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CRÓNICA | Thomas y Noua se alían con el triple para ganar a la Reggiana y acercar el ‘Round of 16’

El Unicaja dio un paso de gigante en su clasificación directa el ‘Round of 16‘ de la BCL tras imponerse al Pallacanestro Reggiana por 99-94. El cuadro andaluz, que basó su victoria en los 19 triples que convirtió (récord del cuadro andaluz en la competición continental), tuvo un partido donde pasó por sensaciones muy diferentes. Empezó mal en el primer cuarto, donde perdió por 9, y lo que apuntaba a un fin de fiesta por todo lo alto, con una ventaja de +18 a falta de tres minutos para el final, acabó con un 0-14 de parcial del equipo italiano que redujo mucho más la diferencia y le puso suspense a los últimos segundos. Un partido donde Amine Noua (27 puntos con un 5/7 en triples) y Matt Thomas (20 puntos con un 6/9 desde el 6,75) fueron los líderes de la victoria del conjunto andaluz. El cuadro de Vidorreta cierra la primera vuelta de la primera fase con pleno de victorias y deja al equipo italiano en la 3ª posición con un balance de un triunfo y dos derrotas. Quién salta a la segunda posición del grupo es el Juventus Utena que superó al Pardubice por tres puntos. Esta es la crónica del Unicaja 99-94 Pallacanestro Reggiana.

Con un ambiente desangelado, con sólo 48 horas de resaca tras el intenso partido ante el Barça, la BCL volvía al Martín Carpena. La primera fase no suele calar mucho en gran parte de la afición cajista. Y se notó ante el Pallacanestro Reggiana donde se estuvo algo por encima de la media entrada. Independientemente de la cantidad de público que acudiera al pabellón, el Unicaja se medía al conjunto italiano con la oportunidad de poner la directa para el liderato del grupo y la clasificación al ‘Round of 16’ de la BCL. Un duelo que, a priori, le enfrentaba ante el rival más duro. Aunque venía de perder en casa ante el Juventus Utena y no está teniendo el mejor arranque en su competición nacional donde está más cerca de los puestos de descenso que de Europa.

Los de Vidorreta, con Knox como espectador de lujo junto al resto de sus compañeros, encaraban el partido con novedades en la convocatoria. Hunt, aquejado de un esguince de tobillo sufrido ante el Barça, se quedaba fuera de la lista. Quién tampoco entraba, sí formó parte del acta en las dos primeras jornadas aunque no contara ni con el alta médica ni competitiva, era Alberto Díaz. El técnico vasco le daba la oportunidad a Gerard Villarejo, ala-pívot del equipo sub-22 que compite en Liga U.

Antes del comienzo del partido, se guardó un minuto de silencia en memoria de Jesús de Miguel. Tras ello, la bola al aire. Vidorreta, como acostumbra, tirando de un quinteto inicial de máxima confianza: Perry, Kalinoski, Brazdeikis, Noua y Kravish. Este último, que venía de tener un 100% de acierto en tiros de campo ante el Barça, se tomó al pie de la letra lo que le dijo su entrenador en el duelo ante los culés. Se atrevió a todo liberado que tuvo durante los primeros compases de juego. No logró acertar. Tampoco tuvo el atino Perry. De hecho, fueron los italianos los que abrieron el marcador.

El primero en encontrar el acierto en el Unicaja fue Brazdeikis. Un 2+1 muy ‘Curryiano’, lanzado con mucho arco. El lituano, que ha sonado como posible incorporación del Baskonia en las últimas horas, conseguía los primeros 5 puntos del equipo local. Encontraba la réplica en Echenique, Thor y Uglietti, este último, con un triple. Los visitantes tenían las primeras ventajas en el marcador y a los andaluces les costaba mucho el tener claridad en ataque. Echaban en falta la figura de Hunt en ese sentido. Alguien tenía que asumir la responsabilidad. Y quién aceptó el guante fue Matt Thomas. El americano, que ha sido protagonista en muchos debates donde se cuestionaba de forma lógica el porqué de su fichaje, sabía que llegaba un momento importante para él. Lograba el primer triple del equipo. Y hacía mucha falta porque la Reggiana había endosado un parcial de 0-9 con un inspirado Thor como protagonista.

La Reggiana se mostró muy acertada desde el 6,75 en el primer cuarto. Acabaron con cinco triples en los primeros 10 minutos. Barreiro también conseguía acertar desde la larga distancia, aunque el primer cuarto del Unicaja fue muy espeso. Los italianos se mostraban con más intensidad y demostraron de inicio que se la estaban jugando mucho más que los malagueños. Visconti, con pasado en Liga Endesa, cerraba el primer cuarto con un triple de muy difícil factura. El primer cuarto terminaba con el 16-25. +9 para los italianos. La reacción era necesaria en el Unicaja.

Y en esa reacción, que empezó en el segundo cuarto, llegó antes el acierto que el juego y la intensidad. Perry, Noua y Kalinoski, los tres desde el perímetro, lograban los primeros puntos del Unicaja tras la reanudación. Los italianos se seguían sintiendo bien y encontraban a Visconti y a Barford para la anotación. Brazdeikis era quién intentaba buscar el aro desde una distancia más cercana. Sacaba faltas, lograba tiros libres, pero también se dejaba puntos por el camino desde el 6,75. Sin una mejoría excepcional, el cuadro malagueño sí se acercaba en el electrónico. Kravish, con una bombita, ponía la diferencia en tres puntos. Llegaba el tiempo muerto de Priftis (28-31, a falta de 6:09 para llegar al descanso).

Tras la pausa, y llegando al ecuador del segundo cuarto, había noticia en el Carpena. Y ovación. Djedovic para dentro. Está teniendo muy poco protagonismo y su afición lo sabe. Vidorreta también tiraba de él para mejorar la situación. Con el bosnio en pista, pero sin peso en la jugada, llegaba un nuevo acierto de Kalinoski desde el triple. Aunque este acierto tenía la réplica de Severini. Kravish volvía a encontrar el aro con la asistencia de Pantzar, pero Echenique contestaba rápido con el mate. Un intercambio de canastas que no gustaba a Vidorreta. Lo frenaba con el 33-38 cuando restaban algo más de 3 minutos para acabar el primer tiempo. “Be agressive with the ball”, decía Kalinoski a sus compañeros. El acierto exterior había llegado, pero el equipo tenía muchas marchas por meter.

Thomas y Noua, entre los dos, anotaron 11 triples en la victoria del Unicaja ante la Reggiana

Tras esa pausa, volvía aparecer Matt Thomas. Muy acertado. Logró dos triples de forma casi consecutiva. Le permitió al Unicaja empatar el partido a falta de 2 minutos para ir al vestuario. El ex del Granada era el mejor de los cajistas en el primer tiempo. Su segundo cuarto fue clave para que el partido fuera mucho más ganable en el tercer y último cuarto. Acompañado por Perry, quién puso momentáneamente por delante a los de Vidorreta, hicieron que el Unicaja se marchara con empate en el marcador al descanso (44-44). El mal trago del primer cuarto se había remediado.

El paso por vestuarios debía servir para que el Unicaja mostrara otra cara en el tercer cuarto. Aunque el primer minuto no fue bueno para los malagueños. En segundos, el equipo italiano conseguía 7 puntos con Barford como protagonista. Llegaron a ponerse con cinco de ventaja (45-50). Ese inicio sí fue el toque de corneta definitivo. La ‘ball rotation’, en su máxima expresión, aterrizó en el duelo y el cuadro andaluz la transformó en acierto. Kalinoski, con un triple, y Perry con una penetración campo a campo marca de la casa, empataba el encuentro. A partir de ahí, llegó el momento triple de los de Vidorreta. Noua, Thomas (por partida doble y se iba a los 5 aciertos desde el 6,75) y Perry hacían que el equipo de Los Guindos obtuviera su máxima ventaja del partido a falta de 3:51 para llegar al final del tercer cuarto (64-55). Lo tenía que frenar el técnico griego de la Reggiana.

El tiempo muerto no frenó a Noua. El francés cuando se desata, es imparable. Tres triples más, junto a dos aciertos de Pantzar desde la personal, hicieron que el Unicaja rompiera el encuentro en el tramo final del tercer cuarto. Se marchaba con un +11 (75-64). Eran 32 puntos en el tercer cuarto. Un ritmo imposible de seguir para los italianos.

No quería el Unicaja que se viera frenada la fiesta del triple que se había desencadenado en el Martín Carpena. A ella se sumó Lukosius. Perry también ponía su granito de arena. La ventaja se elevaba al +15 y quedaban todavía siete minutos de partido. El técnico italiano ya se esperaba lo peor. Pidió tiempo muerto para mitigar el temporal. Aunque tras él, el encuentro entró en una sucesión de canastas de ambos equipos donde el Unicaja salía ganador. Lukosius seguía aprovechando sus minutos, Noua seguía mejorando sus estadísticas y Matt Thomas quería seguir demostrando que a Málaga vino para hacer muchas más cosas que sentarse en el banquillo durante dos meses. Un triple del americano llevo el marcador a la máxima de los malagueños en el duelo: +18 (98-80, a falta de 3:10 para el final). Una dupla, Noua y Thomas, que no hace tanto ganaban partidos a unos 130 kilómetros de distancia con la camiseta del Covirán Granada. Este parcial, que hacía sonar el himno y la banda sonora de ‘El Último Mohicano’, cerraba por completo el encuentro.

Y aunque la victoria se acabó quedando en casa, Vidorreta no se marchó nada contento con los últimos minutos de partido. De ir ganando por 18… a sólo hacerlo por 4. Un parcial de 0-14, con tiempo muerto incluido del bilbaíno, redujo la distancia enormemente. Una desconexión que hoy no se pagó, pero que puede pagarse en cualquier otro partido ya sea de Liga Endesa o BCL. Y el susto pudo ser mucho peor si Thor hubiera robado el balón a Noua. Estuvo muy cerca de hacerlo. Acabó siendo falta sobre el francés que sí puso el broche final anotando sólo un tiro libre. Se ahorró las pizzas. Dejó el marcador en el 99-94.

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