
CRÓNICA | Épica, victoria y un ensayo muy serio para la Copa
Compartir esta publicación
El Unicaja tiró de épica para llevarse un trabajadísimo triunfo ante el UCAM Murcia (92-88) que tuvo que resolverse en la prórroga. El equipo andaluz llegó a perder hasta por 14 puntos de diferencia en el segundo cuarto, le dio la vuelta a partir de un gran tercer cuarto. El mejor en la prórroga fue James Webb III que anotó los primeros nueve puntos del equipo. Clave para ampliar la ventaja y acabar ganando el encuentro. Aunque antes de llegar a los últimos cinco minutos de encuentro, apareció la mejor versión de Duarte desde su llegada a la capital de la Costa del Sol. 20 puntos para el dominicano, 12 de ellos después del descanso. Tyson Pérez, Perry y Balcerowski también tuvieron un papel muy importante para sumar esta victoria. Fueron todos los antídotos para frenar una extraordinaria actuación de DeJulius que se fue a los 25 puntos y fue el máximo anotador del partido. Épica, victoria y un ensayo muy serio para la Copa para el Unicaja.
Llegaba un partido de los serios al Martín Carpena. Con la opción de ser cabeza de serie de reojo. Alcanzable para el UCAM Murcia. Casi imposible para el Unicaja. Más allá de las cuentas coperas, era día de prueba de fuego para los de Ibon Navarro. El equipo malagueño encadenaba tres victorias tras el asalto al Roig Arena, la conquista ajustada del derbi andaluz ante Covirán Granada y la sufrida victoria ante el Würzburg en el estreno del Round of 16 de la BCL. Llega el termómetro de Sito Alonso. Uno de esos episodios que siempre calienta a la afición del Unicaja.
La batalla empezaba a remolque para los de Ibon Navarro. Después de consumirse los primeros tres minutos de juego, el UCAM Murcia se puso con el 2-10 de inicio. Nakic y DeJulius entonados. Raieste y Cate tirando con los mates. Al Unicaja le costaba atacar a la defensa de Sito Alonso y los murcianos veían el aro cajista como una piscina. Necesitaba reaccionar el equipo andaluz. Chris Duarte rompía la sequía perimetral. Y, a la vez, desataba la tormenta del triple. Uno tras otro, aunque de mayoría murciana.
Audige y Djedovic, el bosnio está siendo de lo más destacado del Unicaja en las últimas semanas porque está sabiendo absorber la importancia de lo competitivo y está asumiendo galones en ataque, anotaban dos triples consecutivos. DeJulius y Sant-Ross, este último siendo mucho más importante en el aspecto defensivo que en el atacante, azotaban al conjunto de Ibon Navarro desde el perímetro. El UCAM Murcia conseguía colocarse con diez de ventaja en el tramo final del primer cuarto (13-23, a falta de 2:33).
El UCAM empezó más metido en el partido que el club andaluz. Y no sólo por tener mayor acierto de cara al aro. El equipo de Sito Alonso iba mucho más duro al contacto. Un equipo siempre intenso, a veces, por encima de lo legal. Los árbitros permitieron mucho contacto en lo defensivo al equipo visitante y eso también generó más dudas al equipo malagueño y puso de los nervios al Martín Carpena. Se calentaba la grada y el equipo consideraba que la garra debía ser indispensable para luchar por el triunfo. A través de la porfía constante de Tyson Pérez y de la inteligencia de Alberto Díaz, que forzó una acción de tres tiros, el Unicaja se marchaba sólo a cuatro puntos de distancia al final del primer cuarto (20-24).
Ese arreón final invitaba a pensar en la opción de que el Unicaja le diera la vuelta a la sensación inicial del encuentro. Pero no. DeJulius era el jefe de la pista. Junto a Dylan Ennis hizo que la renta ascendiera al +8 a falta de 7:26 para el descanso. Lo tenía que frenar Ibon Navarro. Tras la pausa, era Tyson Pérez quién seguía entendiendo mejor el partido en el equipo cajista. El ex de Andorra castigaba la zona del equipo de Sito Alonso y empezó a capturar rebotes en ataque como si no hubiera un mañana. Tanto va el cántaro a la fuente, que Tyson Pérez lograba un triple que sí enganchaba al Carpena.
El UCAM Murcia alcanzó su máxima ventaja antes del descanso: +14
Pero como un ataque de un gregario a un líder en una gran ronda ciclista, aparecía el ataque de UCAM. Finura total desde el perímetro. Raieste y Nakic junto a un matazo de Cate, seguían aumentando la pendiente para los andaluces. Era un +11 para los murcianos una vez superado el segundo cuarto. DeJulius y Nakic, este último con un impresionante 2+1, llevaron la máxima al +14 (30-44). El alma competitiva de Djedovic, con un par de penetraciones decididas hacia canasta, dejaban la distancia en el -11 para Unicaja. Tocaba mejorar mucho para aspirar a la remontada y a la victoria en la segunda mitad. Y también necesitaba que descendiera el acierto desde el triple del UCAM Murcia que se marchaba con un 9/14 al descanso.
Arrancaba el tercer cuarto en una situación difícil para el Unicaja. En el baloncesto, y en la gran mayoría de deportes, siempre se espera que los mejores aparezcan en los momentos donde el equipo está más necesitado. La estrella de este plantilla, por estatus de pasado en la NBA y por el apartado económico, es Chris Duarte. El dominicano había dejado sensaciones algo frías en el primer tiempo, pero salió completamente caliente en el inicio del tercer cuarto. Metió al Unicaja de lleno en el encuentro. 8 puntos consecutivos para el dominicano que lograba protagonizar el primer pase de una hipotética remontada: bajar de la barrera psicológica de los 10. En tres minutos, Duarte ponía el 45-53. El Carpena se lo empezaba a creer y comenzaba a apretar. Eso también insufló de energía en un apartado defensivo en el que Unicaja salía muy centrado. Las sensaciones eran claramente mejores. Y el acierto del UCAM también se veía reducido con respecto al gran tacto de los dos primeros cuartos.
Tyson Pérez, con un triple, y Duarte, con una nueva y buena canasta de dos puntos, seguían acercando al equipo. Quién lo acercaba de lleno era Olek Balcerowski. El polaco, en su primer partido con la renovación de contrato anunciada, también era consciente de que su equipo lo necesitaba. Y así lo hizo. Buscó varias jugadas al poste en solitario. Y sacó mucho petróleo. Colocó al equipo a un punto (54-55, a falta de 3:37 para llegar al último cuarto). Al tercer cuarto, con los mejores minutos del Unicaja en el partido, le faltó poder colocarse por delante en el electrónico.
UCAM necesitaba reacción. La logró en manos de Howard Sant-Roos. El cubano conseguía un gran 2+1 y un parcial de 5 puntos que daba oxígeno. También aparecía un triple de Martin y una buena penetración de Dylan Ennis en la última jugada de cuarto que hizo que el equipo de Sito Alonso se marchara con siete de ventaja al último asalto (62-69). El Unicaja se iba, quizá, más lejos de lo que merecía por lo demostrado tras el descanso. Aunque al mismo tiempo era consciente de que sí tenía opciones reales de darle la vuelta y llevarse el triunfo.
Chris Duarte se desató en el tercer cuarto: 12 puntos y clave para acercarse en el marcador
El último cuarto comenzaba con muchos errores en ataque. Con pérdidas. Con nervios. El primero que lograba atinar es un habitual en las situaciones de máxima igualdad. Perry conseguía un punto desde el tiro libre y aprovechaba una asistencia de Chris Duarte para anotar un triple frontal. Ponía al Unicaja a tiro para el empate. Y ese tiro acertado llegó. Otra vez el dominicano. El ‘vaquero’ en esa versión que tanto desea el Carpena. Lo empataba a 69.
Cate daba, de nuevo, ventaja a UCAM. Aunque Olek Balcerowski, primero al contraataque y después con un tiro libre, daba ventaja al Unicaja su primera ventaja del partido (72-71, a falta de 3:10 para el final). Situación de galones para DeJulius. Aparecía el jugador más completo del equipo de Sito Alonso. 8 puntos consecutivos, con dos triplazos incluidos, silenciaban al Carpena. A falta de 1:43, el equipo murciano se ponía con cinco de ventaja (74-79). Tocaba apelar a la épica del manicomio verde.
La épica apareció. Balcerowski, anotando un tiro libre y asistiendo a Djedovic, recortaban distancias. Estaba a dos el equipo de Ibon Navarro a falta de 41 segundos. Atacaba UCAM. La apuró hasta el final. Sant-Ross falló desde la personal. Rebote y a correr. La asumía Perry que realizaba una bomba con mucha nieve que acababa en canasta. 16 segundos y empate. Pedía tiempo Sito Alonso y tenía bola el equipo murciano.
Ataque largo del equipo del UCAM Murcia. Buscó la penetración y el balón se fue fuera. Pudo haber falta en defensa, sí. Pero la jugada dejaba muchísimas dudas sobre quién fue el último en tocar antes de que el balón saliera fuera de fondo. Hubo revisión. De varios minutos. Cayó del lado murciano. La puso en juego el equipo de Sito Alonso que con 3,3 segundos en el reloj, se jugó un triple con DeJulius. Bola al hierro y prórroga. Como en la pasada temporada.
En la prórroga hubo un nombre propio por encima del resto: James Webb III. La ley del ex. Completamente desatado. Pasó el encuentro del 79-79 al 88-82. Pedía tiempo muerto Sito Alonso. Cacok y Ennis hacían un miniparcial de 0-4. Lo frenaba Ibon Navarro. Y ahí, en los momentos clave, apareció Djedovic. Recibió una patata caliente de Alberto Díaz y se inventó una canasta de puro genio. Con reverso, a la media vuelta y por elevación. Valió un partido. Se volvía loco el Carpena que defendió la última acción al unísono. Lo intentaron varias veces los pupilos de Sito Alonso, pero no lograron el acierto. Se acabó con el 92-88. El Unicaja no será cabeza de serie, pero sí será un dolor para aquellos que lo sean en el sorteo de mañana en Valencia. El UCAM Murcia podrá serlo, pero dependerá de lo que ocurra en el duelo entre Gran Canaria y Baskonia del próximo 8 de febrero.
