
Más sangre que herida, pero que no se repita…
El 4-0 del Real Madrid sobre el Málaga es más ruido que nueces. No quiere decir esto que no haya que prestar atención al estruendo de la caída, pero perder en el Bernabéu estaba en todas las quinielas del mundo malaguista y no malaguista. Por lo tanto, a mí el resultado como tal no me preocupa en demasía. Hay más sangre que herida, realmente.
La sangre fue encajar tres goles en diez minutos. Ese tramo de partido fue digno de un equipo de categoría muy inferior. Dolió en el orgullo porque desde que llegó Funes nunca habíamos visto un Málaga tan al desnudo. Claro que el rival era el Madrid de Mbappé, Bellingham y compañía. Si esos tres goles se hubiesen repartido y salpicado con ocasiones del Málaga durante los 90 minutos, no parecería tan grave. Pero el zarandeo fue importante y por eso debe invitar, al menos, a la reflexión, que no a la conclusión.
Lo que no me gustó fue el exceso de individualismo que vi en algunos jugadores y jugadas. Si el Málaga está en Primera es por ser una piña y una familia, como bien recordó luego Funes en sala de prensa. Jugadas que podían terminar en un buen pase se perdieron en un regate inerte o un disparo imposible en busca de la foto perfecta contra el rival perfecto en el escenario perfecto. Y eso sí es algo que conviene corregir cuanto antes.
El show innecesario de la falta
El show de Chupete con Haitam por una falta en el minuto 85 de un partido ya muerto no puede volver a repetirse. Sabemos que son jóvenes, sabemos que están viviendo el sueño de sus vidas, pero aquí lo primero es el escudo. Si Funes, o su segundo entrenador, Juan Carlos Andrés, dicen que lo tira X, Y no debe ni cuestionarlo. No pasa nada si no vuelve a ocurrir. Al contrario.
Me gustó Pablo Martínez y su guante
Pablo Martínez fue la nota positiva. Excelente en el balón parado y fino en el pase, pese a que no está en forma. Me quedo con eso como nota positiva del encuentro. Sin Dani Lorenzo, es una pena que el ex del Levante no estuviese para algo más que un pequeño rato en la segunda mitad y con todo ya más que decidido. Hay futbolista ahí.
«La Liga empieza ahora para el Málaga…»
«La Liga del Málaga empieza ahora». La frase se entiende, pero no es verdad. La temporada arrancó en Madrid ante el Atlético y como tal debemos evaluarla. Es verdad que son dos estadios complicados, pero la imagen defensiva del equipo debe ir a más. Empezando por Alfonso Herrero y terminando por Chupe como primero en la presión. Esperemos que Juan Berrocal y Cajuste vengan a sumar pronto para que el equipo mejore esta faceta.
Total, que este uno de nueve no sirve para sacar conclusiones, pero sí para zanjar ya esta fase de fascinación por la Primera División. Hay que ponerse ya el mono de trabajo y quitarse el smoking de la fiesta del estreno en la categoría ocho años después. El Málaga ya ha vuelto a Primera. Se acabó la celebración.
Ahora toca volver a ser el Málaga que subió de Segunda dando un recital de compañerismo, goles y buen fútbol. El Málaga de los bichos.
