
«¡Gracias Luismi!»
Ahora que nos encontramos en la fase definitiva del Mundial, donde las grandes figuras polarizan toda la atención, es el momento de referirme a un jugador que demuestra que no todo es el glamour y el potencial económico que los Messi, Haaland, Bellingham o Mbappé generan. Me centro en clave malaguista, en la figura de un currante de este deporte perseguido por el infortunio. Como podrán imaginar, me refiero a Luismi Sánchez, quien anunció hace unos días que colgaba las botas como consecuencia de la lesión sufrida al comienzo de la pasada temporada.
Lo que nos temíamos, finalmente se ha confirmado. La lesión facial sufrida por el futbolista de Puerto Serrano le obliga a anticipar la retirada cuando a sus 34 años aún le quedaba fútbol en sus botas. Desde que llegó al Málaga, inconfundible con su casco tipo chichonera, se ganó el cariño de la afición por su entrega. Luismi ya sufrió tiempo atrás, una grave lesión por la que jugaba con la protección craneal y, tristemente, otro percance fruto del infortunio le lleva a decir adiós al fútbol. Creo que se dan las circunstancias para que el club le ofrezca un futuro laboral dentro de la entidad. Puede que ambas partes hayan hablado ya de este asunto que, a mi modo de ver y de consumarse, daría grandeza a la entidad con un gesto de dichas características, así como un futuro laboral a alguien que, literalmente, se partió la cara en defensa de un escudo. Para todos quedarán las sentidas palabras de Luismi de despedida y el gesto de homenaje de los que han sido sus compañeros de plantilla durante los actos de celebración por el ascenso.
Dicho esto, me centro en la vuelta a la actividad deportiva. Este lunes arranca la pretemporada de mayor ilusión en muchos años por el retorno a la élite. Ilusión la que tienen los aficionados, que ya superan las 15.000 renovaciones en la campaña de abonados, así como la que tendrán los componentes de la plantilla finalizadas unas cortas vacaciones. Como cualquiera de ustedes, ardo en deseos de volver a ver a nuestro Málaga, el de los ‘bichos’, en 1ª división, pero, como decía el maestro Paco Cañete, “los títulos se consiguen en verano durante la confección de las plantillas”. Entiéndase que la palabra ‘títulos’ representa el objetivo marcado para la temporada que, en nuestro caso, no puede ser otro que el de la permanencia. Por el momento seguimos a la espera del anuncio de fichajes que refuercen la plantilla que está a las órdenes de Funes, mientras que las últimas renovaciones han generado un debate en el seno del malaguismo. Sinceramente, la continuidad de Galilea y Jauregui me resulta inesperada. Considero que Galilea es un jugador valorado en un vestuario por lo que de compromiso representa, siempre y cuando desempeñe un papel secundario en lo deportivo, pero en el caso de Jauregui no encuentro ningún tipo de explicación. Funes decidió dejar de contar con el vasco en sus alineaciones y no le volvió a dar minutos desde el mes de abril hasta la conclusión de la temporada. Tres meses sin rascar bola en Segunda División no creo que sea un aval para ilusionarse con lo que está por venir.
Aguardo los fichajes. A buen seguro que Loren, entre otras gestiones, estará muy atento a los descartes de otros equipos y, a tenor de los movimientos experimentados desde que el burgalés llegó a La Rosaleda, me da por pensar en el Celta y en la Real Sociedad. Lo de la vuelta de Dotor parece cada vez más factible, y no me sorprendería que jugadores descartados en el equipo vigués (Carlos Domínguez o Unai Núñez, por ejemplo) terminaran vestidos de blanquiazul, o que desde San Sebastián se pueda pescar algún jugador que tampoco entre en los planes del cuerpo técnico txuri urdin.
Mientras esperamos, vuelve la actividad para el Málaga y, con ello, vuelve a sentirse el fútbol en clave malaguista, si es que en algún momento se ha dejado de sentir tras un final de temporada tan intenso como el que hemos disfrutado.
PD: ¡Qué pena que el fútbol y el Mundial estén en manos de personajes como Infantino y Trump! El Mundial pasó de ser la mayor cita futbolística en el planeta a convertirse en el mayor negocio y muestra de intereses económicos, políticos y personales por encima de los deportivos.
José Manuel Velasco
Redactor Onda Cero Málaga
