
DÍAS DE REFLEXIÓN
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@JuanjeFernandez || A Míchel no le gustó mucho lo que vio de su equipo en Leganés. Después de dos semanas en el cargo, el entrenador madrileño tiene muchas dudas que rondan su pizarra de entrenador. La primera parte del Málaga en Butarque rozó el nivel del partido en Ipurua que empezó a costarle el cargo a Marcelo Romero. El propio técnico era en sala de prensa quien reconocía que la imagen de su equipo no fue la mejor: “En la primera parte no me ha gustado nada. Nos ha faltado tranquilidad con el balón. No entrábamos en juego porque regalábamos el balón, no estábamos bien posicionados. Ellos nos pusieron en una situación bastante peligrosa. La sensación es que nos podían hacer daño”, comentó.
Las principales dudas del entrenador se reflejan tanto en ataque como en defensa. La apuesta del preparador por jugador con dos delanteros no ha funcionado. Ni Sandro, ni Charles han estado a la altura en los últimos 180 minutos. El canario ha tenido alguna ocasión, mientras que el brasileño se ha pasado los partidos más pendientes de otras tareas que no eran hacer gol. Frente al Alavés el equipo defendió mejor que en los últimos meses. Dos fallos puntuales de Demichelis costaron los puntos, pero la mejoría en la línea de atrás parecía notarse. Ante el Leganés, y pese a dejar la portería a cero, el equipo volvió a conceder demasiadas ocasiones de gol en contra.
Son varios días los que tendrá por delante el nuevo entrenador del Málaga. El equipo que busca está más lejos de lo que pensaba, pero el calendario aprieta y las oportunidades para encontrar el camino escasean. Los tres próximos choques vendrán muy seguidos tras el parón, y Atlético, Sporting y Barcelona pondrán a prueba los pensamientos del madrileño.
