluz en el primer minuto de juego tras el descanso. Duarte se sentía con el picorcito y encadenaba dos buenas acciones que terminaban en canasta. Los ‘brates’, que seguían a lo suyo que ya habían demostrado en el primer tiempo, ponían el 42-48 en el electrónico. Lo tenía que frenar Pedro Calles. El equipo malagueño se encontraba en Alemania.

Si Duarte había aparecido, le tocaba hacerlo a Perry. Mister Champions. El internacional por Montenegro se le había visto fallón en el primer tiempo. Y el acierto le llegaba desde el perímetro. Y por partida triple. Se desataba Kendrick por primera vez en la serie. Sus aciertos llevaban al cuadro malagueño a terminar el tercer cuarto con 11 puntos de ventaja, la máxima diferencia a favor de los cajistas en el partido (49-60). Un parcial de 13-26. Aparecía la versión del campeón. La competitividad que siempre ha caracterizado al ‘plan’ de Ibon Navarro en las últimas temporadas. La única mala noticia la protagonizaba Olek Balcerowski. Partido pésimo. Probablemente su peor actuación del curso. Salía a falta por minuto. Cuatro minutos y cuatro faltas. Perdido.

La ‘Final Four’ estaba más cerca que nunca. Duarte y Barreiro, con dos penetraciones de alta calidad, empezaban el cuarto con buen pie para el Unicaja. El buen momento se estiraba hasta el ecuador del último periodo. A falta de 5 minutos para el final, el cuadro cajista conseguía llegar a tener una ventaja de 16 puntos a su favor. La afición cajista ya se hacía pasar por Sky Scanner y Booking para planificar el viaje a Badalona para los días de mayo de la ‘Final Four’, pero si algo demostró el ALBA Berlín en el Carpena es que era un equipo muy tenaz. Y en los últimos cinco minutos… empezaron a pasar fenómenos paranormales que únicamente tiene explicación en el baloncesto.

El Unicaja empezó a encadenar ataques donde estaba más pendiente de gastar los 24 segundos de posesión que de anotar. ALBA Berlín hacía lo contrario. Atacaba rápido y anotaba. Bean y Kayil hacían daño. A falta de 3:45 para llegar al final, ponían la diferencia por debajo de los diez. 62-71 e Ibon Navarro pedía tiempo muerto. El vitoriano no quería confianzas. El pabellón alemán empezaba a animarse y a pensar que era posible la machada. Kalinoski, tras la pausa, anotaba un triple. Pero eso no frenaba la reacción de los alemanes que también sumaban a Roberts a la causa.

El partido entró en otra dimensión en el último minuto. Kayil lograba un triple inverosímil. A falta de 35 segundos para llegar al final, ponía el partido en un puño. El marcador se reducía a los dos puntos. La posesión le pertenecía al Unicaja. El equipo de Ibon Navarro, tras tiempo muerto, asumía un ataque largo. Acabó en Tillie y se terminaron los segundos de posesión. Era bola para el equipo alemán. Kayil, en una penetración, forzaba la falta de Kalinoski. Quedaban apenas dos segundos. Lanzaba el primer tiro libre y lo fallaba. Estaba obligado a fallarlo y a rebotearlo para tener vida de forzar la prórroga. Lo hizo y cogió su propia captura. Volvió a penetrar y era Sulejmanovic, casi sobre la bocina, cometía una nueva personal sobre Kayil. En la segunda oportunidad no perdonaba y anotaba los dos libres para empatar el partido a 74. Tenía el Unicaja algo más de un segundo para evitar la prórroga. Tiempo muerto y pizarra. Jugada para Kalinoski. Era perfecta. Penetró y tenía una bomba muy sencilla. La mandó al hierro. Se iba el partido al tiempo extra. Un esfuerzo ahorrable, pero que el ALBA se ganó en la pista.

 

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