
La Diputación financia con más de 150.000 euros la nueva nave de frío de Bancosol para reforzar la atención a familias vulnerables de la provincia
La actuación ayudará a impulsar el proyecto ‘Málaga No Caduca’, orientado a combatir la inseguridad alimentaria y reducir el desperdicio. La infraestructura permitirá mejorar la conservación, trazabilidad y distribución de alimentos que requieren condiciones especiales de frío.
La Diputación de Málaga ha financiado con una subvención directa de 156.000 euros la adaptación de la nueva nave de frío de Bancosol, una infraestructura situada en el polígono industrial Trevénez, en Campanillas, que permitirá reforzar la capacidad logística de la entidad y mejorar la conservación y distribución de alimentos destinados a familias vulnerables de la provincia.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha participado en la inauguración de estas instalaciones junto al presidente de Bancosol, Diego Vázquez, representantes de SEUR, voluntarios, entidades sociales, empresas colaboradoras y responsables institucionales.

La nueva nave anexa a la sede principal cuenta con una superficie de algo más de 220 metros cuadrados y dispone de zona de carga y descarga, almacén, entrada a zona de frío, cámara frigorífica y espacios de trabajo.
Salado ha destacado la importancia de esta infraestructura para que los alimentos lleguen en mejores condiciones, con más seguridad, con más control y con mayor capacidad de respuesta a quienes más lo necesitan.
Asimismo, ha subrayado que la labor de Bancosol merece apoyo, reconocimiento y recursos, y ha incidido en que la solidaridad necesita voluntad y personas comprometidas, pero también logística, espacios adecuados, tecnología, transporte, trazabilidad y capacidad de organización.

Esta nueva nave será especialmente relevante para ayudar a impulsar el proyecto ‘Málaga No Caduca’, una iniciativa promovida por la Diputación dentro de Málaga Familiar, el convenio de colaboración público-privada impulsado junto a la Confederación de Empresarios de Málaga y la Universidad de Málaga, al que Bancosol se adhirió en noviembre de 2024.
El objetivo de ‘Málaga No Caduca’ es luchar contra la inseguridad alimentaria y, al mismo tiempo, reducir el desperdicio de alimentos mediante un modelo más moderno, coordinado y eficaz.
“Vivimos una paradoja que no podemos aceptar. Hay alimentos perfectamente aprovechables que se pierden, mientras hay familias que tienen dificultades para llenar la nevera. Y ante eso las administraciones, las empresas, las entidades sociales y la sociedad civil tenemos que actuar”, ha afirmado Salado.
La Diputación ha apostado por este proyecto con un presupuesto de unos 13,5 millones de euros para cinco años, aprobado por unanimidad por el Pleno de la institución provincial. Dentro de esta estrategia, Bancosol ocupa un papel esencial, ya que antes de la ayuda destinada a la nueva nave la Diputación ya concedió a la entidad una primera subvención de 207.000 euros para dotarla de medios humanos y materiales vinculados a su colaboración operativa y técnica en el proyecto.
En la cadena logística del proyecto también será importante el papel de SEUR, encargado de facilitar que los alimentos puedan llegar de forma organizada y segura a las personas vulnerables de la provincia.
“Hoy damos un paso más. Reforzamos la logística del frío y mejoramos la capacidad de Bancosol para ser una pieza clave dentro de ‘Málaga No Caduca’”, ha indicado Salado.
Además, el presidente ha añadido que este proyecto demuestra que la solidaridad también puede innovar y que ayudar mejor exige organización, tecnología, coordinación y recursos. También ha puesto de relieve que cuando instituciones, entidades sociales y empresas trabajan juntas, es posible dar mejores respuestas a los problemas reales de la gente.
“Hoy inauguramos una nave de frío, pero también reforzamos una forma nueva de combatir el desperdicio alimentario y la inseguridad alimentaria en la provincia de Málaga”, ha concluido Salado.
Con esta nueva infraestructura, la Diputación de Málaga reafirma su compromiso con las entidades sociales y con un modelo de colaboración público-privada orientado a mejorar la atención a las familias vulnerables, optimizar los recursos disponibles y avanzar en una gestión más eficiente y solidaria de los alimentos en la provincia.
