
EL EFECTO ROLAN
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@JuanjeFernandez || El punto podía saber a poco para la afición malaguista si se analiza antes de comenzar el encuentro. Es cierto que el empate no saca al Málaga del pozo pero la forma de conseguirlo y la comunión que vivió grada y equipo pueden ser el punto de partida del crecimiento de una plantilla que lo está pasando realmente mal sobre el césped. Entre las cosas positivas del encuentro de ayer ante el Athletic de Bilbao hay que destacar por encima todo el magnífico debut de Diego Rolan en La Rosaleda. El uruguayo anotó dos goles, fue una pesadilla para Lekue y compañía y se metió a la afición boquerona en el bolsillo.
El ex del Girondins ya había dejado muestras de su potencial en el Wanda Metropolitano y en Mestalla. El partido ante los del ‘Cuco’ Ziganda confirmó todo. Rolan fue el hombre más activo de los blanquiazules. Partió desde la banda izquierda hacia dentro en un auténtico despliegue físico de facultades. El atacante fue el futbolista que más regateo de los blanquiazules con hasta seis quiebros exitosos, incluido el del tanto del empate a uno que ya se encuentra en el top 10 de esta presente campaña.
Tras Rosales y Recio, el ariete fue el jugador que más pases dio en el partido. La zona de movimiento fue todo la de tres cuartos de campo. Fue el jugador malaguista de ataque que más kilómetros recorrió y uno de los que más errores forzó a los defensas del Athletic con su presión. Unas credenciales que hacen difícil no pensar en que Diego Rolan será el estandarte ofensivo de un Málaga con la capacidad goleadora dormida hasta el día de ayer.
