
LA SEQUÍA GOLEADORA EMPIEZA A PREOCUPAR
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@PedroMartínPer || Desde el partido ante el Sheffield hasta el día de hoy se ha detectado un gran problema en el conjunto malaguista, la falta de gol. A los de Míchel se le ha atragantado algo tan fundamental como marcar goles que, al fin y al cabo, es lo que da puntos en la clasificación liguera. Las cifras del Málaga en tantos a favor son lamentables y preocupantes, hasta el punto que ningún jugador blanquiazul ha sido capaz, en estos dos partidos de LaLiga, de perforar la portería rival.
La isla en la que vive Borja Bastón, alejado del área y teniendo que bajar a medio campo a recibir balón, perjudica enormemente a la capacidad goleadora del 9 titular del equipo. Borja es un jugador que necesita nutrirse de pelotas dentro del área rival donde, con poco espacio, es capaz de encontrar un remate entre los tres palos. Es cierto que las ocasiones que ha tenido el delantero madrileño las ha errado, pero el problema yace en la gran dificultad que tiene los atacantes en generar ocasiones de peligro. Una de las opciones del fútbol que propone el Málaga es la llegada por banda para buscar esos centros que necesita Borja Bastón. Lo malo llega cuando esos centros son horribles y se quedan a años luz de conectar con la cabeza del ex del Swansea. Ni Rosales, ni Jony, ni Ontiveros ni, en definitiva, ningún jugador de banda han conseguido en los dos partidos oficiales poner un buen balón. Es como poco preocupante que profesionales de este deporte no sean capaz de hacer algo tan fácil como servir buenos centros.
Además, la escasa aportación de Adrián en ataque (de los peores en estos dos partidos) dificulta, más aún, la llegada de los ansiados goles. El rendimiento del hijo del entrenador y la poca intensidad a la que juega, enfadan a una afición que sabe del potencial y la calidad que posee el `8´ y que todavía no ha mostrado con la elástica malacitana.
Otro aspecto que preocupa a los seguidores malaguistas es el modelo de juego, si es que lo hay, que propone los pupilos de Míchel. Contra el Girona había ocasiones en las que Kuzmanovic, Recio y, a veces, Juankar levantaban los brazos con desesperación ante la falta de movilidad de los jugadores más ofensivos. La solución, tener que volver a jugar atrás e iniciar jugada, facilitando nosotros mismos la defensa del conjunto catalán.
Muchos problemas en ataque que se traducen en la escasez goleadora de los de Martiricos que, con cero tantos a favor, se sitúa entre los puestos más oscuros de la tabla. Es pronto para tomar decisiones precipitadas, pero las dudas de la afición en sus jugadores y el clásico Tourmalet que afrontará el Málaga a partir de la cuarta jornada puede aumentar el mal ambiente con el que vive el club blanquiazul.
