
Ibon Navarro, antes de la Final Four: «Me parece un disparate que puedan pensar que seamos favoritos»
Ibon Navarro compareció este martes en la previa de la Final Four en la tienda Boston, patrocinador del club cajista, para analizar cómo llega el equipo a la lucha por el título continental. El técnico vitoriano habló sobre el estado físico de la plantilla, las virtudes del AEK de Atenas y cómo ganar al equipo griego, el peso de los jugadores veteranos a la hora de afrontar una situación como la que viene este fin de semana en Badalona, y sobre el papel de favoritismo o la presión de lograr el título para «salvar» la temporada. El técnico del Unicaja ha señalado que le parece «un disparate» que haya gente que pueda pensar que su equipo es favorito a hacerse con el título. A pesar de ser el vigente bicampeón.
Declaraciones íntegras de Ibon Navarro en la previa de la Final Four
Situación de la enfermería: “No hay demasiadas novedades. Vamos a ver si Tillie puede hacer algo y valoraremos la opción de poder meterlo en el roster en función de cómo se encuentren otros jugadores. Habrá que ver si Duarte se ha recuperado del dedo y el virus que tenía. Djedovic va a someterse a una resonancia para intentar tener alguna opción. Él quiere estar, pero el riesgo es muy alto. Si la resonancia sale bien, hablaremos con él y lo valoraremos. Muchas cosas cogidas por pinzas. Vamos a intentar encontrar 12 jugadores que estén preparados y con ellos iremos a la batalla”.
¿Cómo llega el equipo a nivel anímico?: “El equipo llegaba después de unos días buenos a nivel de trabajo. El partido de Lleida nos vino muy bien. Creo que la derrota ante Gran Canaria nos hizo mucho daño a nivel anímico. El otro día, por una serie de circunstancias a las que no supimos adaptarnos bien, no estuvimos sólidos al primer ‘sopapo’ que nos llevamos a Badalona. Era un partido importante para recuperar sensaciones y no estuvimos bien. Pero ahora estamos a dos partidos de un título y el equipo se ha ganado el poder luchar por este torneo tras un año muy duro y ahora da igual como estemos. Hay que ir con buena mentalidad. Tenemos muchos jugadores que saben lo que hay que hacer en una Final Four para poder ganarla. Hay que conseguir transmitir eso a todo el mundo”.
Papel de favorito: “Me parece un disparate. El año pasado cuando nos decían que éramos los favoritos yo dije que sí. Éramos el mismo equipo del año anterior con un año más de experiencia y este año somos un equipo completamente nuevo. No somos ni lo más favoritos ni los menos favoritos. Cuatro equipos con estilos muy diferentes. Salvo el AEK, el resto de equipos venimos de perder. Unos de 20, otros sin acabar el partido, otro perdiendo de 1 con un triple rival en el último segundo. Es lo normal antes de este torneo donde hay muchas ilusiones puestas. No soy yo de esquivar cuando somos favoritos. Esta vez no lo somos para nada. No tenemos el mismo bloque. Quién quiera decirlo, lo respeto. No tenemos ningún tipo de favoritismo porque tenemos un equipo muy diferente”.
Los jugadores veteranos en estas citas y los nuevos: “Creo mucho en el mensaje entre jugadores. Aunque tú lo quieras explicar, tú no tienes la tensión de estar en la pista. Eso lo saben ellos. Son ellos los que deben transmitirlo los unos a los otros. Lo están haciendo estos días y hoy se van a ir a comer. Para hablar y compartir sensaciones que pueden tener en los próximos días. Intentar llegar lo más preparado. Los jugadores que tienen esa experiencia no llegan en el mejor momento físico de la temporada ni de sensaciones. Pero lo que más deben aportar es transmitir cómo se juegan estos partidos y el ambiente que hay”.
El aspecto que más le preocupa antes de la Final Four: “Nosotros estamos hablando del primer partido ante el AEK. Nos enfrentamos al equipo más físico de la competición. Un equipo con un poderío atlético muy grande. Es muy difícil competir porque tienes que igualar y superar su nivel de energía. Tus límites están por debajo de los suyos a nivel físico. Tenemos que intentar que el partido no vaya a media cancha. Son superiores en eso en ataque y en defensa. Son jugadores muy grandes y que son capaces de sostener a pequeños en el uno contra uno. Todo lo que sea ir a un partido muy táctico y parado y de mucha lectura de situaciones a ellos les beneficia. Tenemos que intentar que el partido sea abierto aunque ellos también ahí son buenos. Nuestras bazas porque el partido vaya por ahí”.
El marcador del Olímpic y sus problemas: “Malo será que no esté arreglado después de cuatro días”.

El lenguaje corporal y la energía del Unicaja actual: “La adrenalina de una Final Four te tiene que poner en una dimensión diferente. Al final no se trata de buscar excusas, sino explicaciones. Sales a un partido fuera de casa que es muy importante para ti y empiezas 40 minutos tarde. Te cuesta empezar. Luego te enganchas. Va más por estar en un punto de falta de solidez y seguridad y a la que el partido se pone un poco cuesta arriba, nos cuesta reengancharnos. No éramos capaces de encadenar varias acciones positivas en defensa y en ataque. Tienes que intentar contextualizar. Habríamos salido mejor en el tercer cuarto creo yo, aunque claro, si hubiéramos empezado, otra vez, 40 minutos más tarde, igual habría sido un desastre. Los jugadores que saben los que tenemos que hacer no están en su mejor momento y los que están más inseguros son los que están mejor físicamente. Estamos en ese punto complicado. Tenemos una Final Four y son dos partidos. Tienes que ir al primero como si no hubiese un mañana y eso te tiene que dar una energía diferente”.
¿Ganar la BCL para salvar la temporada?: “Todo es comparar y contextualizar. Si tú comparas con las dos últimas temporadas, te puede parecer mala. Si tú comparas con temporadas previas al último trienio, la temporada no es tan mala. Las valoraciones hay que hacerlas a final de año. Estar en la Final Four era un objetivo. Y no lo era de mínimos. Era importante porque la competición había mejorado. Nos ha costado más este año porque nuestro equipo ha bajado y la competición también ha crecido. Para nosotros estar en la Final Four ya era un objetivo ambicioso. No voy a hablar de mínimos para que la temporada sea buena o mala. Hay que contextualizarlo todo. Y para eso se necesita formación e información de cómo está el equipo. Y eso lo tiene que hacer quién lo tiene que hacer. Nosotros no estamos pensando en que este título salva la temporada. Esto no va de esto. Hay que ir allí y jugar un buen primer partido y meterse en la final. Y luego luchar por el título. No pensamos en estas cosas. La gente lo puede pensar, pero yo no puedo pensar en lo que piensa la gente. Lo actual hay que ponerlo en un contexto diferente”.
Las fortalezas del AEK: “Con Nunnally y Charalampopoulos tendrán cinco jugadores + otro exterior. Con tres jugadores que pueden jugar de base y muchas veces coincidiendo dos de ellos en pista. Bartley, muchas veces, asume los primeros segundos de posesión. Un equipo muy potente y es muy difícil encontrar pares en defensa. No puedes menospreciar a los bases porque después es Katsivelis quién elimina al Joventut. Flionis o Lekavicius son jugadores que pueden ayudar mucho si entran en partido. Nunnally es el jugador que aparece en los momentos complicado. Sabe cuándo anotar cuando la situación es difícil. Charalampopoulos puede ir al ‘3’ y al ‘4’ y les da mucha versatilidad. Puede jugar con Gray, Brown, Feazell… tienen quintentos muy diferentes y con mucha combinación entre los grandes. Y en defensa es un equipo que tiene dos registros: el ser agresivos e ir al cambio. Son muy sólidos y es muy difícil encontrar grietas en su defensa. También tiene mucha capacidad reboteadora. Nunnally es el jugador que les ha dado la claridad para ganar un partido que está cerrado. Desde el control del rebote y el ritmo tenemos que buscar nuestras opciones”.
Factor ambiental: “Para nosotros habría sido mejor jugar un viernes porque más gente de Málaga podría haber ido al pabellón. Hemos jugado en Belgrado en un campo muy vacío; hemos jugado en Atenas en territorio hostil; hemos estado en Málaga… no sabes. Para nosotros el ambiente mejor fue el de Málaga y no nos fue bien. Abajo en la cancha, una vez empieza el partido, tienes que estar concentrado en lo que debes hacer y aislarte un poco de eso. No me preocupa demasiado el ambiente. Será el que tenga que ser. No sabemos cómo estará el pabellón más allá de cuánta gente se desplace desde Grecia y Lituania. Tenemos que intentar preocuparnos del baloncesto”.
¿Cómo puede igualar el Unicaja el físico del AEK?: “Teniendo doce jugadores que puedan ayudar lo máximo posible en tramos cortos. No podemos ir a jugadores que necesiten minutos para arrancar porque ahí te pasan por encima en muy poco tiempo. Encontrar esos 12 jugadores, acertar y tener una buena mentalidad cada segundo que se esté en el campo. Insisto que todo lo que sea estar en medio campo con ellos, nos perjudica. En la medida de lo posible tenemos que jugar a campo abierto porque ellos son muy grandes”.
Los problemas del vestuario para contextualizar: “La información que falta es de conocer lo que está pasando en el equipo. Son cosas que no puedo contar en una rueda de prensa. Eso te ayuda a contextualizar muchas cosas. Creo que la valoración real de lo que está pasando en la temporada está dentro y no fuera. Respeto las opiniones de fuera, pero falta de información. Ahora hay que centrarse en la Final Four. Tenemos que intentar disfrutarlo, aislarnos de la situación del equipo de la Liga Endesa, y competir. Hace cuatro años me enfrenté a un AEK que llegaba en una muy mala situación liguera y ganó la Final Four. Hay que hacer dos buenos partidos y es en lo que estamos pensando ahora mismo”.
El plano personal de Ibon Navarro antes de la Final Four: “Intentando aislarnos de la inercia negativa que parece que tiene el equipo. Intentar centrarnos en lo bonito y emocionante que es jugar una Final Four. Es mi quinta Final Four y es diferente a las anteriores en muchas cosas. Hay que intentar estar lo más centrado posible en lo que hay que hacer. Son dos días donde hay que jugar a nuestro mejor nivel y tenemos jugadores que conocen el camino y hay que apoyarse en ellos porque son los que nos pueden llevar a jugar otra final”.
