
CRÓNICA | El oficio de los expertos mete al Unicaja en el top-8 de la BCL
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Final superada. Se dice que las finales no se juegan, se ganan. Fue lo que hizo el Unicajaal Elan Chalon. Venció por 70-80 en un encuentro que tuvo que trabajarse hasta el último minuto. El liderazgo inteligente de Djedovic (18 puntos), la intensidad y atrevimiento de Webb III (13 puntos y 6 rebotes), y el liderazgo del capitán Alberto Díaz (8 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias para un 18 de valoración) fueron clavesen el top-8 para certificar la presencia del equipo malagueño de la Basketball Champions League. El vigente bicampeón de la BCL seguirá luchando por defender su trono. Se jugará dentro de siete días, en el Martín Carpena, la opción de acabar como líder de grupo y tener factor cancha para la ronda de cuartos de final. El Unicaja superó un día errático en el ataque donde firmó un 7/34 en triples. Con Duarte lesionado y con Perry, algo muy extraño, desaparecido. El oficio de los expertos mete al Unicaja en el top-8 de la BCL.
El partido en Chalon comenzaba mucho antes del salto inicial. Una hora antes del encuentro, el Unicaja hacía oficial que Chris Duarte se perdía un duelo clave en Basketball Champions League por molestias físicas. Un hecho que hacía que Rubit y Tillie sí estuvieran en convocatoria. Los cajistas, que tampoco contaban con Tyson Pérez, tenían que rendir desde el minuto uno en una cancha pequeña pero caliente. Ante un equipo, el Elan Chalon, que ha sido capaz de ganar en lo que va de temporada al UCAM Murcia y al Joventut. Sólo valía ganar.
Ibon Navarro tiraba de núcleo duro en el quinteto inicial. Alberto Díaz, Kalinoski, Barreiro y Balcerowski. Y en el puesto del ‘4’ tiraba con lo que tenía: James Webb III. El americano, todo sea dicho, está sabiendo aprovechar el momento en el que tiene que asumir todos los galones de la posición. El encuentro empezaba con mucha intensidad. Los franceses metían muchas manos en defensa y mucha intensidad. Cometieron tres personales en 90 segundos. Durante ese tramo, inauguraron el marcador con un triple de Hill. Él sería el encargado de anotar los primeros cinco puntos del cuadro francés. La réplica cajista, después de fallar en varios de las iniciales acciones en ataque, llegaba también desde el 6,75. Webb III y Kalinoski, desde la esquina, y Alberto Díaz con un triple frontal, colocaban el 5-9 de inicio para el cuadro andaluz.
Darling, con otro acierto exterior, y Leroy ponían, de nuevo, por delante a los locales. Justo tras esas dos acciones llegaba la primera canasta de dos puntos en el partido para el Unicaja. Olek Balcerowski lograba un auténtico matazo y después castigaba la inteligencia de Djedovic. El bosnio está con mucha chispa esta temporada. Penetraba con decisión hacia el aro para colocar el 10-15 en el electrónico a falta de 4:29 para llegar al final del primer cuarto. Lo tenía que frenar el entrenador del Elan Chalon.
Tras la pausa, el Unicaja entró en unos instantes de mayor espesura en ataque. Los franceses no es que lo estuvieran bordando, ni mucho menos, pero sí lograron poner a dos puntos. Webb III rompía el pequeño freno ofensivo forzando una falta personal de tiro desde el perímetro. Anotaba dos de los tres intentos de los que disponía. El parón en ataque se hizo mutuo. La intención era correr, pero la traducción, en muchas ocasiones, acaba siendo pérdida de balón. Muchos fallos. Muchos nervios por lo que había en juego. Cobbs lograba castigar tras recuperar un balón y correr en la transición hacia el aro (14-20).
Los últimos segundos del primer cuarto tuvo protagonismo para el tiro libre. Barreiro cometió dos faltas personales de forma muy rápida. La primera, entendible. La segunda, un regalo. Cuthbertson lo aprovecha a la mitad y sólo transformaba un tiro libre. Balcerowski compensó a su compañero. Forzó la falta cuando los galos estaban en bonus y sí transformó sus dos tiros libres de la serie. Finalizaba el primer cuarto con ventaja de siete puntos para el Unicaja. Era la mejor noticia de la noche porque en Badalona, tras los 10 primeros minutos de juego, el Joventut ya ganaba por 15 puntos de ventaja al Würzburg.
Una de las cosas que define al rival que tuvo el Unicaja esta noche enfrente es su capacidad de endosar parciales favorables de forma rápida. Se dio en el comienzo del segundo cuarto. Mutts, Gaudoux y Hill ponían un parcial de inicio de 6-0. Mientras tanto, el cuadro de Ibon Navarro cometía muchas pérdidas tontas como un campo atrás de Kalinoski o una falta de ataque en el bloque de Rubit. El parcial se elevó hasta el 14-2, sólo Rubit fue capaz de anotar en el cuadro cajista, y los franceses volvían a colocarse con ventaja en el marcador. Algo que no hacía desde el inicio del encuentro. Era un 27-24. Pedía tiempo muerto el técnico vitoriano. Muy enfadado. “Ni el plan ni la intensidad hablada”, decía el entrenador del Unicaja durante la pausa.
Kalinoski, con un triple, y Barreiro, en un contragolpe, firmaban la reacción malagueña. Se pasó al 28-29. Un parcial de 0-5 que hacía que la solicitud de tiempo muerto cambiara de banquillo. Mientras tanto, dentro del segundo cuarto, a Ibon Navarro se le veía muy intenso y nervioso. Sabía de la enorme importancia del encuentro. En una protesta, en la que llevaba razón porque el balón era andaluz, se llevó la técnica. No tuvo un peso importante en lo que restó de partido.
Aparecía Sulejmanovic para dar oxígeno al ataque cajista. La respuesta francesa era Hill que mantenía el pulso al vigente bicampeón. Barreiro y Webb III también lograban anotar en las cercanías del aro. Los últimos 90 segundos del segundo cuarto fueron un presagio de cómo iba a comenzar la segunda mitad. Carreras y errores. Lanzamientos y fallos. No fue una de esas primeras partes que se anoten para ver repetida cuando termine la temporada. Al descanso, el Unicaja ganaba por dos (35-37). Puntos muy repartidos en el cuadro de Ibon Navarro en una primera mitad en la que Perry, y es noticia, no apareció.
El inicio del tercer cuarto tétrico en ataque. Cobbs y Gaudoux anotaban en el primer minuto, pero los fallos fueron una constante. No anotaba nadie. Unicaja, con tres minutos consumidos ya de juego, encontraba a Sulejmanovic y Barreiro para estirar la ventaja al +6 (36-42). Había tiempo muerto local. Tras él, Leray anotaba una bandeja para romper la sequía gala. Una sequía que tuvo durante dos minutos el cuadro malagueño que con una canasta de Balcerowski y un triple de Djedovic, volvía a obligar al entrenador local a pedir tiempo muerto. A falta de 4:43 para llegar al último cuarto, el Unicaja se iba a su máxima ventaja: +9. El propio Djedovic, con dos lanzamientos desde la línea de personal, ponía el +11 y lograba que el equipo de Ibon Navarro se colocara con más de 10 puntos de ventaja por primera vez en el partido. Dentro de los últimos cuatro minutos de juego, llegó el acierto de forma repentina. Se abrió la veda. Tres triples seguidos: Leray, Alberto Díaz y Obinna. El intercambio de canastas con esa ventaja no le venía mal al Unicaja. Al final del tercer cuarto, el marcador quedaba con el 51-59. Era oro puro. El Unicaja estaba teniendo oficio, pero le estaba faltando acierto. Afortunadamente, ese acierto también era muy bajo por parte del equipo galo. Lo que sí variaba, más allá del marcador a favor del equipo malagueño, era lo que ocurría en Badalona. El Würburzg llegaba a igualar el marcador con 10 minutos por delante. La lucha por el liderato se abría.
Aunque con el inicio del último cuarto, se tambaleaba. Hill y Choupas lograban anotar dos triples consecutivos en el primer minuto de juego que reducía el electrónico a sólo dos puntos de diferencia (57-59). Hill, con un 2+1, también castigaba para mantener a los suyos muy dentro del partido. Los galos necesitaban ganar, sí o sí. Si caían, pasaban a ser eliminados de la competición europea de la FIBA. Golden y otro triple, en este caso de Leray, colocaba la igualada en el marcador (65-65, a falta de 4:54 para el final del encuentro). Tensión, modo ON.
Alberto Díaz lideró al equipo en el tramo final de partido
En esos instantes, la experiencia vale doble. Ahí apareció Alberto Díaz. Otro duelo donde es decisivo desde la defensa. Otro partido que el capitán debe llevar a su particular libro de partidos que gana desde atrás. Frenó a Leray de todas las formas. En el ataque, también dirigía. Pero el ejecutor era otro experto en mil batallas: Djedovic. El bosnio acabó siendo el máximo anotador del equipo con 18 puntos. Su temporada es muy meritoria. Hoy llevó la batuta ofensiva ante la ausencia de Chris Duarte y la incomparecencia de un desacertadísimo Perry. Momentos finales donde Balcerowski hizo valer su intimidación. Un alley-opp que culminaba Webb III, tras asistencia desde su casa de Alberto Díaz, ponía el 65-71 en el marcador a falta de 1:31 para terminar el encuentro.
Tocaba defender y mostrarse sólido en el tiro libre. Ha habido varios partidos del curso donde el 4,60 ha provocado serios dolores de cabeza al Unicaja. En el dia D y a la hora H sí apareció el acierto. Alberto Díaz, Kalinoski (tres de cuatro en el tramo final) y también hubo tiempo para que Perry, desde la propia personal, estrenara su casillero personal. Choupas quiso agarrarse a la épica con un triple, pero el partido estaba en el bote del bicampeón. Perry robó la bola final y Webb III puso el definitivo 70-80 con un mate al contragolpe. Oficio y deberes hechos. El Unicaja se mete en el top-8 y se jugará en siete días el poder acabar como líder de grupo ante un Joventut que sudó más de la cuenta en el segundo tiempo para sumar la victoria ante el Würzburg. Partidazo a la vista. Sabor de Final Four.
