
CRÓNICA | Seriedad, sudor y victoria trabajada del Unicaja en Girona (83-90)
Compartir esta publicación
El Unicaja regresó a la competición con victoria. Triunfo por 83-90 ante Bàsquet Girona. El equipo de Ibon Navarro tuvo que reaccionar ante unos primeros minutos de desacierto y un buen inicio de Bàsquet Girona. El equipo malagueño creció a partir de la entrada a pista de Kalinoski, Djedovic y Alberto Díaz. Firmó un buen tramo final de primer cuarto, un muy serio segundo cuarto y llegó a tener 19 puntos de ventaja dentro del tercer cuarto. Una victoria que parecía que podía acabar siendo cómoda, pero donde los de Moncho Fernández reaccionaron y se metieron de lleno en la lucha por la victoria. Llegaron a estar a tres puntos de distancia dentro del último cuarto. Un encuentro donde los cajistas tuvieron en Webb III, Djedovic y Kalinoski como sus mejores jugadores. El ex de Valencia Basket llegó a los 18 puntos. El bosnio, muy acertado en el lanzamiento de campo (7/11) acabó con 16 puntos. El de Ohio, con muy buenos momentos en el primer tiempo, firmó 15 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes. Se impusieron a un Girona que contó con un inspiradísimo Livingston. Acabó con un doble-doble de 20 puntos y 10 asistencias. Muy fino desde el perímetro con un 6/8 en triples.
Rabia. Dolor. Sufrimiento. Ganas de reivindicaciones. Así llegaba el Unicaja a Fontajau. El primer partido después del batacazo de la Copa de Valencia y las Ventanas FIBA. Visita ante un Bàsquet Girona que venía de sumar el triunfo en cuatro de las últimas cinco jornadas de Liga Endesa. No era una empresa sencilla. Y así se vislumbró en el inicio de encuentro. El conjunto cajista saltaba al párquet con Perry, Duarte, Barreiro, Webb III y Balcerowski. Un inicio de partido donde en los primeros minutos el equipo salió con falta de intensidad en defensa. Con desacierto en ataque. Livingston abría el marcador con un triple y el equipo catalán comenzaba castigando mucho en su especialidad: el lanzamiento de la larga distancia. Susinskas encadenaba ocho puntos consecutivos y los de Moncho Fernández se colocaban con un 13-5 de salida. Los de Ibon Navarro no encontraban la inspiración en sus exteriores y la solución primaria a los problemas fue la de Olek Balcerowski. El polaco sí castigaba en las continuaciones y en los cortes hacia el aro.
Ese +8 (13-5) era la máxima ventaja que alcanzaba el conjunto local en el comienzo del partido. Respondía de forma rápida Perry desde el perímetro en la primera canasta de tres puntos para los cajistas en el encuentro. A pesar de esa canasta, el ritmo inicial lo imponía Bàsquet Girona. Ibon Navarro tenía que acudir al banquillo. Tiró de la experiencia y de los nombres que siempre tienen conciencia de cada partido que juegan. Kalinoski, Alberto Díaz y Djedovic cambiaban la cara al Unicaja. El pelirrojo desde la dirección y la defensa. El bosnio lo hacía desde la inteligencia y con penetraciones que terminaban en canasta y que la defensa gironí no sabía como detectar. Y de Ohio desde ser completo. Con puntería en ataque, intensidad en defensa y también siendo solidario con los compañeros. Este trío, junto a varias buenas apariciones de Rubit en el poste, provocaban un parcial de 0-12 para los cajistas. Maric, tras un rebote en ataque, rompía el parcial para poner el 17-20 al término del primer cuarto.
En el segundo cuarto, el Unicaja tenía el reto de mantener la imagen con la que cerraba el primer cuarto. La presencia de Djedovic, Alberto Díaz y Kalinoski otorgaba la seriedad que exigía el encuentro para los andaluces. El bosnio lo volvió a demostrar en la primera acción. Robo, transición y canasta. Girona quiso reaccionar desde el perímetro. Livingston anotaba de tres y Hughes castigaba con una acción de tiro que terminó en tres tiros libres anotados. Aún así, el equipo de Ibon Navarro sabía que el castigo hacia el rival pasaba por conseguir los puntos desde la pintura. Y eso lo fue castigando de forma paulatina. Kalinoski era el faro en el ataque. Asistía a Balcerowski y anotaba desde la media distancia. También era Kalinoski el que robaba un balón que aprovechaba Perry que anotaba en el contraataque. Ponía el 23-30. Era la máxima del Unicaja en el electrónico. Moncho Fernández solicitaba tiempo muerto.
Tras la pausa, el Bàsquet Girona se mostró más intenso a la hora de buscar el rebote en ataque. Alguna bola extra sí fue castigada por canasta. Livingston, muy afinado desde el triple, quería liderar la reacción de su equipo. Fue espejismo. Su equipo se mostró poco acertado en el tiro de campo y también en el lanzamiento desde la línea de personal. Demasiados fallos en ataque ante un equipo que se mostraba herido. Y quería demostrarlo. Barreiro castigaba tras un rebote en ataque. Mucho mérito en la acción del gallego. Poco después, no era un deja vu, Perry conseguía un triple. Era una nueva máxima. Se iba al 26-35 y era un +9. Otra vez lo tenía que pedir Moncho Fernández que en el rostro se le sentía que no estaba nada cómodo. Rubit, que llegaba tocado de la cadera, supo interpretar muy bien su papel en el partido. Castigaba en las cercanías del aro y era capaz de forzar varias situaciones de falta. Una de ellas se traducía en dos tiros libres y en la primera ventaja del Unicaja que se marchaba por encima de los 10 puntos (26-37, a falta de 2:28 para llegar al descanso).
El tramo final del segundo cuarto sumó a un nuevo protagonista para el Unicaja. Webb III castigaba desde más allá del arco. Y por partida doble. Sus canastas desde el 6,75 y una nueva buena penetración de Djedovic, ponían a los malagueños con su máxima ventaja en el encuentro. Se marchaba con un +14 al descanso (33-47). Anotación muy repartida en el equipo cajista. Segundo cuarto de mucha seriedad. De una respuesta que exigía la afición después de lo visto hace unas semanas en Valencia. Era un 16-27 de parcial. Un parcial que podría haber sido aún más positivo si Livingston no se hubiera mostrado tan acertado desde el triple.
Al Unicaja, salvo los primeros minutos de encuentro, se le vio concentrado. Con mucha energía en el rebote y con mucha intención de darle circulación rápida al balón. Con frescura y ambición. Con el alma competitiva que, casi siempre, suele tener este equipo. Un buen segundo cuarto que también supo traducir en una buena ventaja.
Concienciado de ello, el equipo de Ibon Navarro no quería que el Bàsquet Girona se metiera en el encuentro en el inicio del tercer cuarto. Insistía con meter el balón en pintura. Y lo traducía con éxito. Forzaba tres faltas personales en menos de 30 segundos. Balcerowski y Sulejmanovic alargaban la distancia desde el tiro libre. A eso se le sumó un triple de Djedovic. El Unicaja estiraba la diferencia al +18 (36-54, tras los dos primeros minutos del tercer cuarto). Livingston continuaba con la llamita del primer tiempo y seguía castigando desde el perímetro. En los primeros compases del tercer cuarto ya había superado su tope de triples dentro de un partido en ACB: se iba a los cinco aciertos desde más allá del 6,75.
El Unicaja llegó a tener 19 puntos de ventaja en el tercer cuarto (42-61)
Un acierto exterior que se mostraba renqueante en el Unicaja. Los cajistas sí lograban espacios para tener lanzamientos liberados. Muchos de ellos en las manos de Kalinoski. El de Ohio estaba firmando un buen partido, pero en el segundo tiempo se mostró menos afinado de muñeca. Tras varios intentos, conseguía anotar el triple que le ponía en los dobles dígitos de anotación (41-57, a falta de 5:30 para llegar al último cuarto). Hasta el +19 se fue el equipo andaluz con el 42-61. Parecía que el encuentro se encaminaba a una victoria tranquila.
Pero en baloncesto hay que remar hasta el bocinazo final. El equipo de Moncho Fernández tenía cosas que decir en el partido. Pepe Vildoza lideraba la reacción del conjunto catalán. Entre el argentino, Geben y Ferrando se establecía un parcial de 9-0 para Bàsquet Girona. Se redujo la distancia a los 10 de diferencia (51-61, a falta de 2 minutos para el final del tercer cuarto). Dentro del parcial, Ibon Navarro pedía tiempo muerto.
Perry y Sulejmanovic sumaban desde la personal. Testimonial dentro del momento que vivía Girona. Su mejor momento desde el inicio de primero. Hughes y Ferrando castigaban y dejaban el encuentro completamente abierto. Se cerraba el tercer cuarto con el 59-66. 26 puntos anotaba el cuadro catalán en el tercer cuarto. Le tocaba sudar al Unicaja de cara al último acto. De ir con 19 puntos de ventaja… a pasar a tener sólo 7. Aparecía la irregularidad que también es común en muchos de los partidos del equipo andaluz en lo que va de temporada.
Fontajau siempre aprieta. Y el equipo de Moncho siempre vuelve. Le tocaba remar fuerte al equipo de Ibon Navarro. Webb III llevaba la voz cantante en un buen inicio de último cuarto del cuadro andaluz. Sumaba desde la línea del tiro libre y también anotaba un triple. Entre medias, una nueva canasta de Djedovic que fue de lo más destacado en el equipo de Los Guindos. Un parcial que ponía al Unicaja con el +12. Sofocaba la primera reacción del equipo de Moncho Fernández. El técnico gironí pedía el tiempo muerto.
Tras dos minutos sin canastas sobre la pista (hubo mucho fallo en el ataque de ambos equipos) quién encontraba el camino hacia el aro era el conjunto catalán. Needham con un triple contra el tablero y una buena penetración de Susinskas ponía a Girona a sólo cinco puntos de distancia (68-73 cuando aún quedaba la mitad del último cuarto por disputarse). Ibon Navarro tenía que frenarlo. Girona tenía serias opciones de poder llevarse el triunfo.
La reacción tras tiempo muerto fue la favorita para cualquier equipo de baloncesto. Bola para Kalinoski y triple para el de Ohio. Cogía oxígeno en el marcador. Aunque Girona sí estaba empezando a castigar en el ataque al Unicaja en el juego interior. Metieron bolas dentro con frecuencia para un inspirado Geben que forzaba varias situaciones de faltas de Balcerowski. El polaco se marchaba a las cuatro personales e Ibon Navarro lo mandaba al banquillo. Entraba en su lugar Sulejmanovic. El internacional por Bosnia acabaría el partido en el puesto de pívot. Djedovic aparecía con un triplazo sobre la bocina para poner la diferencia en el +7, pero esa canasta era contestada con puntos decisivos para los de Moncho a través de Livingston (6/8 en triples) y Susinskas. Esta sucesión de canastas ponía el 78-81. A tres. La diferencia más cercana en el marcador que vivía Girona en toda la segunda mitad.
Y en los momentos que más quema la bola, hoy apareció James Webb III. Con poco más de 80 kilos de peso en la posición del ‘4’, pero con un gran acierto. Desde el perímetro y también en acciones individuales de alta calidad y muy trabajadas. Seis puntos consecutivos suyos, más una buen acción de Kalinoski desde la media distancia, hacían que el equipo malagueño se fuera al +8 (78-86) cuando restaban algo más de 100 segundos para el final del choque.
Busquets quería alargar el sudor cajista con un triple rápido tras la canasta de Kalinoski. Fue la última reacción del equipo gironí que vendió muy cara la derrota. Perry se puso el traje del orden y liderazgo y cerró el triunfo. Asistió con un gran pase a Sulejmanovic y cerró desde el tiro libre el encuentro. Triunfo por 83-90. Mal inicio, reacción desde la seriedad y sufrimiento final. El Unicaja pasó por todas las estaciones emocionales para lograr el triunfo en el regreso a la competición.
