
FRENAZO EN DEFENSA
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@JuanjeFernandez || El Málaga ha visto cortada de raíz su euforia de los últimos días. Los blanquiazules llegaban a Galicia con la idea de sumar la tercera victoria de manera consecutiva y se han encontrado con viejos fantasmas del pasado. El equipo fue incapaz de hacer valer su posesión de balón durante la primera parte, la cual llegó a rozar el 60% durante los últimos minutos del primer tiempo. Fallos en el último pase y una pésima finalización, que viene lastrando al equipo durante gran parte de la temporada. No solo el ataque frenó a los malaguistas en A Coruña, la defensa mostró los viejos fantasmas del pasado y puso fin a una racha de 245 minutos sin encajar gol.
La figura de Luis Hernández fue clave en la zaga de Martiricos. El central madrileño vio una tempranera tarjeta amarilla que obligó a Míchel a tener que hacer cambios después del descanso. El central madrileño se había erigido en las últimas jornadas en el líder una de las peores defensas de LaLiga, números en mano. La gran cantidad de goles encajados ha sido el principal lastre de los boquerones en la mayoría de partidos lejos de la Costa del Sol. Precisamente fue Luis Hernández el que no pudo frenar a Joselu en la consecución del primer tanto de los hombres de Pepe Mel. Ese primer gol en contra minó las esperanzas de un equipo que ha mostrado tener la mandíbula de cristal en esta segunda parte del curso 2016-2017.
El preparador malacitano solo hizo una rotación en la línea defensiva respecto a los hombres que derrotaron el pasado sábado al Barcelona. La baja de Ricca dio la oportunidad a Míkel Villanueva. El venezolano debutaba con el nuevo técnico y su nivel no fue tan malo. El sistema defensivo se vio trastocado cuando tuvo que pasar de lateral a central en el segundo tiempo. Los fallos aparecieron recién comenzada la segunda parte y le costaron al Málaga una nueva derrota fuera de casa.
