
APRENDER A VOLAR O CAER
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@JuanjeFernandez || El Sánchez Pizjuán será el primero de los cuatro partidos que el Málaga deberá afrontar fuera de casa en Liga. Aprender a volar, por aquello de coger el avión para desplazarse, o sufrir en el intento. El empate en casa ante el Granada ha provocado que el Málaga se vea obligado a puntuar en escenarios realmente complicado como Sevilla, el Bernabeu o Balaídos si quiere seguir la estela de los puestos europeos. Por si fuese poco el partido en casa será ante la Real Sociedad, uno de los conjuntos más acostumbrados a ganar en La Rosaleda. Cuatro de los siguientes cinco partidos tendrá que jugarlos lejos de La Rosaleda, así de caprichoso ha sido el destino del calendario que ha juntado dos salidas antes de acabar la primera vuelta, más la última jornada de la misma y la primera del segundo tiempo del campeonato.
Es la principal asignatura pendiente de Juande Ramos. El técnico manchego ha conseguido batir e igualar los récords del club jugando en Martiricos, pero la primera victoria fuera de casa en su segunda etapa como entrenador malaguista se le está resistiendo. El técnico blanquiazul suma 21 puntos, muy por encima de Schuster en su primer curso y algo por debajo del primer año de Gracia, aunque los números son excelentes a la hora de compararlos con el curso anterior, el más reciente de los costasoleños.
Si en algo se parecen las temporadas 2015-2016 y 2016-2017 del Málaga es la maldición que parece perseguir al equipo cuando juega fuera de la provincia. La primera victoria lejana de los de Gracia llegó en Vallecas, cuando la soga más apretaba el cuello de los blanquiazules. Fue por estas fechas, por lo que los pupilos del manchego podrán invocar la suerte malaguista de aquel día para ganar en Sevilla, donde los de Martiricos no ganan desde la temporada 2012-2013 con goles de Eliseu y Demichelis.
