
CRÓNICA | Un ‘maltrecho’ Unicaja vende muy cara su derrota ante el Barça (97-91)
Un Unicaja muy mercado en lo físico acabó cayendo ante el FC Barcelona por 97-91. El cuadro de Ibon Navarro compitió hasta los últimos minutos de juego en un partido donde llegó a perder por 18 puntos en el segundo cuarto. Los malagueños, que se mantuvieron en partido gracias a la buena actuación de Sulejmanovic (19 puntos y 5 rebotes), Djedovic (13 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias) y Balcerowski (18 puntos, 5 rebotes y 24 de valoración), vieron como Rubit se quedaba fuera de la convocatoria por un virus, Tillie y Barreiro sufrían dolencias durante el encuentro que les hace ser duda para el duelo del miércoles ante el ALBA Berlín en BCL y Cobbs no tuvo minutos. Sí volvió Chris Duarte, falto de fondo físico y del ritmo competitivo que ha perdido en las últimas semanas sin haber jugado. En el Barça, Vesely (18 puntos) y un entonado Brizuela desde el triple (17 puntos) fueron las figuras claves para que el equipo de Xavi Pascual adelante en la tabla clasificatoria al cuadro cajista.
Volvía la competición para el Unicaja después de una semana en la que no tuvo que afrontar partidos en Europa. Algo que sí hizo el Barça, y por partida doble, con la Euroliga. Los dos equipos llegaban con el mismo balance de resultados en Liga Endesa. Y los rivales no dejan a nadie dormirse en los laureles en la lucha por hacerse con el ‘factor cancha’ de cara a las eliminatorias por el título. El cuadro de Ibon Navarro no podía contar con Rubit para el duelo ante los culés al verse afectado por un virus estomacal. Quién formó parte de la convocatoria, aunque no estaba disponible para jugar, era Webb III. Vestido de calle y siendo baja para el técnico vitoriano. Problemas en la posición del ‘4’ y del ‘5’. La enfermería no da respiro y la competición tampoco. Tocaba medirse a uno de los rivales más fuertes de la Liga Endesa.
Empezaba el partido con más ritmo que acierto. Los dos equipos tenían clara la premisa de querer correr, pero cometían muchas pérdidas. Balcerowski estrenaba el marcador desde el tiro libre y Punter, en una canasta apoyándose en el cristal, ponía los primeros puntos para el Barça. También protagonismo para las faltas. En menos de un minuto, Willy se ponía en dos faltas personales sufriendo en el emparejamiento ante el pívot polaco. Xavi Pascual, ante todo pronóstico, lo dejaba en pista. Durante la estancia del internacional español en la pista, el Unicaja conseguía anotar dos lanzamientos desde la línea exterior. Tillie y Alberto Díaz daban una pequeña ventaja a los malagueños en el comienzo del encuentro (6-8, a falta de 5:45 para el final del primer cuarto).
Precisamente fue el triple lo que empezó a hacer mucho daño al equipo de Los Guindos. Norris, Punter y un tablerazo de Juani Marcos desde prácticamente el centro del campo al límite de la posesión. Un parcial de 9-0 que pasó a ser de 11-0 tras una gran jugada individual de Punter. El Barça se iba al +9: 17-8 (a falta de 3:25 para terminar el primer acto). Sulejmanovic en el poste bajo rompía el parcial con un gancho, aunque los blaugranas seguían gustándose en el triple. Norris colocaba por primera vez en el partido el +10.
Los malagueños también vieron como Kalinoski se metía en problemas de faltas. Dos personales que le mandaban al banquillo. Salía a la pista Chris Duarte. El dominicano volvía tras cuatro partidos de ausencia por una lesión muscular en el sóleo. Su primer impacto fue positivo. Asistencia para Tillie y triple ‘made in NBA’ para reducir al -5. Llovía menos. El propio Duarte habilitaba a Sulejmanovic para un mate. El exjugador del Casademont Zaragoza tuvo la opción de reducir la distancia a sólo un ataque en la última jugada del primer cuarto. Tras una buena defensa de Alberto Díaz, el capitán realizaba un pase de campo a campo que dejaba sólo a Sulejmanovic. El bosnio se relajó en exceso cuando quedaban décimas para que sonara la bocina. Logró la canasta, pero estaba fuera de tiempo. 22-17 era al marcador al término de los primeros 10 minutos de juego.
De la opción de ponerse a tres, a ver cómo la ventaja del Barça se multiplicaba por tres. Brizuela, que volvía a verse las caras con sus antiguos compañeros, comenzaba el segundo cuarto en modo ‘microondas’. Metía todo. Anotó tres triples de forma consecutiva. Entre medias, Duarte anotaba un lanzamiento desde el 6,75. En menos de dos minutos de segundo cuarto, el Barça se ponía con 11 de ventaja (31-20). Pedía tiempo muerto Ibon Navarro. Al regreso de la pausa, Alberto Díaz anotaba desde la media distancia con un tiro tras bote. Pero el cuadro blaugrana volvía a castigar con una acción de tres puntos: 2+1 de Satoransky.
Le crecían los enanos a Ibon Navarro. La enfermería es un constante dolor de cabeza para el Unicaja en la actual temporada. En una acción de ataque, Barreiro se doblaba el tobillo derecho a contactar con la zapatilla de Clyburn. Se fue directamente al suelo. Tuvo que ser ayudado por varios de sus compañeros y se marchaba al banquillo con claros gestos de dolor y con una cojera ostensible. Otro problema más a nivel físico. Y no son pocos. Con la mala noticia del gallego, el Barça no frenó su ritmo. Norris y Shengelia colocaban la máxima en el marcador para los locales: +18 (40-22, a falta de 5:28 para llegar al descanso). El Unicaja estaba siendo muy superado. Mirando ‘al alba’ como diría Aute. O eso parecía.
La cara del técnico vitoriano era un poema. El equipo estaba siendo inferior y la situación de Barreiro acrecentaba los problemas. Y ante las situaciones difíciles, como también se dieron la semana pasada ante La Laguna Tenerife, Djedovic volvía a demostrar su gen competitivo. Anotaba siete puntos de manera consecutiva que eran oxígeno puro para los andaluces. Se pasaba al 42-31 y aún quedaban 3 minutos por delante del tercer cuarto. Tenía que pedir tiempo muerto Xavi Pascual. No le gustaba nada al técnico catalán que se dejara volver al partido al Unicaja. Al de la ‘testiculina’.
Tras el tiempo muerto, Satoransky anotaba un triplazo, pero Kalinoski daba la réplica inmediata. Y tras esos dos disparos desde el perímetro, aparecía Balcerowski. El polaco hacía mucho daño al Barça cada vez que entraba hacia el aro. Entre Djedovic y el pívot, el Unicaja se metía en el partido. Era un parcial de 5-19 para los de Ibon Navarro. Se colocaban a cuatro puntos de distancia (45-41). Parecía que ese sería el marcador final del primer tiempo, pero Chris Duarte, en una defensa incomprensible, cometió una falta de tiro en un lanzamiento triple de Parra que tuvo que jugarse al límite del tiempo y tras rectificado. Pocos triples de ese estilo habrá metido el ex de la Penya en su carrera. Duarte, que protestaba airadamente para decir que él tocó balón, hizo la personal. El enfado en el banquillo de Ibon Navarro era morrocotudo. Parra anotó dos de los tres lanzamientos desde la personal y dejaba el marcador en el 47-41 al descanso.
Antes de marcharse a los vestuarios, Djedovic habló en el micrófono de DAZN. Dejó claro que las lesiones y la falta de continuidad está provocando que haya jugadores que “no están creyendo” en el juego del equipo malagueño. Él veía opciones de poder llevarse el partido. Ibon Navarro decía que había que contar con Barreiro para poder tenerlas. Anunció que se iba a intentar que el gallego ayudara de la forma que pudiese. Y respondió. Ayudó al equipo en la segunda mitad.
Arrancaba el tercer cuarto y Sulejmanovic era quién asumía el protagonismo ofensivo del Unicaja. Brizuela, con un nuevo triple, y la insistencia de Vesely, devolvían al Barça a tener más de 10 puntos de ventaja (56-45, tras los dos primeros minutos y medio del tercer cuarto). Los ‘brates’ eran el alma de la competitividad cajista. A ellos se sumaba un triple de Perry que colocaba un 0-7 de parcial y ponía a los malagueños a sólo cuatro puntos de diferencia (56-52). En ese instante aterrizó en el partido Clyburn. Venía de ser el mejor del Barça en el duelo ante el Estrella Roja. Lograba anotar 10 puntos en el tercer cuarto. Coincidió con el momento del partido donde más se hacía la goma en el marcador. Intercambio de canasta muy rápido. Y si esa goma existía en el Unicaja era gracias a Sulejmanovic, Djedovic y Balcerowski. Unos tiros libres de Punter y un mate de Balcerowski ponían el 74-69 al término del tercer cuarto. Muchos puntos y parcial favorable para los malagueños. 27-28 de parcial en los diez minutos posteriores al descanso.
En el último cuarto, el Unicaja empezaba con mejor tono que el Barça. Le faltaba tener acierto en la última decisión. En la que da los puntos. En el pase clave que regala puntos o en esa acciones donde haya que tener más contundencia, sobre todo, cerca del aro. Esa falta de contundencia se vio en la primera acción de ataque por parte de Balcerowski. Rozó el 2+1 y se acabó quedando en sólo un punto. Tras ese tiro libre del polaco, Parra y Sulejmanovic se intercambiaban los triples. El Unicaja estaba a sólo cuatro puntos de distancia.
Tenía mérito la segunda mitad que estaba haciendo el cuadro andaluz. Durante toda la semana se hablaba de que el Barça llegaba cargado en el apartado físico tras sus dos partidos de Euroliga, prórroga incluida ante el Estrella Roja el viernes, pero no ha habido tanto foco en los problemas físicos del equipo de Los Guindos. Aunque Ibon Navarro sí insistía mucho en eso. Webb III y Rubit sin poder jugar. Problemas para Tillie y Barreiro. El gallego sí ayudó a sus compañeros en una de las rotaciones más cortas que se recuerdan en la era del ‘plan’. Llegaba a empatarlo el equipo malagueño. Lo hizo gracias a una gran recuperación de Alberto Díaz que forzó la falta antideportiva de Norris. Anotaba los dos tiros libres. Se colocaba a dos. En la posesión perteneciente a la antideportiva, Duarte se jugaba un triple frontal que fue al hierro. Sería el propio dominicano quién conseguía, a través de la línea de personal, colocar el empate en el marcador. 77-77 y restaban más de seis minutos para el final del encuentro.
Ahí aparecía el protagonismo de Brizuela y Vesely. Parcial de 8-0 que obligaba al tiempo muerto de Ibon Navarro. Buena reacción del Unicaja que conseguía cinco puntos consecutivos con un triple de Sulejmanovic y una buena canasta de Balcerowski. Perry también quería aportar en el intento de remontada, pero, finalmente, fueron Vesely y Parra los que acabaron rompiendo el partido. Se marcharon por encima de los diez dentro del último minuto. Balcerowski y Duarte acabaron maquillando la diferencia final. Victoria por 97-91 para el Barça ante un Unicaja mermado que hoy tuvo el gen competitivo. Toca recuperar que el miércoles llega la BCL y el ALBA Berlín.
