
CRISIS DEFENSIVA EN LA COSTA DEL SOL
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@Pedromartinper || Después de dos jornadas consecutivas en las que el Málaga fue capaz de dejar la portería a cero –contra el Levante y contra la Real-, los dos últimos partidos han devuelto a la cruda realidad a una defensa que parecía que había encontrado cierta solidez, pero que se ha comprobado que fue puro espejismo.
Los de Míchel son el tercer equipo de LaLiga con más goles encajados (31), tan solo superados por Deportivo y Las Palmas, precisamente, los tres en puestos de descenso. Y no es casualidad, sino todo lo contrario. La vulnerabilidad defensiva conlleva inseguridad y desconfianza entre los propios jugadores, que siguen cometiendo los mismos errores que a principio de temporada cuando Éibar, el propio Las Palmas y Girona dejaron en evidencia a la zaga blanquiazul.
Los motivos por los que el Málaga aún no es capaz de transmitir seguridad en la línea de atrás son evidentes. Primero, las lesiones, que no han dejado consolidar a los cuatro hombres que cubren la portería de Roberto. Estos son los casos de Miguel Torres, Diego González, Juankar y Ricca, que obligaron a Míchel a rearmar y restructurar el equipo, sin ir más lejos, en el último partido ante el Alavés.
Luego, y el más importante de todos, está el bajo rendimiento de los zagueros. Paul Baysse confirmó, hace ya varias semanas, que no era el central ideal para sustituir a Welligton. La escasa calidad para la salida de balón y la lentitud del francés le hacen exigirse a un nivel al que no está capacitado. En cambio, Luis Hernández y Rosales sí lo están, pero no lo han demostrado todavía. Las dudas y la inseguridad de los dos pilares defensivos son uno de los motivos por los que el Málaga ha encajado la friolera de 34 goles en contra.
Más allá de los propios jugadores, está Míchel. El técnico malaguista no consigue dar con la tecla idónea para hacer del Málaga un equipo rocoso y temido para los atacantes rivales. Las jugadas a balón parado y los errores tácticos sacan a la luz las carencias defensivas del equipo, poco trabajado en este aspecto.
Multitud de factores para que el balance defensivo de 2017 sea muy negativo. El equipo tendrá que mejorar en este aspecto para el provenir de la temporada. Una faceta primordial para conseguir el objetivo marcado para el 2018, la permanencia.
