
El Pizarrón: El nuevo sistema de Funes para proteger los resultados
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La victoria ante el Albacete asentó la situación del Málaga. Un equipo que demuestra variantes ante los problemas rivales y toca analizarlo en el ‘El Pizarrón’. Un triunfo que dejó muchas cosas que analizar, como las claves del conjunto blanquiazul para sobreponerse a un equipo que le volvió a plantear un bloque bajo. También el atrevimiento y el descaro que mostró el equipo para superar la presión del rival, aunque esto causara runrún en La Rosaleda, y que acabó transformándose en el gol de la victoria. Un partido de equipo, entrenador y cuerpo técnico que se cerró con la portería a cero más meritoria de la temporada.
Mejoría y superioridad con resultado corto para el Málaga
El equipo de Funes jugó un gran partido que se recoge en tres claves que le permitieron jugar mejor ante un rival cerrado en bloque bajo. La primera, la mejor presión tras pérdida desde la llegada del técnico lojeño, que permitió al Málaga robar rápido. 57 recuperaciones realizó el conjunto de Martiricos, que superan por 11 la media por partido (46). Pero lo importante no es cuántas se hicieron, si no quiénes. Y es que 27 de esas recuperaciones las hicieron Chupe, Larrubia, Joaquín, Dani Lorenzo y Dotor. La primera línea malaguista se puso el mono de trabajo y permitió al equipo vivir en campo rival.
La segunda es el nivel de ambas bandas. Joaquín y Larrubia fueron claves para, cada vez que el balón llegaba a banda, crear peligro y amenazar portería rival. Ambos intervinieron más que otros partidos y respondieron en números: 111 intervenciones, cinco regates, 10 carreras progresivas y siete faltas recibidas entre los dos. Por último, la posición de Izan Merino. Un jugador que ante bloques bajos esperaba atrás, ahora se ha convertido en el llegador. El Albacete no fue capaz de identificarlo y eso le causó muchos peligros, como se pudo ver en la ocasión que falló. La comparación del mapa de calor de Izan en este partido con los tres anteriores refleja esto claramente.

La Rosaleda, a prueba de infartos con la idea del Málaga
Tras el descanso, Alberto González reajustó a su equipo y fueron a buscar al Málaga más arriba. En ese momento, el conjunto de la Costa del Sol tiró de personalidad y filosofía. Atraer para superar. Juntar pases y jugadores en zonas reducidas para que el rival presione y generar un espacio entre la primera línea de presión y la defensa rival. El Málaga llevó esto al extremo juntando a Rafita, Einar, Izan y un maravilloso Dani Lorenzo, que encontró siempre la salida y la ventaja. De estas acciones, arriesgadas en momentos, los de Funes sacaron mucha ventaja e incluso el inicio de la jugada del gol.
Esa jugada inicia en el 52:11 y terminó en el 53:35. Un minuto y 24 segundos que se resumen en 22 toques y la intervención de 10 jugadores, todos menos Chupe. Una jugada que arrancó con Izan y Dani Lorenzo poniendo a prueba los corazones malaguistas, llegando incluso a crear runrún en la grada, pero que terminó con el estadio al completo celebrando el primer gol. Tras un gran pase largo de Dani Lorenzo para encontrar la superioridad, el Málaga hizo lo que mejor sabe, mover el balón de un lado a otro hasta colocar a Rafita en una buena situación de centro y que Joaquín definiese.
El Málaga y la portería a cero más meritoria de la temporada
Ya con el 1 a 0 a favor el Málaga se dedicó a replegar y contragolpear, lo que le permitió tener oportunidades para sentenciar el partido, aunque no llegase el gol. Aún así, todo esto no se entiende sin el nivel sobresaliente de la línea defensiva durante el partido completo. Por separado Puga (seis contribuciones defensivas, cinco recuperaciones, 8/11 en duelos y cero veces regateado), Murillo (nueve, cinco, 9/12 en duelos), Einar (seis, dos, 6/8 en duelos y cero veces regateado) y Rafita (cinco, siete, 4/8 y cero veces regateado) firmaron un gran partido, pero en lo colectivo, cerraron la mejor actuación defensiva de la campaña.
