
FALLOS IDÉNTICOS TRAS EL PARÓN LIGUERO
Compartir esta publicación
@Carloshernando_ | Tras las dos primeras jornadas contra el Eibar y el Girona y después del parón liguero, toda la afición pensó que Míchel daría con la tecla adecuada para solucionar los fallos que cometieron los suyos en estos partidos, encontrando la solución que se traduciría en una victoria contra Las Palmas.
Al margen de la calidad de los jugadores y de los fichajes que han llegado y que no convencieron a Míchel, la plantilla que salió a La Rosaleda en la tercera jornada cometió los mismos errores de los encuentros previos, desquiciando una y otra vez al respetable blanquiazul. En primer lugar, los fallos defensivos tanto en las marcas como en la salida de balón. A pesar de que no son numerosos, el técnico madrileño afirmó que cada vez que aparece un desliz atrás el castigo se traduce en gol, véase los lapsus de Diego González en los tantos de Charles con el Eibar y de Calleri con Las Palmas, la empanada de Rosales en Girona o el regalo de Luis Hernández en el gol de Viera.
Luego aparece un medio del campo con nombres pero sin tareas específicas. Adrián no sabe ni dónde ni cómo jugar y Kuzmanovic no puede ni debe olvidarse de defender, aunque ya haya dicho mil veces que no es Camacho. Ante la falta de un pivote, Recio se ve imposibilitado para desempeñar el papel del año pasado, curtiéndose de amarillas en una demarcación más retrasada de lo que él desearía.
Lo más grave de todo es que el equipo se empeña en jugar como el año pasado con jugadores que no saben comportarse como Fornals, Sandro o el anteriormente citado Camacho. Bastón ya ha demostrado que le es imposible vivir lejos del área y que precisa de más de un balón claro para cantar gol de nuevo en España, mientras que no hay ningún activo en el once que enlace el juego hasta el delantero, al igual que no hay extremos que ofrezcan buenos centros al área, salvo alguna que otra acción del canterano Mula.
Ante esta situación, Míchel deberá dar otra vuelta de hoja al once, ya sea trabajándolo y mejorándolo para no presentar las mismas carencias, o bien favoreciendo la participación de nuevas piezas con nombres propios, como es el caso de Cecchini, Rolón o Rolan. Estos dos últimos acumulan un gran número de papeletas para jugar en el Wanda Metropolitano, aunque es el uruguayo el que ofrece variantes tácticas y estratégicas, necesarias ahora mismo ante los infructíferos resultados que se están viviendo.
