
UNIÓN Y MÁS UNIÓN
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@JuanjeFernandez || La cuenta atrás ha comenzado para un Málaga que afronta una de sus semanas más complicadas en lo que llevamos de 2017. El equipo de Martiricos ha vuelto hoy al trabajo con la mente puesta en el partido que el domingo les va a enfrentar ante el Leganés. Muchos factores influirán en el encuentro, pero uno de ellos es el psicológico. Míchel tiene algunas claves para ello, y es que el entrenador madrileño ya superó un match-ball de este estilo el pasado 8 de abril cuando se jugó media campaña en El Molinón ante el Sporting de Gijón.
El vestuario coincide en señalar que el partido es una final aunque se trate de la jornada 8 de Liga. Los jugadores saben que una derrota contra los madrileños no dejaría mucho crédito en la hucha de Míchel. El vestuario ha reflexionado durante una semana en el que otro de los puntos ha sido el regreso de Ontiveros con el grupo. La piña debe estar unida ante el Leganés. La plantilla ha comentado con dureza las acciones del marbellí pero también han abierto la puerta al perdón y poder contar con sus cualidades de cara a un mes de Liga muy complejo.
Una de las estrategias que ha tomado la entidad de la Costa del Sol es la de la tranquilidad. Una prueba de ello es la poca actividad de Al-Thani en su cuenta twitter. El presidente, que ha tenido su verano más movido desde que llegó a Málaga en redes sociales, hace una semana que no comenta la actualidad del equipo blanquiazul. Una paz necesaria para centrar todos los esfuerzos en la parcela deportiva.
Recuperar a los tocados también es clave para el domingo. Míchel ha perdido a Ricca y Diego González, pero espera recuperar a Miguel Torres y Luis Hernández que estuvieron entre algodones la semana anterior. Todos juntos, desde la propiedad hasta la afición para solventar una papeleta que amenaza con complicar mucho el futuro liguero del conjunto malaguista si no se resuelve bien.
