
CRÓNICA | Hezonja destroza una imperial primera mitad del Unicaja
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El Unicaja rozó la victoria ante el Real Madrid (92-96) en el primer episodio de la doble batalla ante los blancos. Los cajistas lo bordaron en la primera parte desde el perímetro donde se fueron a un 11/16 desde el 6,75. Imparables. Ese gran acierto desde el perímetro se sumaba a un gran juego en ataque y en defensa. Los de Ibon Navarro llegaron a tener hasta 18 puntos de ventaja, pero contra el equipo madridista nunca puedes fiarte. A los blancos hay que ganarles varias veces en un mismo partido. Y ese plural no lo alcanzó el conjunto malagueño. En gran parte, por el auténtico partidazo de Mario Hezonja. El croata es de lo más diferencial que existe en Europa y lo demostró con una segunda mitad soberbia en el Carpena. Fue el MVP del encuentro y el líder de la remontada del conjunto de Scariolo. Acabó con 26 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias para un 35 de valoración. El conjunto cajista tuvo bola para forzar la prórroga o incluso llevarse el encuentro. La victoria se le acabó escapando en el acierto desde la línea del tiro libre. Sulejmanovic y Balcerowski perdonaron y el croata no lo hizo. Derrota en Málaga, pero motivos para creer en Valencia. El jueves llega la Copa ACB con un nuevo duelo para los dos.
Este domingo comenzaba una partida de póker. Enseñar, guardar, mostrar, descolocar. Partido de Liga con la vista también puesta en lo que ocurra el próximo jueves en el Roig Arena de Valencia en la Copa ACB. Ibon Navarro optaba por sorprender. Balcerowski, que volvió con molestias del partido de BCL en Alemania, entraba en la convocatoria. Aunque la gran novedad la representaba el capitán. Alberto Díaz se apuntaba al duelo ante los blancos. El técnico vitoriano le daba por descartado hace unos días para la Copa. Se colaba en la convocatoria. Sorpresa total. Formas de mover ficha en una partido de póker.
Uno puedo arriesgar. Y también reservarse. Por eso apostó Scariolo. El técnico italiano regresaba a la casa con la que conquistó una Liga, una Copa y llegó a la Final Four de la Euroliga. Ovación cerrada en su presentación. El entrenador del Real Madrid dejó fuera de la convocatoria a la dupla argentina. Campazzo y Deck se quedaban descansando. Maledon, que regresó el viernes en la pista de Partizán, seguía cogiendo minutos para la cita copera.
Con un Carpena a reventar, el Unicaja saltaba a pista con Perry, Duarte, Barreiro, Webb III y Balcerowski. Día grande. Día para desquitarse de las malas sensaciones que dejó el partido del conjunto malagueño en Alemania. Comenzaba el encuentro con un buena penetración de Feliz. La primera jugada positiva del equipo de Ibon Navarro era un triple de Perry. Sí, triple. Una palabra muy importante en el primer tiempo de los andaluces. El siguiente a apuntarse en esa fiesta era Chris Duarte. El dominicano aseguraba en la previa a los micrófonos de DAZN que le tenía muchas ganas al Madrid. No mentía. Dos triples brutales. De una calidad tremenda. Se generó el espacio en ambos con mucho nivel. Muchos quilates en ataque.
La réplica a los triples por parte del Madrid no llegaban con aciertos desde el perímetro. Todo lo contrario. Okeke, en dos acciones consecutivas de 2+1, mantenía la ventaja inicial de los blancos (9-10, a falta de 6 minutos para finalizar el primer cuarto). A la siguiente jugada, aparecía un invitado al que se le vigila siempre muy de cerca en este tipo de partidos. Pérez Pizarro señalaba falta de Llull sobre Perry cuando ‘Boquerón’ lanzaba y anotaba el triple. El árbitro la señaló abajo. El Carpena no se lo creía. Ibon Navarro solicitaba el challenge y los árbitros mantenían su decisión. Enfado en la afición cajista. En las jugadas posteriores, el Madrid estiró la distancia por mediación de Hezonja, Len y Maledon. Los blancos se colocaban con el 11-18 a falta de 2:42 para acabar el primer cuarto.
El Unicaja no lograba hacer daño en la pintura a los blancos. Pero sí lograban un vendaval desde el triple. La tormenta perfecta. Kalinoski y Sulejmanovic anotaron dos triples de forma muy rápida. Kramer y Rubit se intercambiaron dos acciones de gran nivel y anotaron desde la media distancia. El equipo malagueño seguía por debajo en el marcador, pero eso cambió en el último minuto de juego. Sulejmanovic, castigando desde las esquinas como acostumbró a la Liga Endesa en Zaragoza, y un tablerazo de Cobbs desde casi el centro del campo cuando ya se iluminaba en rojo el tablero de la canasta, ponía el 25-20. El Carpena se volvía loco ante el gran acierto desde el 6,75. Acababan los cajistas con un 7/11 en triples al término del primer cuarto. El Madrid no anotaba por fuera. Ningún triple. Habría que ver si el Unicaja iba a ser capaz de mantener ese ritmo anotador en el segundo cuarto.
Lo mantuvo en un inicio. Primera canasta, primer triple del Unicaja en el segundo acto. Otra vez Cobbs. El ex del Mersin ha caído de pie en sus partidos en Liga Endesa. Juega muy inteligente y está con un porcentaje de acierto soberbio. El equipo malagueño tenía un gran ritmo de juego. En ataque y en defensa. Djedovic y Sulejmanovic sumaban para los cajistas. Webb III castigaba desde el perímetro. Seguía sumando el equipo de Ibon Navarro desde más allá del arco. Llegó a ser de 11/15. Inhumano.
Estaba desesperado el Real Madrid. Eso se personificó en la figura de Garuba. El internacional español cometió una falta clara de tiro sobre Kalinoski. Eran tres tiros. Él no daba crédito por la falta y no paró de protestar. Hasta propinó una patada a las protecciones de una cámara. Los de Scariolo estaban siendo superados. Djedovic anotó, una vez más, desde el perímetro (43-27, a falta de 4:46 para llegar al descanso).
Mientras el Unicaja mantenía su acierto exterior, el Madrid era incapaz de anotar desde fuera. Tuvo que ser Procida el que rompía la sequía desde el triple de los blancos. Al equipo andaluz no le frenaba nadie. Perry, sobre la bocina de una posesión, desataba la locura en la grada malagueño. Era un 47-30. La distancia máxima para el equipo de Ibon Navarro llegó al +18 (51-33). El equipo blanco se veía incapaz de parar a los locales. Y con la Copa muy cerca. Sulejmanovic, en sus mejores minutos desde que llegó a Málaga, junto a Perry y Barreiro hicieron que el cuadro de Ibon Navarro se fuese con 17 puntos de ventaja al descanso: 56-39. 11 de 16 desde el triple al descanso. Brutal. El equipo cajista lo bordó e hizo la mejor primera parte de lo que va de curso.
Se presuponía complicado mantener ese nivel de acierto en la segunda mitad. También que el Madrid no mejorase su versión. Y el conjunto blanco fue otro al regresar de vestuarios. Liderados por Hezonja. El croata se echó el equipo a la espalda y firmó un tercer cuarto sensacional. 13 puntos y reduciendo la distancia. Las metía de todos los colores. De tres, en penetraciones y forzando personales. Una individualidad diferencial en el máximo nivel continental. Aunque el Madrid bajaba la diferencia, el Unicaja se mantenía con la diferencia a su favor. Kalinoski con un triple, Sulejmanovic sobre la bocina tras meterse en un lío en una acción y Balcerowski con un mate tras robarle un balón a Hezonja, mantenían la diferencia por encima de la barrera psicológica de los 10.
Okeke con un triple reducía la diferencia a los 8. Tuvo varias oportunidades de ataque el conjunto blanco para seguir acercándose en el marcador. No las aprovechaban y el Unicaja respiraba mínimamente. Llegaba el momento de Webb III en el encuentro. Triple y una muy buena acción de dos puntos que colocaban el 70-59 (a falta de 4:22 para llegar al último cuarto). Hezonja y Maledon no bajaban la velocidad de crucero del Real Madrid. Nada que ver el equipo de Scariolo en la segunda parte que con lo visto en el primer tiempo. Garuba, con mucho más peso que en los dos primeros cuartos, castigaba con un 2+1 y forzando muchas faltas en el juego interior cajista. Llegó a poner a los suyos a seis de distancia. Parecía que la remontada llegaría y mucho más pronto de lo que esperaban los más pesimistas del lugar. Quiso alargar la ventaja Duarte. Triplazo, donde pidió la falta y provocó el enfado de Ibon Navarro por estar más pendiente de la protesta arbitral que de la nueva defensa, que fue replicado por otro de Abalde. Aún así, Duarte siempre ofrece más soluciones en el aro contrario. Una gran penetración sumado a dos tiros libres de Perry colocaban al Unicaja con 10 de ventaja (81-71). Aunque, de nuevo Abalde, puso la diferencia en el -8 con una canasta en la última acción del tercer cuarto. El Madrid anotaba 34 puntos en el tercer cuarto. Era otro partido.
Llegaba el último cuarto. Se necesitaban hombres para contrarrestar la exhibición de Hezonja. En el inicio del último cuarto apareció Cobbs. Triple y canasta de dos puntos para volver a encender al Carpena. Conseguía un +11 y colocaba el 86-75 en el electrónico quedando todavía 8 minutos de juego. Tras esa acción, la precipitación se hizo protagonista del encuentro. Unicaja y Real Madrid querían correr y atacar rápido. Hacer daño con mucha frecuencia. Pero se cometían pérdidas y llegaban los fallos en ataque. Y cuando llegó un acierto, el Madrid lo reclamó. Challenge clave en el partido. Cobbs había conseguido lo que inicialmente era un 3+1. Scariolo pidió la revisión y se llevó la razón. Falta previa al lanzamiento. Se estuvo revisando durante un par de minutos. Enfrío al Unicaja y motivó al Real Madrid. Era pasar de un 86-77 a un 89-77 con la opción de colocar el 90-77. Todas estas cuentas ya eran ficción. La cuenta real era el parcial de 0-14 para el líder de la Liga Endesa. Hezonja lideraba y aparecían Lyles y Tavares. El Unicaja no encontraba los puntos. Estuvo 5 minutos sin anotar. Peaje que se paga siempre caro y aún más si es el Madrid el equipo que está enfrente.
Sulejmanovic, con un gran triple, rompía la racha negativa de los cajistas e igualaba el encuentro (89-89, a falta de 2:17 para llegar al final). En una nueva acción de ataque forzaba la acción de tiro. A la personal. No anduvo muy fino el Unicaja en ese aspecto que siempre es clave en finales igualados. El bosnio anotaba un tiro libre y ponía en ventaja al conjunto cajista, 90-89, a falta de 1:27 para el final. El Carpena confiaba y entonaba el “A por ellos, oé”.
Y en finales ajustados, el Madrid suele jugar casi siempre con la mejor baraja. Ahí no se esconde nada. Menos aún cuando Hezonja está en tu equipo. El croata se sacó de la manga un 2+1 de muchísimo mérito. Le defendía prácticamente todo el quinteto y el Carpena al completo. Una acción que castigó mucho al equipo de Ibon Navarro. Los malagueños tenían todavía muchas opciones de sumar la victoria. Buscaron a Sulejmanovic. Su actuación daba argumentos para jugársela con él. Nueva falta forzada a Feliz y nueva visita al 4,60. Y sí, por desgracia cajista, mismo resultado que antes. Un tiro libre anotado y otro fallado. Perdía 91-92 el Unicaja cuando quedaban 55 segundos para el final.
Hezonja, con una gran penetración, volvía a anotar para el Madrid. 6/6 en el tiro de dos. Sin fallo. Era un +3 para los blancos. El Unicaja volvía a forzar una falta y regresar al tiro libre. Pero, una vez más, no completaba la serie. Fallaba Balcerowski el segundo tiro y anotaba el primero. La fortuna es que el rebote beneficiaba al conjunto cajista. Una jugada embarullada acababa en manos de Perry. Tiro forzadísimo que se quedó lejos de entrar. En el rebote, el Unicaja forzó el saque de fondo a su favor. Quedaban 5 segundos. Perdía por dos. Tenía bola para prórroga o, incluso, para ganar el partido. Optó por lo primero. Otra vez con Sulejmanovic. Soltaba el gancho, pero apareció Tavares para imposibilitarlo. Lyles se hizo con el balón después de la lucha. La flecha benefició al Madrid. Sería Hezonja, para variar, quién finiquitaba el encuentro con el 92-96. El Unicaja acabó perdiendo, pero vio muchas cosas que le deben hacer creer para el jueves. Valencia ya espera a los dos.
