Saltar al contenido Ir a la barra lateral Saltar al pie de página

El Trops Málaga consuma el descenso de categoría tras perder en Burgos

El conjunto malagueño certifica su caída a Primera Nacional tras una mala temporada que le llevó a ocupar los últimos puestos desde la novena jornada.

Adiós a la División de Honor Plata. El Trops Málaga jugará la próxima temporada en Primera Nacional después de siete campañas consecutivas militando en la segunda categoría del balonmano español. La derrota cosechada este sábado en el pabellón El Plantío ante el UBU San Pablo Burgos (34-25) confirmó de manera matemática un descenso que, aunque doloroso, llevaba tiempo fraguándose.

La pérdida de la categoría llega, además, en un año histórico para el club, que el próximo mes de junio cumplirá una década con su actual denominación. Un aniversario que quedará inevitablemente marcado por un desenlace negativo que empezó a intuirse desde muy temprano. Y es que, tras las nueve primeras jornadas, el equipo ya se encontraba instalado en los puestos bajos de la clasificación, una situación de la que no ha logrado salir en todo el curso.

Desde entonces, el conjunto de la Costa del Sol, con una plantilla muy joven en un alto porcentaje, no ha sido capaz de abandonar la penúltima posición. Pero lo más preocupante han sido los números. Y es que tan solo ha sido capaz de sumar dos puntos desde la jornada siete hasta la 26, un balance insuficiente para mantener la categoría y que terminó por condenar al equipo.

La mala dinámica provocó numerosos movimientos tanto en el banquillo como en la plantilla. En el apartado técnico, Chispi Vázquez fue sustituido por Curro Lucena, y posteriormente este dejó su lugar a Jesús Escañuela. Tampoco faltaron cambios en el vestuario, con salidas como las de Jacob Díaz o Cauè Martins, y la llegada de refuerzos como Alberto Castro –hasta diciembre–, Ângelo Richter, José López, Jesús Melgar o Juanma Cabrera. Demasiados ajustes, quizá, en busca de una reacción que nunca terminó de llegar.

Con el descenso ya consumado, al Trops le resta disputar las cuatro jornadas que quedan con la mayor dignidad posible, mientras el club comienza a sentar las bases de un nuevo proyecto que le permita aspirar al regreso a la División de Honor Plata.

En cuanto al partido, el guion se cumplió desde el inicio. El UBU San Pablo Burgos, que pelea por asegurar su presencia en el ‘play-off’ de ascenso a la Asobal, salió con una marcha más y dejó prácticamente sentenciado el encuentro en los primeros compases de juego. Un parcial inicial de 5-0, antes de alcanzarse el minuto cinco, obligó al Trops a remar contracorriente desde el principio.

El primer tanto malagueño no llegó hasta el 05:59, obra del joven pivote Víctor Barderas, reflejo de las dificultades ofensivas del equipo. La superioridad de los locales era evidente, tanto en ataque como en defensa.

A los diez minutos, el marcador ya señalaba un claro 8-2, y mediado el primer tiempo la diferencia había aumentado hasta el 12-5. Aunque el Trops logró mejorar ligeramente en ataque, su fragilidad defensiva permitió al Burgos seguir ampliando la ventaja sin excesivos problemas.

La renta fue creciendo progresivamente hasta alcanzar los nueve goles (14-5), momento en el que Jesús Escañuela solicitó un tiempo muerto en busca de una reacción que no terminó de materializarse. Con aún doce minutos por delante antes del descanso, las sensaciones ya eran negativas y todo apuntaba a un partido resuelto.

El primer acto concluyó con un contundente 20-11, una losa demasiado pesada para un equipo que necesitaba prácticamente un milagro para mantenerse con vida en la competición.

Tras el paso por vestuarios, el encuentro arrancó de la misma panera que terminó el primer periodo. El San Pablo Burgos amplió su ventaja hasta los once goles (23-12) en apenas tres minutos, confirmando que no estaba dispuesto a relajarse pese a la amplia diferencia.

Aun así, el Trops mostró orgullo y firmó su mejor tramo del partido con un parcial de 1-7 que redujo la desventaja hasta el 24-19. Durante varios minutos, el conjunto malagueño logró frenar a su rival, que tardó casi un cuarto de hora en volver a anotar. Sin embargo, el esfuerzo pasó factura. El Burgos reaccionó de nuevo, con goles de Miguel Malo y Jaime González, devolviendo la tranquilidad a los locales. Isaac García recortó distancias (27-20), pero la respuesta burgalesa fue inmediata para evitar cualquier atisbo de remontada.

En los últimos cinco minutos, con el marcador en 30-24, el partido quedó definitivamente sentenciado. El desgaste del Trops, especialmente tras el esfuerzo realizado en el inicio de la segunda mitad, permitió a los locales cerrar el choque con un parcial de 4-1 que estableció el definitivo 34-25.

Con este resultado, el Trops Málaga certifica su descenso matemático a Primera Nacional. La próxima cita será el domingo, a las 12.00 horas, en el pabellón Municipal Diego Carrasco, donde recibirá a un Oviedo que lucha por la permanencia.

Deja un comentario