
ADIÓS AL MURO DE LA CHAMPIONS
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@JuanjeFernandez || Parece que fuese ayer, pero la semana ha devuelto a la realidad al público malaguista que asume que ya han pasado cinco años desde que el equipo de Martiricos jugó la Champions. Las despedidas de Martín Demichelis y Weligton, a cual más emocionante que la anterior, han dejado frío al aficionado que echa la vista atrás para recordar la mejor etapa en la historia del club. El brasileño y el argentino eran de los pocos supervivientes de aquel año, sus respectivas marchas han abierto la herida de Dortmund y de aquel balón del empate a dos, que ninguno de los dos centrales atinó a cortar. Ahora, Kameni, Camacho y Duda quedan como representación de aquella época en la plantilla blanquiazul.
En sus despedidas, ambos jugadores recordaron lo grande que fue aquella etapa. Demichelis hablaba de aquella etapa con una sonrisa en la cara a pesar de sus lagrimas. “Luego llegó Málaga, donde creo que conseguimos un título no remunerado con ninguna medalla. Salir del Málaga fue un momento muy complicado después de todo lo que había vivido”, comentó. Weligton no fue menos, el brasileño que viene de una familia muy humilde dio un valor capital a lo que había logrado en Málaga: “No he jugado con la selección, no he ganado títulos, pero mi carrera aquí en el Málaga ha sido victoriosa. Conseguimos jugar con la gente que veíamos en la televisión”, espetó el mariscal.
Nueve goles encajados en doce partidos. Un bagaje espectacular para la única Champions de la historia del club. Los malaguistas cerraron filas gracias a dos gigantes que ya se despiden de esto. El muro levantado en Atenas permitió soñar al equipo ante cotas insospechadas y es por eso que el malaguismo está triste y feliz a la vez. “No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”, dice el refrán.
