
Velasco tras el Atlético de Madrid VS Málaga: «Cogerle el tranquillo»
Lo visto en el Metropolitano confirmó las impresiones que durante este verano he manifestado en esta columna de opinión. A ilusión y valentía no le gana nadie a este Málaga de los ‘bichos’, algo que ya dijo Funes y recalcó en la pausa de hidratación del primer tiempo, pero se da la circunstancia que en el fútbol de elite con esto no es suficiente. En lo más alto, se está más cerca de lograr los resultados a base de calidad y de jugadores diferenciales en la categoría, algo de lo que está carente este equipo. Estos ‘veteranos’ a los que esperamos son los que deben transmitir confianza a los jóvenes talentosos, para que el asentamiento en Primera sea lo más rápido y eficaz posible para obtener la permanencia y no volver a Segunda como ocurrió hace ocho años. Es lo que el ‘Santo’ Alfonso Herrero describió como “coger el tranquillo” al término del partido.
A mi parecer, el Málaga disputó dos partidos en uno: el primero el que le midió a un Atlético sin los mundialistas, y donde se transmitieron buenas sensaciones. Sin hacer un juego excelso, poco a poco, los malaguistas soltaron los nervios del estreno en un recinto monumental, mantuvieron el resultado inicial y trataron de tú a tú a un rival que se vio beneficiado por el árbitro. Codero Vega decidió no expulsar al lateral derecho Domínguez perdonándole la segunda amonestación al filo del descanso. En suma, es verdad que se generó poco peligro, pero no es menos cierto que los colchoneros tampoco fueron capaces de crearlo debido al entramado de Funes.
Decía que el Málaga disputó dos partidos en uno y fue en el segundo de éstos donde le tocó tener enfrente a la ‘primera unidad’ rojiblanca a partir de la hora de encuentro. Las carencias blanquiazules salieron a la luz cuando Baena, Kang-in Lee, Llorente y Giuliano aparecieron, y se sucumbió por la mayor calidad del rival. Dos golazos, y alguno más pudo caer en las redes de Alfonso Herrero, que decantaron la balanza para los pupilos del Cholo.
Un partido que, pese al resultado, aporta notas positivas como el papel aceptable del equipo en un día especial, el bautizo inolvidable de los ‘bichos’ en Primera división, el digno papel ante la ‘Unidad B’ rojiblanca que nos debe hacer pensar que el Málaga es capaz de medirse de tú a tú a los rivales, presumiblemente, de su mismo potencial, y donde La Rosaleda será esencial.
En el aspecto negativo la velocidad del balón es mayor, la forma física es más determinante, la calidad es superior y los errores suelen ser castigados de forma implacable.
En suma, llegan partidos como el del lunes frente al Deportivo o como el del Levante dos jornadas después. En estas citas este Málaga debe dar la talla para cogerle el ‘tranquillo’ a la categoría y no permitir que se asiente la zozobra. En medio tocará rendir visita al Bernabéu para seguir con el crecimiento y tomando experiencia.
Queda poco para el final del mercado de fichajes y el Sr. Juarros debe acelerar para incorporar galones en la plantilla (Pablo Martínez, Gudelj, un central…) y dar salida a jugadores que no cuentan para el proyecto, mientras que a otros habrá que aguantarlos por capricho como Galilea o Jauregui. El fútbol profesional no entiende de sentimientos.
Acabo refiriéndome al mayor patrimonio de este club: la afición. Impresionante manifestación de malaguismo la que se vivió en Madrid que por momentos parecía ser la mismísima calle Larios junto al oso y el madroño. La Rosaleda será un hervidero este lunes.
José Manuel Velasco
Redactor Onda Cero Málaga.
