
La columna de Merchán tras conquistar Ceuta: «El mar de Alborán aplaudió con un suave oleaje al Málaga CF»
Todavía me duelen las manos de aplaudir ayer al Málaga CF. Los de Juanfran Funes volvieron a exhibirse, esta vez más por efectividad de cara al gol y una buena defensa que por el fútbol al que nos tienen acostumbrados. Pero da lo mismo la versión que nos muestren: la de fútbol total, la de repliegue inteligente o la de jugar con oficio, como en el Alfonso Murube. El cuadro malaguista levanta pasiones y, por momentos, juega como los ángeles.
Otra vez, tremendo Chupe con sus dos goles, o Joaquín Muñoz, que le ha cogido el gusto a marcar cada jornada, e incluso Aarón Ochoa, que cerró la cuenta para dejar en el simultáneo un apabullante 1-4 final en el marcador.
El equipo es una familia y este vestuario, unido como tal, casi no echa de menos a nadie sobre el terreno de juego, ya sea por lesión, sanción o decisión técnica. Incluso cuando una de sus estrellas no tiene el día, aunque se deje el alma para tenerlo, los demás lo arropan y se multiplican para que apenas se note. Ocho goles a favor fuera de casa han conseguido los blanquiazules en dos de las visitas más complicadas de la temporada: Eibar y Ceuta.
Los ceutíes han realizado una temporada sobresaliente y tan solo algunos encuentros en los que han fallado les han impedido luchar hasta el final de la Liga Hypermotion por el play off de ascenso.
Los boquerones casi sellaron ya ayer su clasificación para ese play off y siguen siendo candidatos a algo mejor, inimaginable hace unos meses: un sueño del que pocos quieren hablar, pero que cada vez parece más cercano si se dan los resultados y no fallamos.
La afición, desde luego, no va a fallar a este Málaga CF, por mucho que Javier Tebas y los eruditos de la LFP solo piensen en hacer caja y dejen a los aficionados tirados, sin permitirles siquiera seguir un partido en una pantalla gigante sin ánimo de lucro por ninguna parte. El fútbol español, y sobre todo LaLiga, necesita nuevos dirigentes que miren menos su bolsillo y respeten más a los seguidores de los clubes.
La prohibición de una pantalla en Ceuta para ambas aficiones, pero sobre todo para la malaguista, ha demostrado una vez más que Tebas solo piensa en el dinero y no tiene ninguna sensibilidad con quienes se dejan muchas veces el traje hecho jirones para seguir por toda España a sus clubes respectivos.
Destacar también el buen comportamiento de la Agrupación Deportiva Ceuta con el club costasoleño y la buena relación que ambas aficiones tienen entre sí.
En el encuentro en el Alfonso Murube, los malacitanos fueron muy superiores y sellaron uno de los envites más complicados del curso liguero con oficio e implicación solidaria de todo el equipo.
Como sería la cuestión que el mar de Alborán parecía que, con su suave mecida por el estrecho, se dejaba caer con su oleaje para aplaudir al Málaga CF a su regreso.
El ‘Funesbuque’ surcó sus aguas sin apenas dificultad.
Solo quedan dos jornadas y hay que disfrutarlas al cien por cien por lo que pueda pasar.
¡Memoria, Compromiso y Fe!, sobre todo esto último.
