
LA MALDICIÓN DE LOS AMISTOSOS REGRESA
Compartir esta publicación
@Carloshernando_ | Una de las novedades de José González, además de las infinitas sesiones de vídeo, fueron los amistosos contra otros clubes y 'partidillos' frente al Atlético Malagueño y el Juvenil División de Honor. Sus ganas de instaurar su juego y su estrategia desde el minuto uno llevaron al gaditano a disputar una serie de encuentros entre semana.
Sin embargo, estos choques le han salido muy caro al Málaga. A mediados de enero, allá por el inicio de la etapa del actual entrenador, el Lausanne visitó la Costa del Sol. Peñaranda, uno de los favoritos del míster por el pasado compartido en el Granada, salió con una rotura de grado II en los isquiotibiales de la pierna izquierda de la que aun no se ha recuperado.
A esta maldición se ha unido Recio. A pocos minutos de iniciar un triangular el pasado jueves contra las categorías inferiores blanquiazules, el paleño recayó de sus molestias en la rodilla, concretamente en el ligamento lateral externo de su articulación derecha. El centrocampista reapareció contra el Celta, aunque ahora está a la espera de más pruebas médicas para conocer el alcance de su lesión.
Los tests no están sirviendo a un Málaga que continúa como colista de Primera División sin ofrecer un juego vistoso ni goles a sus aficionados, que ahora esperarán a que el capitán y Peñaranda se recuperen para el tramo final de la competición.
