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EL PROBLEMA EMPIEZA POR EL CENTRO DEL CAMPO

@Pedromartinper || Es cierto que el Málaga no jugó mal, quizás no tuvo fortuna de cara al gol y pagó muy caro los errores defensivos, aprovechados con suma eficacia por los jugadores canarios. Los de Míchel mejoraron con el balón en posesión, pero siguen lejos del buen fútbol que realizó el equipo en el último tramo de la liga pasada.

 

Uno de los problemas por los que el Málaga no da todavía con la tecla es el poco entendimiento y juego que genera el equipo en el centro del campo. Kuzmanovic decía el pasado jueves que él “no era Camacho” y que tenían “un estilo diferente de juego”. Y sí, tiene razón, Kuzma está a años luz del maño. Perdido y superado por un Jonathan Viera que paseaba a sus anchas mientras bailaba, al son de la música, al suizo y a Recio. Los dos, a remolque durante todo el encuentro. El `6´ malaguista dio 51 pases, de los cuales 20 fueron hacia atrás. El mediocentro defensivo encargado de ser el lazo de unión entre la defensa y los hombres de arriba no era capaz de superar líneas contrarias. Poco incisivo en su juego y con escases de ideas para generar fútbol. Un corto-circuito.

 

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Gráfico de los pases de Kuzma

 

El otro jugador que debería haber ayudado a la salida de balón, pero ya en campo rival, es Adrián González. El caso del madrileño es incomprensible e inexplicable. Ni segundo delantero, ni enganche, ni volante. Adrián no sabe cómo y dónde jugar en un esquema que parece ser inapropiado para el rendimiento del jugador, que ha realizado tres partidos con notas que no llegan al aprobado. La manera de jugar del `8´ desespera a la afición malaguista, un hombre que no es capaz de ir a buscar la pelota, sino que, o llega el balón a sus pies o ya la buscará otro. El comportamiento de Adrián sobre el césped enfada a la hinchada por la poca intensidad que imprime a sus jugadas.

 

El único que se salva del trío medular es Recio. El paleño puede jugar mejor o peor, pero siempre se deja la piel en el terreno de juego, y eso es de valorar. Ni un balón da por perdido, su sacrificio y pundonor es admirable. ¡Qué menos con la que está cayendo! Quizás esa actitud de querer ganar es lo que le falta a la mayoría de los jugadores. Fue tal su lucha que acabó con problemas en los isquios, pero, en principio, sin gravedad alguna.

 

Tres hombres con roles y notas distintas. Kuzma y Adrián tienen que mejorar mucho para que la afición no se empiece a impacientar con el rendimiento de los dos centrocampistas blanquiazules.