
CONTRA EL MISMO RIVAL, PERO 488 DÍAS MÁS TARDE
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@Pedromartinper || Después de 488 días sin ver puerta, Yousef En-Nesyri volvió a marcar, precisamente, contra el mismo rival que su último gol, el Éibar, aunque esta vez en el municipal de Ipurua y no en La Rosaleda. El marroquí anotó su segundo gol en Primera División tras un robo en el centro del campo y que definió con la zurda después de una excelente zancada que le sirvió al Málaga para sacar un empate en tierras guipuzcoanas.
Hacía año y cuatro meses que no mojaba. Las críticas hacia el joven delantero se hacían cada vez más grandes por su incapacidad para hacer gol. Las oportunidades que Míchel le había brindado, las había desaprovechado. Tanto es así que la parroquia blanquiazul había fijado las miradas en él, y respondió a las mil maravillas.
Desmarques, pelea y mucho peligro serían los calificativos para definir el partido del marroquí, que abandonó el encuentro para darle entrada a Borja Bastón, todavía con 0-1 en el marcador. 45 minutos antes de la sustitución, concretamente en el minuto 16, En-Nesyri aprovechó un regalo de la defensa armera para, tras una veloz galopada, anotar con la zurda al igual que lo hiciese por el mes de septiembre de la campaña pasada en la remontada malaguista por 2-1. En aquel encuentro, el marroquí entró por Charles, hoy rival malacitano, para anotar el tanto que certificó la victoria local y el estreno goleador del `26´ en Primera División.
Aunque el aquel gol sirviese para el triunfo, el de hoy no es menos importante. El tanto del marroquí sirve para darle un punto de oro en un campo dificilísimo. Quizás el punto de inflexión que necesitaba tanto En-Nesyri como el equipo blanquiazul.
