
EL INEXPLICABLE CASO DE JONY RODRÍGUEZ
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@Pedromartinper || El fútbol es muy extraño, en determinadas ocasiones, con algunos futbolistas donde el rendimiento de una temporada a otra puede variar notablemente. Los motivos de ese cambio de productividad varían según el tono físico con el que se llega a pretemporada, la confianza del técnico y en uno mismo, y la posible adaptación a un nuevo club. Estos tres casos los ha vivido Jony Rodríguez.
Desde la llegada del asturiano a la capital de Martiricos, el extremo no ha vuelto a ser el jugador que enamoró e ilusionó a la afición malaguista gracias a sus buenas campañas en el Sporting de Gijón. Un jugador que después de pasar una temporada en blanco -la pasada campaña y primera en el Málaga- se puso a punto durante todo el verano para romper la banda izquierda de La Rosaleda. Innumerables horas y días de trabajo en vacaciones dedicados a ejercitarse en busca de disminuir el peso de más con el que llegó al club y con la ilusión de devolver todo el apoyo y el cariño que le demostró la afición malagueña a pesar de sus malos momentos durante la 2016-17.
Tras las vacaciones y la vuelta a los entrenamientos a primeros del mes de julio, sorprendió la condición física con la que llegó Jony, mucho más delgado y con esa velocidad punta que parecía haber perdido el año anterior. En los primeros partidos que disputó el de Cangas del Narcea en pretemporada, contra el Sheffield y el Hertha antes de ser expulsado, llenó de esperanzas a todos los malaguistas que habían perdido la fe en él. El desborde y descaro con el que jugó en los dos primeros partidos que disputó parecía que iba a ser como un nuevo fichaje para las filas dirigidas por Míchel. Ese atrevimiento para encarar e irse con facilidad de su marca, después de la corta lesión que tuvo en el mes de julio, la volvió a perder inexplicablemente.
Hoy en día tenemos al mismo Jony que la pasada campaña. Ante el Éibar, el poco tiempo que estuvo sobre la nueva alfombra de La Rosaleda, se vio a un jugador que lo intentaba, pero parecía que, o el físico o el alto nivel en el que estaba en esos momentos el partido cuando entró, le pasó por encima de una manera abismal con centros sin peligros e incapaz de rebasar a su marca.
Casos del fútbol que son inexplicables. El rendimiento de Jony ha ido de más a menos progresivamente durante el verano y el inicio de liga para lamento de un Míchel que está perdiendo la confianza en el asturiano de 26 años de edad. Veremos a ver qué ocurre con Jony y su puesto en el equipo porque jugadores como Mula, Juankar o incluso Juanpi si lo vuelcan a una banda pueden perjudicar, aún más, la presencia del veloz extremo en el once malacitano.
