
Nasser Al-Thani: siguiente objetivo de la OEDE
La detención de Rakan Al-Thani ha supuesto un impulso para el caso que lleva el apellido del jeque. Pero la investigación no se detiene ahí. El TSJA quiere acelerar el procedimiento judicial pese a que todavía no ha conseguido notificar formalmente a Abdullah Al-Thani ni a sus hijos Nasser y Nayef. Ahora, las fuerzas de seguridad ponen el foco en otro de los hijos del jeque: Nasser Al-Thani. Un informe policial al que ha tenido acceso Radio MARCA Málaga lo señala como un objetivo factible para su detención.
Los investigadores tienen motivos para centrar su atención en él. Nasser ha conseguido eludir en varias ocasiones el cerco policial, pese a la existencia de una orden europea de busca y captura. Tanto él como su padre, Abdullah, y su hermano Nayef continúan en paradero desconocido. Esa misma orden fue la que permitió detener a Rakan el pasado 12 de septiembre en el aeropuerto de Múnich, cuando se disponía a tomar un vuelo con destino a Qatar.
Nasser Al-Thani: entre Alemania y UK
El auto judicial que recoge la detención de Rakan y su traslado a España incluye un episodio que ya había adelantado Radio MARCA Málaga. Según el documento, el 9 de diciembre de 2025 el Grupo de Blanqueo de la Policía Nacional comunicó al juzgado la entrada de Rakan en territorio alemán. La respuesta de las autoridades alemanas, sin embargo, llegó meses después y confirmó que la operación para notificarle había fracasado.
El escrito explica que la policía alemana localizó en un hotel tanto a Rakan como a su hermano Nasser, ambos investigados, en la dirección que había facilitado el juzgado. Los agentes no pudieron completar la notificación en ese momento porque los hermanos solicitaron la presencia de su abogado. Cuando regresaron para efectuarla con su letrado, ambos ya habían abandonado el lugar.
La justicia y las fuerzas de seguridad mantienen la atención sobre los movimientos de Nasser por Europa. Su actividad reciente también ha dejado episodios llamativos. Hace menos de dos meses, dejó una factura de cientos de miles de libras sin pagar en un hotel de lujo de Londres y llegó a publicar fotografías en las redes sociales. Un rastro que contrasta con la dificultad de las autoridades para localizarlo y que mantiene su nombre en el centro de la investigación.
