
Benalmádena se suma a la iniciativa mundial para concienciar y combatir la contaminación por plásticos y proteger los mares
El acuario Sea Life y el Ayuntamiento de Benalmádena han colaborado en la celebración de una jornada en la playa Malapesquera, en la que han participado medio centenar de voluntarios y que ha puesto el foco en el impacto de los residuos sobre la fauna y los ecosistemas marinos.
El Ayuntamiento de Benalmádena y el acuario Sea Life, se han sumado al reto global ‘24-Hour Global Clean-Up’, una iniciativa internacional impulsada por Sea Life Trust, y que reúne cada año a ciudadanos de todo el mundo para retirar residuos de playas, costas, vías fluviales y espacios naturales y concienciar sobre la creciente amenaza de la contaminación por plásticos.
En Benalmádena, alrededor de medio centenar de voluntarios, entre ellos la concejala de Playas del Ayuntamiento de Benalmádena, Presentación Aguilera, participaron este jueves en la iniciativa, en la iniciativa para la concienciación y en una batida de limpieza de la costa, en la que se retiraron unos 25 kilos de residuos, entre ellos envases y otros elementos de plástico, papeles, colillas y diferentes tipos de basura.
La acción pretende informar sobre un problema que afecta directamente a los océanos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), más de 11 millones de toneladas de plástico llegan cada año a los mares, mientras que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima que la cifra puede superar los 14 millones de toneladas anuales. Sin medidas eficaces, los flujos de residuos plásticos hacia los ecosistemas acuáticos podrían prácticamente triplicarse de aquí a 2040.
El impacto de esta contaminación va mucho más allá de la imagen de playas y costas llenas de residuos. Bolsas, envases, cuerdas y otros objetos pueden ser ingeridos accidentalmente por animales marinos al confundirlos con alimento, mientras que otros residuos pueden provocar que los animales queden atrapados o enredados, con consecuencias graves para su salud e incluso para su supervivencia.
A medida que los plásticos se degradan, además, se fragmentan en partículas cada vez más pequeñas, incluidos los microplásticos, que pueden ser ingeridos por organismos marinos y entrar en las cadenas alimentarias. La contaminación por plásticos afecta así a diferentes niveles de los ecosistemas y constituye una de las principales amenazas para la biodiversidad marina.
Durante el encuentro, la edil de Playas puso en valor la importancia de este tipo de iniciativas y agradeció la implicación del acuario de Benalmádena en la misma. Igualmente destacó el esfuerzo inversor que cada año realiza el Ayuntamiento para mantener un alto nivel de limpieza en las playas del municipio, “pero eso de nada sirve si en paralelo no se conciencia sobre la importancia de mantener libre de plásticos nuestro medio marino, de ahí la importancia de estas jornadas”.
“Desde SEA LIFE continuamos trabajando para reducir residuos y principalmente el plástico de un solo uso y evitar que puedan acabar en nuestros mares. Pero esta responsabilidad no termina ahí. También es fundamental cuidar nuestros entornos naturales, hacer un uso responsable de ellos y conseguir que cada vez más personas se comprometan con la protección de nuestros océanos. Acciones como esta limpieza demuestran que, cuando sumamos esfuerzos, podemos generar un impacto real”, señaló por su parte María Morondo, directora de Marketing de SEA LIFE Benalmádena.
Una ola global de acción por los océanos
La jornada de Benalmádena forma parte del 24-Hour Global Clean-Up de SEA LIFE TRUST, que el 17 de septiembre de 2026 movilizó durante 24 horas a equipos de diferentes partes del mundo para retirar residuos de entornos naturales y convertir la preocupación por la contaminación marina en acciones concretas.
La edición de 2025 reunió a 994 voluntarios en 39 localizaciones, que consiguieron retirar conjuntamente 2.216 kilos de residuos de espacios naturales. Para la edición de 2026 ya se han registrado más de 40 acciones de limpieza en diferentes lugares del mundo.
Desde Nueva Zelanda hasta California, y desde Bangkok hasta Brighton, esta iniciativa pretende crear una auténtica ola mundial de acción contra la contaminación por plásticos, demostrando que cada persona puede contribuir a reducir la cantidad de residuos que terminan llegando a los océanos.
En este contexto, SEA LIFE Benalmádena quiere poner también el foco en la responsabilidad individual y colectiva. Depositar los residuos en los lugares habilitados, reducir el consumo de productos de un solo uso, reutilizar siempre que sea posible y trasladar estas buenas prácticas a familiares, amigos y nuestro entorno son acciones sencillas que pueden contribuir a proteger los ecosistemas marinos.
