
COMIENZA LA FATÍDICA SEMANA DEL DESCENSO
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@Carloshernando_ | Lo que nadie quería que llegase allá por verano, lo que nadie se imaginaba cuando el sol apretaba en las triples sesiones estivales de la mano de Míchel se puede hacer realidad esta semana. La nefasta gestión deportiva de la mano de los dos directores deportivos y de un presidente que quiere ser omnipresente desde twitter y Catar llevaron al Málaga este año a caer a la Segunda División.
Esta mudanza, amarga como ella sola, se puede dar el próximo jueves en el Ciutat de València. Los de Paco López han sprintado en el tramo final de competición y han quebrado en añicos los sueños blanquiazules de la permanencia, aunque algunos ni se molestaron en pelear a lo largo del curso. Estuvieron dormidos, pero en coma. Ni luchando por los aficionados que los animaban y recibían en cada choque, ni por el escudo que defienden.
Hay aficionados que esperan ese descenso, que desean un nuevo proyecto en Segunda para que el club se limpie y vuelva a la élite del fútbol español con la lección aprendida de los mil errores que se han producido en las últimas temporadas. El club se avecina al abismo y con él va de la mano una infinidad de cambios que deben cuajar en la categoría de plata para regresar lo antes posible a Primera.
La soga aprieta. Si los de José González consiguen un poco de aire en la próxima jornada, la estocada final se podría dar en La Rosaleda frente a la Real Sociedad de Juanmi y Llorente. Comienza la peor semana para el malaguismo, la primera tras la desgracia y la primera de la reconstrucción.
