
CRÓNICA | Con 20 minutos en Badalona… ya era suficiente
Si un aficionado cajista se ha perdido los últimos 20 minutos de la reanudación del duelo entre el Joventut y el Unicaja, no tiene que cancelar ningún plan para rescatarlos. No hubo opción de nada. Ni de meter miedo. El cuadro cajista acabó perdiendo por 21 de diferencia (95-74) en el duelo que se reanudó en la tarde de este martes después de que se suspendiera el pasado 2 de mayo por problemas electrónicos en el marcador del Olímpic de Badalona. Los de Miret, que sabían que una victoria les daba opciones para la última jornada de poder mejorar posiciones en la tabla de cara a un playoff, jugaron con el pie puesto en el acelerador en el tercer cuarto y llegaron a colocarse con 31 puntos de ventaja. El Unicaja, después de que los catalanes bajaran el pistón en defensa, consiguieron ponerse por debajo de los 20, pero en ningún momento dieron sensación de meterse en el partido. 20 minutos que tenían que completarse donde el lenguaje gestual de los jugadores del equipo andaluz demostraba que no tenían ningún tipo de fe en conseguir una remontada que nunca se había dado en la historia del plantel de Los Guindos. Del 53-33 del primer tiempo… al 95-74 tras los dos últimos cuartos. Con 20 minutos en Badalona… ya era suficiente. La crónica de un partido que empezó un 2 de mayo… y terminó 24 días más tarde. Tardó más en disputar el partido al completo que en decidirse el equipo que se iba a llevar el triunfo.
Los cajistas, en comparación a lo que sucedía a inicios de mes, no podían contar con Tyson Pérez ni Sulejmanovic. Ambos formaban parte de la convocatoria y estaban incluidos en el acta, pero sus lesiones sufridas días más tarde en Badalona en la Final Four de la BCL le imposibilitaron estar hoy. Debido a que todos esos jugadores ya estaban en el acta arbitral, Ibon Navarro no pudo contar ni con Djedovic ni Tillie, dos jugadores que estaban lesionado el 2 de mayo, pero que sí venían de participar en la victoria ante el Río Breogán en el Martín Carpena del pasado sábado.
Lo que sucedía en el primer tiempo que se jugó el pasado 2 de mayo
La Penya salía mucho más enchufada después del tiempo de espera para que arrancara el partido. Parcial de 7-0 en dos minutos con papel protagonista de Ruzic. El pívot, con una proyección enorme, anotaba dos canastas y asistía a Jabari Parker para que clavara un triple desde la esquina completamente liberado. Triple, Penya y lanzamiento liberado. Algo que se repitió de forma constante en la primera mitad. El Unicaja, que falló sus primeros triples en manos de Perry y Tyson Pérez, encontró sus primeros puntos con esa conexión. El internacional por Montenegro, con la posesión casi llegando a su límite, asistía a Tyson Pérez para que anotar apoyándose en el cristal. A esa acción se sumaba un triple de Alberto Díaz tras una buena jugada colectiva. Una buena reacción a un mal inicio de los andaluces.
Después de esos dos malos primeros minutos del Unicaja, los andaluces sí conseguían ver el aro, pero una vez lo conseguían… siempre tenían la respuesta verdinegra. Y, normalmente, era con triples. Barreiro, usando muy bien su cuerpo, y Webb III, con un mate remontando línea de fondo, sumaban de dos. Hunt, con una jugada maravillosa donde rompió las caderas de Barreiro, y Drell, anotaban desde el perímetro. Aún así, Kalinoski también veía el aro desde la larga distancia. La diferencia iba entre los seis y tres puntos en favor de los locales. Una diferencia que se redujo a sólo un punto con un triple de Audige. El internacional por Jamaica ponía el 17-16 a falta de 2 minutos para llegar al final del primer cuarto.
Tras esa acción, llegó un parcial de 5-0 que dio pistas de por dónde iba a ir el segundo cuarto. Kraag, realizando un mate para asegurar una canasta que se había cocinado Ruzic, y Jabari Parker, con un nuevo triple, ponían el 22-16. Lo frenaba Ibon Navarro. Al ataque posterior al tiempo muerto, en una buena acción coral, se encontraba a Sulejmanovic. Aunque esta canasta perdió su efecto en cuanto Hakanson conseguía castigar, de nuevo, desde el 6,75m. Terminaba el primer cuarto con el 25-18 para la Penya. Con un 6/8 desde el triple terminaba el primer cuarto. Mucho acierto del Joventut que tuvo muchos tiros demasiados liberados. Se le veía al Unicaja falto de energía. Una sensación que empieza a ser tan preocupante como repetitiva.
El segundo cuarto empezaba de la peor forma posible para el Unicaja. Drell, con otro acierto exterior, y Hunt, con un 2+1, ponía un parcial de 6-0 de inicio en tan solo un minuto. Colocaba la máxima: +13 (31-18). Kalinoski lograba contestar después de aprovechar una mala lectura defensiva de Ricky Rubio que le pasaba el bloqueo por detrás. El base entonaba el ‘mea culpa’ y arreglaba el fallo con otro triple. Lo tiró solísimo. Se manejaba en la máxima el equipo de Badalona.
Los de Ibon Navarro se les veía sin energía. Apáticos. Les costaba un mundo generar, faltan piezas a nivel de jugadores para hacerlo mejor, pero cuesta aún más si no se tiene la actitud correcta. Perry y Balcerowski sumaban desde la línea de personal, pero el Unicaja estuvo siete minutos sin lograr anotar una acción de campo. Ruzic, Parker y un triple de Hakanson elevaban la diferencia al +19 (44-25, a falta de 3:23 para llegar al descanso). Un desastre de tercer cuarto. Alberto Díaz, con más corazón que claridad, conseguía sumar varios puntos que ponían al equipo de Los Guindos a 15 de distancia (46-31, cuando quedaban 1:36 para finalizar el segundo cuarto). Lo frenaba Dani Miret.
Drell, impecable en el triple, y una buena rotación de Birgander hacía más pupa en la herida del Unicaja. La última canasta de la primera mitad fue del pívot sueco que ponía la máxima para la Penya. Un +20. 53-33. El Joventut se basaba en un 10/14 en triples y al Unicaja se le veía con muy poca intensidad y energía. Se puede perder, pero con esa actitud… es muy difícil ganarle a cualquiera. Sólo Alberto Díaz quería cambiar parte del guion. El capitán, muy enfadado, pedía en el micrófono de DAZN que se endureciera la defensa de su equipo para frenar la sangría. Ibon Navarro pedía que se siguiera el plan de partido, cree que su plantel no lo siguió en ningún momento en la primera mitad, y pedía más energía y otro lenguaje gestual.
El partido a partir del tercer cuarto en el Olímpic de Badalona
El Unicaja presionaba la primera posesión y forzaba el campo atrás de la Penya. El primer ataque cajista fue para Webb III que intentó un tiro desde la media distancia y que se acabó saliendo de dentro. Kraag, en la siguiente acción, provocaba la personal de Kalinoski. Posteriormente, Barreiro anotaba en las inmediaciones del aro. Era la primera canasta del Unicaja. El cuadro catalán castigaba a Kalinoski y le sacaba una nueva falta. En esta ocasión la logró Ricky Rubio que sumaba desde la línea. Tras ello, Balcerowski sacaba su versión del partido ante el Breogán y conseguía un 2+1. Después de esa acción, tras dos minutos de juego, el +20 para la Penya se mantenía en el electrónico (58-38).
Joventut no iba a salir relajado. Sabía que tenía que cerrar el partido y conseguir un triunfo que le pueda dar aspiraciones en la última jornada de poder mejorar su posición de playoff. Kraag, con un mate muy sencillo, y Ruzic, tras asistencia de Jabari Parker, ampliaba el marcador al 62-38. Perry, con un 2+1, y Barreiro, con un acierto desde el 6,75m, hacía que el Unicaja también consiguiera sumar. Los puntos se daban en ambos lados de la cancha. El intercambio de canastas no beneficiaba al cuadro malagueño que perdía por 20 al inicio del tercer cuarto. También caía por 20 cuando se había alcanzado el ecuador del tercer cuarto.
Parker, después de una sucesión de jugadas sin acierto, le sacaba las costuras a Alberto Díaz en la defensa. Por su parte, el Unicaja perdía opciones de sumar desde el perímetro con triples liberados de Barreiro que no entraban. Quién perdona, lo paga. Hanga sí acertaba con un triple que colocaba el +25 (69-44, a falta de 3:45 para llegar al último cuarto). Pedía tiempo muerto Ibon Navarro. El imposible era más imposible. Tener que remontar 25 puntos de desventaja en algo más de 13 minutos de partido. Una renta que era obligatoria de remontar para depender de sí mismo en la última jornada de cara a hacerse con la posición de playoff contra Surne Bilbao Basket.
La Penya no bajaba el pie del acelerador. Se puso con 30 de ventaja. Birgander se imponía a Kravish de forma muy sencilla y Hanga volvía a castigar desde el perímetro. Drell, con un tiro libre más, llevaba el marcador al +31 (77-46 a falta de 1:33 para el final del tercer cuarto). Balcerowski intentaba maquillar con tres puntos consecutivos que eran neutralizados con un 2+1 de Drell. Ricky Rubio también sumaba desde el 4,60 y el Unicaja terminaba el tercer cuarto por debajo de los 30 de diferencia por dos triples consecutivos de Audige y Perry. Con 10 minutos por delante, el Unicaja perdía por 27 (82-55).
Esos dos triples dieron algo de luz al Unicaja que comenzó con atino en el último cuarto. Los de Ibon Navarro firmaron un 0-7 de inicio con buenas acciones defensivas y castigando en el aro rival con las canastas de Kravish, Alberto Díaz y un triple de Chase Audige. Con ese arranque, se volvía a la distancia con la que se reanudaba el encuentro: el +20 para los catalanes (82-62, a falta de 8:12 para que terminara el partido). Parker, con una gran acción de tiro tras reverso, rompía la racha cajista. Sí es cierto que el último cuarto comenzaba con una Penya que bajó el ritmo en defensa. Eso lo supo aprovechar el equipo de Los Guindos que estiró el parcial inicial del último asalto al 6-16. Con un triple de Kalinoski, después de que también aportaran puntos Perry, Kravish y Audige, el Unicaja bajaba de la barrera de los 20 cuando se llegaba a los últimos cinco minutos de choque (88-71).
No quería confianzas el Joventut. Parker, que es uno de esos jugadores por los que se paga una entrada o se enciende la televisión para ver un partido de baloncesto, conseguía firmar un gran 2+1. El ex de la NBA apretaba el acelerador para demostrar que este partido tenía guion verdinegro de inicio a fin. A partir de ahí, los últimos tres minutos no tuvieron ni chicha ni limoná. Ataques fallidos por ambos lados. Pérdidas, tiros libres que se desperdiciaban y un partido que ya estaba plenamente decidido. El Unicaja viajó a Badalona para nada. Perdió por 21. Anotó un punto menos que su rival. Derrota por 95-74. Los cajistas deberán ganar, obligatoriamente, en Vitoria al Baskonia. A partir de ese supuesto, esperar que La Laguna Tenerife supere al Surne Bilbao Basket. Hoy se demostró en el Olímpic que con 20 minutos ya era suficiente.
