
Ben Barek, leyenda eterna del Málaga: «Me basta con que en Marruecos me conozcan por haber estado en el Málaga»
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Abdallah Ben Barek es historia viva del Málaga CF. El exfutbolista y entrenador marroquí, nacido en Rabat en 1937, ha desempeñado prácticamente todos los papeles posibles dentro del club: jugador durante una década dorada entre 1958 y 1968, siendo protagonista en tres ascensos a Primera División, técnico en etapas complejas, coordinador de la Escuela y actualmente consejero consultivo. Un referente absoluto dentro y fuera del césped que rebosa malaguismo por todos los costados.
La publicación de su biografía, “Abdallah Ben Barek El Antaki”, supone un reconocimiento a una trayectoria única. El libro, obra del periodista Juan Antonio Rodríguez, repasa no solo su etapa blanquiazul, sino toda su vida personal y profesional, acompañada por cerca de 400 fotografías que ilustran su legado. La presentación, celebrada este jueves en una sala de prensa de La Rosaleda repleta de nombres ilustres de distintas épocas del Málaga, reunió a exjugadores, futbolistas actuales y representantes de diversas áreas de la entidad.
Un día después del acto, Ben Barek expresó en Radio MARCA Málaga la emoción vivida. “Fue algo inolvidable. Juan Antonio ha recogido mi vida desde el principio hasta el final, sobre todo mi etapa en Málaga”, explicó. El exentrenador también destacó la presencia de antiguos compañeros y futbolistas de otras etapas de su carrera, como Santi o Luis Martínez, de su paso por el Granada.
Fiel a su compromiso con el club, aseguró que sigue muy de cerca la actualidad del equipo: “Siempre estoy con el Málaga, en las victorias y en las derrotas. Voy a entrenamientos, a partidos y también me encanta compartir tiempo con los más pequeños”.
Ben Barek también recordó con orgullo su etapa en Marruecos, cuando fue llamado por el rey Hassan II para colaborar con la federación marroquí. Durante cinco años ejerció como director técnico y vivió la clasificación para el Mundial de México. “Con que en Marruecos me conozcan por haber estado en Málaga, me basta”, afirmó, reflejando el vínculo inseparable entre su tierra natal y la ciudad que lo adoptó para siempre.
Un mito viviente del malaguismo cuya historia, por fin, queda recogida en papel. «Si tu estás bien, yo estoy bien», concluyó con su mítica frase.
