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El Pizarrón: El plan de Rubi y la filosofía dejaron al Málaga CF sin premio en Almería

La derrota en Almería dejó una primera parte floja y una reacción de orgullo que toca analizar en El Pizarrón. El Málaga CF firmó 45 minutos repletos de incomodidad debido al plan que tenían delante y eso se hizo notar en la segunda parte. El banquillo revivió al equipo e igualó el partido en cuestión de dos ocasiones y demostró que una de las fortalezas de este equipo es que nunca deja de creer. La filosofía acabó condenando el resultado, pero hay que saber que cuando uno juega a ganar, algunos días lo hace, y otros no.

Un Málaga CF incómodo e irreconocible

El once inédito de Funes trajo poco juego. Dorrio y Rafa se imponían a Niño y Ochoa para constituir un 433 clásico, pero con algún matiz. Rafa fue el encargado de hacer de pivote, para ver el fútbol de cara y usar su envergadura en defensa. Dotor hizo su trabajo, pero en el interior izquierdo. Y, por último, Izan fue el gran perjudicado, con un rol indeterminado que no le beneficiaba. El Málaga no arrancó mal, tuvo el control del balón, aunque fuera con una posesión estéril y con el paso de los minutos la UD Almería acabó imponiéndose con un gran plan trazado por Rubi.

Con balón, los indálicos juntaban en derecha a Chirino, Dzodic, Puigmal y Arribas, que se enfrentaban a Joaquín, Rafa y Rafita. Una superioridad que estuvo cargada de intención. Además, en ocasiones Dzodic (interior derecho) y Chirino (lateral derecho) intercambiaban posiciones para desajustar la defensa malaguista, algo que causó dolor de cabeza. En cambio, cuando los de Funes tenían balón la idea era más simple: presionar a Montero desde dentro hacia fuera para obligarle a lanzar en largo (5/12). Ahí, los duelos entre Joaquín y Chirino, y entre Chupe y Ely, fueron clave. Por último, si en alguna ocasión el Málaga salía jugando, se hacía uso de la falta táctica (11 en la primera parte).

A la salida del descanso llegó la pájara malaguista

El primer gol del Almería es una concatenación de errores malaguista poco común. Primero, Izan Merino suelta a Dzodic en la salida de balón rival, después de que el serbio lateralice su posición. Con ese movimiento, el centrocampista indálico permitió que Chirino subiera su posición para hundir a Joaquín Muñoz. Una vez avanzó con balón, encontró a Embarba libre en el medio por el lento retorno de Izan. Tras una buena apertura y después un desmarque de Miguel de la Fuente, Murillo va con poca contundencia al duelo que acaba perdiendo y, tras el pase del delantero, ningún compañero llega a la cobertura para cerrar el primer tanto.

ANALISIS MCF 2

Tras el gol almeriense, el Málaga las tuvo para empatar. Primero Joaquín con una gran conducción pero con una definición insuficiente para superar a Andrés Fernández. Y también Rafa, que saco un latigazo en una posición difícil pero que a punto estuvo de ser gol. Y después de todo esto, llegó el segundo, de nuevo una jugada donde los malaguistas llegan constantemente tarde y, en el rebote tras un disparo de Arribas, Puga no encima a Álex Muñoz dejándole controlar en área y que este juegue con Embarba, que esta solo ante la lentitud de Murillo y Montero de cerrar línea de tiro, para poner el segundo.

Si hay que perder, que sea así

El banquillo revivió el partido. Niño soltó a Chupete y fue un apoyo constante para los centrocampistas, y Ochoa aportó el atrevimiento que hacia falta y que no había tenido Dorrio. Entre ellos inventaron el primer gol. Ochoa baja a zona de centrales para facilitar la salida y, con una pared y una conducción, elimina a dos perseguidores. Tras ello, balón a Niño y golazo del gaditano. Tras el primer gol el Málaga se asentó. Murillo, Izan y Montero mandaban el balón de lado a lado. Ochoa y Joaquín juntaban el balón por dentro y los delanteros empezaron a tenerlas. Hasta que llegó el momento Haitam, en una jugada de extremo clásico con diagonal y disparo largo tras el aclarado de sus compañeros. Pero, lo que la filosofía te da, también te quita. Una jugada donde las coberturas no llegan por falta de energía en Izan y Dotor acabó condenando al malaguismo.

El Pizarrón: El plan de Rubi y la filosofía dejaron al Málaga CF sin premio en Almería

1 Comentario

  • MANUEL M
    Publicado 21/04/2026 en 22:04

    Como siempre tan acertado. Añadiría que en el gol del triunfo del Almería, efectivamente se debió a ese afán (tan elogiable) de ganar el partido, pero, a mi criterio, que más que lo apuntado de Izan y Dotor, fue por el impulso continuado en una carrera optimista de Haitan por llegar a un balón en banda. Tampoco le hicieron la cobertura ni Niño ni Chupe y quedó en superioridad la banda para el Almería, de ahí el centro tan cómodo con tan triste final.

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